miércoles, 19 de abril de 2023

PERSONAJES DE PUEBLO LLANO


95 AÑOS DE DON MARIO DE JESUS SANTIAGO VALERO.

 

            Don Mario de Jesús Santiago Valero nació en el caserío Chinó del municipio Pueblo Llano, estado Mérida, el 19 de abril de 1928, era hijo del señor José Manuel Santiago Santiago (que ya había enviudado en dos oportunidades) y su tercera esposa doña Esther Valero Valero, natural de la parroquia Las Piedras, municipio Cardenal Quintero, de una localidad denominada la Piedra Lipe. Fue el tercer hijo de los cuatro que nacieron en este último matrimonio y el octavo del total de nueve que hubo por parte de su padre en los tres enlaces señalados.

            De manos de su madre aprendió las primeras letras y luego, a la edad de ocho años, ingresó al plantel oficial del pueblo donde estudió durante tres años. Sus primeros maestros fueron los señores Ramón Espinoza, Misael Rivas y Ramón Gilberto Quintero.

             Contaba con once años cuando ingresó al Seminario Arquidiocesano de Mérida a estudiar cuarto grado, el primero de octubre de 1939. 

            Terminada la educación primaria se trasladó a Bogotá a continuar sus estudios en el Instituto de Estudios Eclesiásticos de Ciencias Superiores, denominado Valmaría, dirigido por los padres Eudistas. Allí culmina su bachillerato e inicia los estudios de Teología y Filosofía.

            En 1950 muere su padre y decide regresar a Venezuela para estar más cerca de su familia y culminar sus estudios sacerdotales en el Seminario Interdiocesano o Seminario Mayor de Caracas. Allí estuvo durante tres años. Ya graduado se dirigió a Mérida donde es ordenado sacerdote el 23 de julio de 1953 por el excelentísimo señor arzobispo Acacio Chacón. En agosto del mismo año cantó su primera misa en Pueblo Llano, para el regocijo de todos sus familiares y paisanos, pues ha sido el primer y único sacerdote nacido hasta ahora en nuestro municipio.

            En septiembre de 1953 fue designado profesor de Castellano y Literatura en el Colegio Padre Arias de Tovar.

            Tuvo algunas desavenencias a nivel nacional con los supervisores educativos y fue señalado y suspendido de su cargo como docente por la dictadura que imperaba en el país.  

             En vista de tal contratiempo, y de acuerdo con el señor arzobispo de Mérida, decidió trasladarse a España, para continuar su formación.

 Llegó a Sevilla y allí se inscribió en la Real Universidad de Sevilla como alumno en la Facultad de Derecho, recibía clases los lunes y los martes, aprovechó el resto de la semana para anotarse en Málaga como estudiante en estudios superiores de Ciencias Bíblicas en la Escuela Superior Verbum Dei donde enseñaban, además, oratoria sagrada, redacción y metodología.

            Luego, decidió viajar a Inglaterra para estudiar el inglés en el Colegio Católico de Londres con el objeto de perfeccionar sus conocimientos del idioma. Más tarde se traslada a Francia en busca de iguales recursos lingüísticos, ahora con el francés. Allí permaneció durante un año, pasando posteriormente a Italia decidido estudiar Derecho Romano y Canónico

            Dos meses tenía de estar estudiando en Roma cuando recibió una llamada de parte del señor arzobispo de Mérida donde le manifestaba que necesitaba sus servicios como párroco en su arquidiócesis.  

            A su llegada a Mérida, fue designado, para cubrir como encargado, por un mes, las vacaciones del párroco de Milla en la ciudad de Mérida.

             El primero de septiembre de 1956 fue nombrado párroco de Mucuchíes y San Rafael. Además de las actividades como Pastor de la Iglesia local gestionó la creación de un colegio parroquial que ya estaba proyectado, el techo de la iglesia de San Rafael, el arreglo de varios caminos vecinales y el alumbrado eléctrico, tanto para el templo como para la casa parroquial.

            El 25 de marzo de 1959 fue trasladado a El Vigía. Iba a sustituir como párroco al Pbro. José Ignacio Olivares, un gran luchador por la causa de la Iglesia Católica. Su jurisdicción comprendía los territorios de Mesa Bolívar, La Palmita y El Vigía, pero que, por decisión del arzobispado de Mérida, acababa de ser dividida en dos Parroquias: Mesa Bolívar- La Palmita y El Vigía.

            Le correspondió regentar una parroquia en un momento histórico local sumamente difícil, pues las personas llegaban a aquel lugar de todas partes, como un aluvión, y los pocos servicios con que se contaba colapsaban de inmediato.

Mucha gente sin vivienda invadió varios terrenos baldíos y construyó allí sus casas, el sacerdote colaboró en la planificación y organización de las viviendas y calles, y en la consecución de los servicios de agua, cloacas y alumbrado. Así surgieron los barrios San isidro y La Inmaculada.

            Entre sus desvelos estuvo el de fundar un liceo, como en efecto se logró, siendo el Pbro. Santiago Valero su primer director, denominado Liceo Alberto Adriani, el cual inició las clases el primero de octubre de 1959.

            Por otro lado, se encargó de la culminación de la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y construyó la casa cural. También se esmeró en la culminación y realce del Colegio Parroquial Santa Teresita dirigido por religiosas Dominicas de Mérida, para el cual consiguió un amplio espacio escolar, cuando trasladaron el grupo Mauricio Encinosa para su nuevo local.

            Otra obra que hay que reconocerle es la donación de los terrenos y la construcción de la iglesia de San Isidro Labrador de la población de Mucujepe, hoy parroquia eclesiástica Nuestra Señora del Rosario, con la activa participación de sus parroquianos. Quedó en proyecto la construcción de una Escuela Técnica en ese mismo lugar.

             El presbítero Mario de Jesús Santiago Valero, permaneció en El Vigía por casi seis años en su función sacerdotal, culminada el 31 de enero de 1965.

            A raíz de la convocatoria del Papa Juan XXIII para la celebración del Concilio Vaticano II, fue enviada una comunicación a los sacerdotes de la Iglesia católica en todo el mundo invitándolos a presentar sugerencias relativas a los asuntos que consideraran de oportuna revisión, modificación o eliminación en el referido Concilio. Para tal efecto se reunieron en El Vigía el 1º de octubre de 1964 treinta y dos sacerdotes merideños para reflexionar sobre las preguntas sugeridas y emitir un documento consensuado, como en efecto se hizo. Pero, las respuestas de los asistentes no corrieron con el agrado de la jerarquía católica local y fueron objeto de una gran reprimenda.

            A raíz de tales sucesos el Pbro. Santiago Valero decidió tomar una decisión personal y trascendental, dejar los hábitos y asumir un nuevo camino en su vida.

            Ya como laico, decide ir en busca de nuevos rumbos en la ciudad de Caracas, donde, mediante concurso, es designado como Administración de Hacienda en San Felipe, estado Yaracuy.

El 22 de noviembre de 1964 contrajo nupcias con la señorita Ana Rosa Dugarte Gómez, natural de Mérida, de cuyo enlace procrearon tres hijos Mario, Rosa Esther y Pedro Manuel Santiago Dugarte.

Además del estado Yaracuy, en su cargo como Administrador de Rentas de Licores estuvo asignado en varias ciudades, entre ellas, Carúpano y Güiria en 1966; Maracay en 1968 y Barcelona, 1971.

En 1973 fue nombrado director de la Administración de Hacienda de los estados Anzoátegui, Monagas, Sucre y Nueva Esparta, con sede en Barcelona. Luego, en 1974, fue nombrado jefe del Departamento de Tramitaciones Especiales de la Dirección de Renta Interna.

En 1976 integró la Comisión para elaborar el Reglamento de la Ley de Especies Alcohólicas.

En agosto de 1982 presentó la renuncia al cargo, acogiéndose a una oferta de jubilación para estar más cerca y dedicarse de lleno a la educación de sus hijos.

Dios está bendiciendo al Pbro. Mario de Jesús Santiago Valero con una larga vida, llena de una lucidez y memoria extraordinarias, es por ello que hoy 19 de abril de 2023, familiares y amigos nos unimos al júbilo por el arribo a sus 95 años de edad.

Por nuestra parte, considero que he sido uno de los grandes favorecidos con su amistad y aprecio a través de una amena, cariñosa y fluida comunicación por WhatsApp, donde me ha transcrito gran parte de sus memorias, a solicitud nuestra, con el objeto de ser publicadas en su momento.

Sirvan estas líneas para enviar a nuestro primo, paisano y amigo un fuerte abrazo de cumpleaños y desearle, a la vez, que Dios le siga bendiciendo y regalando salud, felicidad y muchos años más de vida.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.



 

jueves, 30 de marzo de 2023

ANIVERSARIO 464 DE PUEBLO LLANO


 

        ANIVERSARIO 464 DE PUEBLO LLANO


 

            Cada 19 de marzo es una fecha propicia para celebrar un año más del reconocimiento del territorio donde hoy se encuentra el municipio, por parte del capitán español Juan Maldonado, quien, junto con un grupo de 40 hombres a caballo, llega a la meseta donde estaban levantadas un puñado de viviendas pertenecientes a los indios chinoes y a partir de ese momento la designa con el nombre de Pueblo Llano.

            El hecho histórico comienza con una carta enviada por Juan Maldonado a la Real audiencia de Santa Fe de Bogotá el 23 de febrero de 1559 en la que hace relación del territorio que hay desde Pamplona hasta donde Rodríguez Xuárez había fundado la ciudad de Mérida sin autorización, en 1558, describe la distancia, el número de naturales encontrados en el trayecto, el  repartimiento irregular  de encomiendas hecha por su antecesor, el apresamiento de Rodríguez Xuárez y el deseo de salir a recorrer las tierras que estaban al norte donde se encontraba, “siendo nuestro Señor servido saldré a vello(sic) todo para informar a Vuestra Alteza muy particularmente de todo, de oy (sic) en ocho días…”1.

La salida se realizó tal como había sido planificada. Después de transitar por territorio de algunos pueblos de indios situados en la cuenca del río Chama se interna en el valle de Santo Domingo (nombre dado por Juan Rodríguez Xuárez el año anterior), y desde allí decide explorar los llanos venezolanos. Para tal efecto comisionó a Alonso de Esperanza y a un grupo de acompañantes, quienes bajaron por el camino de Los Callejones hasta donde comienzan nuestros llanos y después de un breve reconocimiento de aquellos parajes, que encontraron “muy calurosos, abundantes de plagas, pobres de pastos, y además enfermizos ‘’2, regresaron a donde acampaba Maldonado, cerca del río Aracay, para comunicarle aquellas ingratas impresiones. Éste, debido al pesimismo desconcertante que le produjo aquellos resultados, resolvió levantar su campamento y continuar con su exploración, esta vez dirigió su rumbo al pueblo de los indios chinoes.

            Para llegar hasta el lugar donde se encontraba esta tribu, Juan Maldonado, puso a un grupo de sus fuerzas de vanguardia al mando de Bartolomé Maldonado. Subieron penosamente la cuesta que los separaba del campamento de su capitán, atravesaron el río Chinó y desde una meseta divisaron los pequeños bohíos donde se refugiaban, situados en otra meseta rodeada de cavas y barrancos por todas partes. El grupo de avanzada no pudo encontrar el camino que los pudiese conducir hasta aquel puñado de chozas. Pero la astucia española no se hizo esperar. Bernardino Fernández, uno de los soldados de la expedición, nos dice en sus Probanzas de Mérito y Servicios3, que tomó un paño y lo agitó varias veces para llamar la atención de los indígenas que estaban al otro lado del zanjón. Después de muchos intentos, finalmente, el cacique principal y algunos acompañantes bajaron por la peña, atravesaron el río y subieron hasta donde se encontraban los españoles. Después de un diálogo incomprensible, Fernández, les obsequió un paño y los condujo hasta el sitio donde se encontraba Maldonado quien, al darse cuenta de la apacibilidad de esta gente, entró a su pueblo sin combatir y lo bautizó con el nombre de Pueblo Llano, “por la llaneza y bondad de su sitio”4, como lo escribió años después Fray Pedro de Aguado.

            Como hemos podido apreciar, es a partir de aquel encuentro fortuito, cuando los indios chinoes y otras familias de indígenas que habitaban estos parajes, comienzan a aparecer, aunque muy raras veces, en los libros oficiales y en las notas de los cronistas con el nombre de Pueblo Llano.

            Esta es pues nuestra génesis, nuestros inicios, es la denominación que se dio a nuestra gente y al lugar, aquel mes de marzo de 1559; fue nuestro bautizo que con orgullo hemos venido conmemorando desde hace ya 39 años.

            El año pasado --donde fungí como orador de orden, al igual que este año, en la Sesión Solemne del Concejo Municipal-- en mi intervención, hice un recuento sobre el proceso histórico que ha tenido Pueblo Llano desde sus comienzos, con la implantación de instituciones coloniales como la doctrina, la encomienda y el resguardo; los intentos de agrupamiento en un pueblo al estilo español, comenzando con Bartolomé Gil Naranjo en 1586, Pedro de Sande en 1602, Vásquez de Cisneros en 1619 y finalmente con Lucas de Laguado en 1678, cuando son trasladados a los indígenas de Pueblo Llano y Aracay al lugar donde se encuentra hoy y se le da el nombre de Santísima Trinidad de Pueblo Llano. También hablé sobre la creación de la parroquia eclesiástica o curato en 1772 y finalmente la elevación a municipio autónomo el 14 de junio de 1987.

            En la Sesión Solemne del 2023 diserté sobre la evolución de la educación en Pueblo Llano, extracto de un capítulo de mi libro Aspectos Históricos del Municipio Pueblo Llano, Tomo II, que ha sido publicado en Amazon.

            En el presente año, 2023, las actividades para celebrar el aniversario número 464 de esta efemérides local tan importante, comenzó el 18 de marzo con un operativo médico, que, como regalo para Pueblo Llano en su cumpleaños, se efectuó en el Hospital Carlos Edmundo Salas, en él participaron personal médico y paramédico venido de diferentes centros asistenciales del estado Mérida como el Hospital Universitario de Los Andes, Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, Ambulatorio Humboldt, Ambulatorio de Ejido, personal médico y odontológico de Pueblo Llano, entre otros. Se atendieron en total 510 casos, resultando la jornada todo un éxito.

            El domingo 19 de marzo, en horas de la mañana, se llevó a cabo una ofrenda floral al Padre de la Patria por parte de las autoridades municipales. A las 11 a.m. se realizó la Santa Misa en honor a San José, primer patrón que tuvo Pueblo Llano. En el mismo templo se celebró la sesión solemne donde me correspondió leer el discurso de orden, como ya indiqué; luego se hicieron los reconocimientos con la Orden Agricultores de Pueblo Llano a distinguidas personalidades que se han destacado en el progreso de este municipio como el señor Pulio César Paredes, primer alcalde, Rosalino Quintero, electo alcalde en tres oportunidades; los diáconos Victoriano Berbesí y Gabriel Alarcón, el deportista Oswaldo Salcedo, la profesora de danza Elbana Osuna, el artesano y agricultor José González, entre otros.

            El Legislador Ingeniero Armando Lobo estuvo presente en la sesión para presentar el acuerdo emitido por el Consejo Legislativo del Estado Bolivariano de Mérida donde se “Declara a la Población de Pueblo Llano, como Capital del Estado Bolivariano de Mérida por el día domingo 19 de marzo del corriente”5.


            En horas de la tarde se realizó un vistoso desfile por las principales calles del pueblo, culminando en el gimnasio cubierto José Félix Ribas, donde se presentaron las agrupaciones artísticas de varias escuelas, liceos y academias privadas. Fue un bello y emotivo espectáculo que duró más de cuatro horas. Allí estuvo la Escuela Bolivariana Foción Febres Cordero que hizo un reconocimiento al fotógrafo Isaac Santiago, el Liceo Mariano Picón Salas con un homenaje a los primeros trabajadores colombianos que llegaron al municipio a mediados del siglo XX, la agrupación teatral La Carcajada de Pedro Meza presentó un baile con personajes de la tercera edad, las academias locales de danza, modelaje, pintura, fotografía y el Ateneo de Pueblo Llano, se destacaron en sus intervenciones, entre otras escuelas y liceos que nunca deslucieron.

            A las 9:30 p.m. comenzó la presentación de varios grupos musicales en una tarima levantada en los alrededores de la plaza Bolívar, allí se hicieron presentes varias conjuntos, artistas locales e invitados, la fiesta se prolongó hasta la madrugada del día siguiente.

            A pesar de la crisis económica que vive el país y la situación que están padeciendo los docentes debido a los bajos salarios que perciben, obligados a dar solo dos días de clase, su participación en estas actividades fue masiva, su amor por la patria chica los llevó a vencer todas las dificultades. Por otro lado, es impresionante ver el esmero y dedicación que ponen los padres y representantes para que sus hijos luzcan las mejoras galas para manifestar sus talentos artísticos. Consideramos que en los próximos años esta celebración aniversaria pueda traspasar las fronteras municipales y convertirse en un atractivo turístico, pues como ya se ha expuesto, el talento sobre en estas tierras andinas.

 

Rafael Ramón Santiago.

Cronista Oficial del Municipio Pueblo Llano.

Fotografías cortesía del Licenciado Jorge Luis Paredes Arias.

 

           

 

 

 

Notas:

 

(1)  Carta de Juan Maldonado, en: Carlos César RODRÍGUEZ. Testimonios Merideños. Ediciones Solar. Vicerrectorado Académico de la Universidad de Los Andes, Colección Clásicos Merideños, 1996. pp. 34, 35.

(2)  Fray Pedro de AGUADO. Tomo II. Recopilación Historial de Venezuela. Tomo II. pp. 417-419.

(3)  Eduardo PICÓN LARES. Capítulos Historiales de Mérida. Tomo I. Caracas, 1970. p. 88.

(4)  Fray Pedro de AGUADO. Tomo II. Recopilación Historial de Venezuela. Tomo II. pp. 417-419.

(5)  GACETA LEGISLATIVA ESTADAL. Acuerdo 003-23. Año MMXXIII, Mes III. Mérida, 15 de marzo de 2023 Nº 084.

 

domingo, 26 de febrero de 2023

 


JORNADA ARQUIDIOCEANA DE LA JUVENTUD, PUEBLO LLANO, FEBRERO, 2023.

 

            Por primera vez en su historia, Pueblo Llano se cubrió de fiesta, de alegría y de juventud al albergar en su municipio los días 10, 11 y 12 de febrero de 2023 un aluvión de casi seiscientos jóvenes católicos provenientes de varias regiones del país, para encontrase con Dios y sus hermanos en una actividad denominada Jornada Arquidiocesana de la Juventud (JAJ).

            Fueron varias horas de preparación, de organización, de recolección de fondos y voluntades para abrir las puertas de par en par de estas montañas andinas a los alegres visitantes. Los grupos de apostolado de la parroquia, las agrupaciones folclóricas, las autoridades municipales, las familias, los agricultores, comerciantes, todos, todos se juntaron para hacer posible que los huéspedes se sintieran como en casa. Obviamente, bajo la iniciativa, responsabilidad y liderazgo de la comunidad de Frailes Menores Conventuales, del párroco Fray José Luis Molina y de Fray Erwin Ramírez responsable de la Pastoral Juvenil.

Fray Erwin Ramírez nos expone que, estas Jornadas son un espacio que brinda la iglesia arquidiocesana de Mérida para que, jóvenes de diferentes partes, puedan encontrarse, primero con Dios y luego para compartir experiencias entre ellos.

La actividad se realiza anualmente, terminada la experiencia de la jornada se decide, a modo de sorpresa, dónde se llevará a cabo la próxima. El año pasado, por ejemplo, fue en el municipio Zea y allí se decidió que la siguiente sería en el municipio Pueblo Llano. Enseguida, el responsable de la pastoral juvenil, el párroco y demás autoridades, comenzaron a trabajar denodadamente para sacar adelante el encuentro.

Sin lugar a dudas, fue un evento que marcó un antes y un después en la historia del municipio. Sumamente emocionante ver a tantos jóvenes de la arquidiócesis en la búsqueda de un mismo objetivo, en la busca de Dios, de esa felicidad que solo la da el Señor.

Acota Fray Erwin que este año tuvieron grandes regalos, que no suelen pasar en las jornadas anteriores, primero que hubo una gran participación de jóvenes; pues, el año pasado asistieron 250 al encuentro de Zea y este año llegaron a Pueblo Llano 550. Por su puesto, un encuentro de esta categoría implica bastante organización, pero, gracias a Dios -nos dice- las personas de Pueblo Llano se mostraron muy generosas, por ejemplo, en el caso del hospedaje, se quedaban en casas de familias, hubo personas que tenían espacio para albergar a uno a dos incluso hasta 15 personas, eso ayudó bastante. Por otro lado, varios choferes con camiones NPR se ofrecieron para trasladar a los jóvenes a los diferentes lugares donde se iban a realizar las actividades.

Recuerda Fray Erwin que, otro regalo que tuvieron fue la presencia de Monseñor Helizandro Terán, arzobispo que recientemente se ha hecho cargo de la Arquidiócesis de Mérida. Llegó a la parroquia el viernes 10 y además de participar en las jornadas juveniles visitó el día sábado diferentes comunidades del municipio como La Culata, Llano Grande, El Arbolito, Chinó y Mupate, el domingo celebró la eucaristía para la culminación del evento.

 También se contó con la participación de Fray Franklin Durán que es el superior de los Frailes Conventuales en Venezuela, él estuvo también desde el viernes hasta el domingo. De igual manera se contó con la participación de muchos religiosos, agustinos, Hermanas religiosas, Hermanos franciscanos conventuales que vinieron de San Cristóbal y de Caracas, así como de jóvenes que arribaron desde otras regiones, aparte de la arquidiócesis merideña, por ser Pueblo Llano una parroquia franciscana. Llegaron muchachos de San Cristóbal, Socopó, Barinas, Guasdualito, Caracas y Maracaibo.

La llegada de los jóvenes fue el viernes 10, le dieron el recibimiento frente al gimnasio, allí se hicieron las inscripciones, Fray Erwin Ramírez les dio la bienvenida, luego marcharon por la avenida Bolívar hasta la plaza Bolívar donde los grupos de San Benito, haciendo sonar con fuerza sus tambores, mostraron júbilo por su presencia.

En la iglesia hicieron el opening , luego se tuvo la eucaristía donde también hicieron la profesión de fe simple dos hermanos franciscanos que llegaron de Brasil, posteriormente se realizó un momento de formación en diferentes puntos del pueblo como el Ateneo, la casa de la cooperativa La Trinidad, el auditorio de la Casa Municipal y el liceo Mariano Picón Salas, tuvieron alrededor de una hora de formación para  regresar después  a la plaza Bolívar, tomar su equipaje e irse a pernoctar en las diferentes viviendas asignadas.

El siguiente día, sábado 11, se tuvo la oración a las 8 am., en el Centro de Acopio, situado en La Capellanía. Allí llegaron desde los diferentes puntos trasladados en camiones, seguidamente se fueron a una jornada de evangelización, formando grupos de 130 jóvenes para cada comunidad. Estuvieron en La Culata, El Arbolito Mutús y el pueblo. Fue una experiencia muy bonita, de acercamiento, familiaridad, solidaridad y enseñanza de la Palabra; incluso, hermanos de otras denominaciones religiosas como los evangélicos, consideraron positiva la actividad.

Luego, tuvieron el almuerzo en cada comunidad, en los locales de las escuelas y en el convento. Acto seguido se trasladaron hasta Mutús Alto para seguir caminando hasta la antena de comunicaciones, donde tuvieron un momento de recreación y merienda, fue un sitio espectacular para apreciar la belleza de los paisajes que muestra Pueblo Llano.

La excursión regresó a Mutús y los jóvenes se marcharon a sus residencias para arreglarse, porque en horas de la noche tendrían una pequeña fiesta en la escuela del pueblo. En efecto, Allí se presentaron manifestaciones culturales de diferentes lugares, Tabay, Bailadores Guaraque, en fin, cada parroquia tenía que presentar un baile. Luego escucharon las palabras de monseñor Helizandro Terán, la participación de otros jóvenes y enseguida se reveló dónde se realizaría la próxima jornada, la cual recayó en la ciudad Tabay para el 2024. Tuvieron un espacio para compartir, bailar y ya extenuados se trasladaron a sus hospedajes a dormir.

El domingo 12, se concentraron en el Santuario Santísima Trinidad para tener la misa de clausura, una misa bastante sentida, con 600 jóvenes dentro de la iglesia, los visitantes y los que participaron por el municipio. El mensaje de monseñor fue muy agradable y orientador, luego salieron al frente para la foto oficial, de allí se trasladaron a la casa del Negro donde la sociedad de San Benito, generosamente había preparado el almuerzo. Ellos tienen una excelente organización, entusiasmo y vocación de servicio, trancaron la calle y fueron sirviendo la comida en viandas para que los invitados se ubicara donde se sintieran más cómodos. Terminado el almuerzo, tomaron sus autobuses y regresaron a sus lugares de origen.



Sin lugar a duda, fue una experiencia única ver a tantos jóvenes en búsqueda de los mismos ideales, también ver a un pueblo organizado, generoso, solidario, que puso a prueba todos sus potencialidades en un evento de esta magnitud, demostrando que, aparte de ser una comunidad netamente agrícola, está capacitada para recibir visitantes, mostrarles sus riquezas culturales, naturales y darles un tratamiento cordial y familiar, valores que son característicos de la gente de los páramos andinos

Rafael Ramón Santiago.

Cronista Oficial del Municipio Pueblo Llano.

 

Agradezco la deferencia que ha tenido para conmigo el locutor Vicente Paredes al hacerme llegar el audio de la entrevista que tuvo con Fray Erwin Ramírez, el cual me ha permitido elaborar este escrito.





domingo, 29 de enero de 2023



 

ELEVACION DEL TEMPLO SANTISIMA TRINIDAD DE PUEBLO LLANO A SANTUARIO DIOCESANO.

 

            El pasado 27 de diciembre de 2022 fue un día memorable para la feligresía de Pueblo Llano, pues, en un solemne y emotivo acto se llevó a cabo la elevación del templo Santísima Trinidad de Pueblo Llano a la categoría de Santuario Diocesano, en el marco de cuatro celebraciones importantes: los 250 años de la creación de la parroquia eclesiástica o curato, los 25 años de la reinauguración y consagración del templo y los 20 años de la llegada de la Orden de Frailes Menores Conventuales a la parroquia. De igual manera se incluyó la celebración del año jubilar de la creación de la Arquidiócesis de Mérida, que cumplirá 100 años el próximo 11 de junio de 2023.

Ante tales acontecimientos, es necesario hacer un rápido recuento de los orígenes de las celebraciones aludidas.

Con respecto a los 250 años de la creación de la Parroquia Eclesiástica o Curato, tenemos que, durante el siglo XVIII se produce la secularización de las doctrinas y la conversión de templos doctrineros en iglesias parroquiales, se decreta la extinción jurídica de los pueblos de indios y su transformación en parroquias de blancos y mestizos.

            Tal como lo apunta la doctora Edda Samudio: “…una serie de cédulas reales determinaba la fundación de parroquias. En el Nuevo Reino de Granada, una del 18 de octubre de 1764 determinaba que se establecieran curatos en cada uno de los pueblos que estaban a más de cuatro leguas de distancia de la cabecera y que carecían de ese auxilio. No tardaron, algunas vecindades de los pueblos de indios, en solicitar la elevación de sus iglesias doctrineras a parroquias, con lo cual dejaban esa condición y adquirían la jerarquía de parroquia, importante entidad de la administración eclesiástica...”1.

Para estos cambios no se había determinado el número de feligreses que debía tener una comunidad para constituirse en parroquia, solo se exigía que fuera una población estable, ya que este elemento constitutivo dependía, a su vez, de otros factores, como era la topografía del lugar, la cercanía de otras parroquias y la posibilidad de que las rentas fuesen suficientes para mantener al cura.

Otro elemento lo constituía el territorio, entendido como la extensión geográfica delimitada sobre la cual ejercía su competencia el párroco. Fue en el Concilio de Trento donde se estableció que las parroquias deberían tener límites propios, por cuanto que no existía una verdadera definición de las mismas en relación a territorio y feligresía 2.

Para 1772 Pueblo Llano llenaba todos los requisitos arriba exigidos y gracias a las gestiones del párroco Doctor Pedro Ángel de Angulo se elevó a la categoría de parroquia, constituyéndose así en la Parroquia o Curato de la Santísima Trinidad.

 Sobre el año de fundación de la parroquia y los límites de la misma, informaba el sacerdote Francisco Higuera en 1909. Decía el prelado que fue fundada en 1772 y se encontraba situada bajo la siguiente demarcación: “...partiendo del sitio denominado Sta. Filomena, línea recta al río de Pueblo Llano aguas arriba hasta el zanjón denominado Chinoíto y por éste arriba a buscar el alto de El Magino y de aquí por las cumbres de la Cordillera, hasta el Llano Corredor partiendo límites por este lado con la parroquia Las Piedras, luego se sigue la misma cordillera hasta el alto del Arenal, de este alto al de Durí y de este punto, siguiendo las cumbres de la Cordillera, a buscar el alto de la Estrella partiendo límites hasta aquí sucesivamente con las parroquias General Ribas, Jajó y La Mesa, del estado Trujillo; y continuando la línea que pasando por el Morro de Masirey limita por este lado con la parroquia de Santo Domingo y va a terminar en el sitio Santa Filomena punto de partida...” 3.

Como se puede apreciar, los límites de la nueva parroquia eclesiástica se extendían más allá de lo que era el resguardo de los indígenas de Pueblo Llano, establecido en 1678 y protocolizado en 1694, por lo que, gran parte de los habitantes de las Piedras pasaban a formar parte de la feligresía de Pueblo Llano. Esto causó grandes resquemores a los habitantes de Las Piedras, pues de ahora en adelante estaban obligados a contribuir con estipendios y limosnas para la nueva parroquia, a lo que éstos eran bastante reacios. Además de lo antes señalado, no sabemos hasta ahora qué otro conflicto similar se generó a raíz de esta decisión, pues, a partir de 1772 no se siguieron llevando las anotaciones en los libros de las cofradías y el primer libro de bautismos de Pueblo Llano que aún se conserva comienza sus anotaciones dos años después, en 1774. Todos los libros parroquiales de este año hacia atrás están perdidos.

Tal como ya se indicó, el proceso de la secularización de la doctrina de Pueblo Llano, es decir, la conversión de templo de doctrina en iglesia parroquial o curato ocurrió siendo sacerdote el Presbítero Doctor Pedro Ángel de Angulo y Briceño quien era cura propio y vicario de la Parroquia Santísima Trinidad de Pueblo Llano desde el 30 de enero de 1764 hasta el 07 de agosto de 1785, era hijo de don Basilio de Angulo y doña Francisca Briceño del Toro, vecinos de la parroquia de Ejido.

Sobre la labor del Sacerdote Pedro Ángel de Angulo y Briceño en Pueblo Llano tenemos la declaración de don Josef Lacunza, quien era Teniente de Gobernador Justicia Mayor de la ciudad de Mérida y Administrador de la Real Hacienda y Correos. Al respecto dice: “Certifico que hace quince años que conozco al señor Doctor Don Pedro Ángel de Angulo ejerciendo los Ministerios de cura y vicario juez eclesiástico en el pueblo y feligresía de la Santísima Trinidad de Pueblo Llano (en cuyo territorio fui vecino por más de ocho años) en los cuales le vi y observé que cumplía con la más celosa exactitud vigilando y haciendo que se honrase a Dios, procurando impedir los pecados públicos con la más generosa rectitud, distribuyendo todos los días festivos la semilla de la palabra evangélica a sus feligreses e instruyéndolos diariamente en los demás, y Doctrina de Nuestra Santa  religión ya públicamente en la iglesia, y ya en particular en su casa a los que necesitaban más de instrucción; y últimamente que ha sido muy asistente en su curato y que nunca se ha escusado ni porque sea de noche, ni porque haga mal tiempo a ocurrir al remedio espiritual y temporal de los necesitados en el campo o en el mismo pueblo, administrándoles puntualmente los Santos Sacramentos y ayudándoles a los moribundos a lograr buena muerte; que con su eficaz esfuerzo buen modo y genio ha civilizado a los naturales de aquel pueblo a un estado que no se experimenta en ninguno de los otros pueblos de esta jurisdicción, haciendo que perfectamente hablen el idioma castellano y que clara y distintamente recen y entiendan la Doctrina Cristiana, dándoles a conocer al mismo tiempo su mayor alivio y adelantamiento de sus tratos y negociaciones; que a expensas de su propio peculio y buena persuasión ha hecho que aquellos naturales y vecinos se hayan dedicado con bastante esmero al cultivo de sus tierras enseñándoles el modo y el tiempo en que deben sembrar sus semillas, supliéndoles éstas a los que ha habido menester con cuyo auxilio se ve en el día aquel vecindario en un estado de comodidad regular y muy superior al que más antes que fuese cura el citado señor Doctor Angulo se veía que su caridad con todos y especialmente para con los pobres necesitados ha sido y es muy visible entre sus feligreses tratando a todos con la más benigna urbanidad y atención y buen modo le ha granjeado la estimación y veneración de todos; que hizo fabricar iglesia nueva, cubierta de teja (que antes era de paja) por la mayor parte a su costa, pagando de su propio peculio los oficiales que se emplearon y aliviarlos a los mismos naturales que trabajaron en ella con perdonarles las demoras que le tocaban por su estipendio, y que además de esto ha adelantado también la ornamentación de dicha iglesia a costa de su propio peculio y por ser toda verdad doy la presente en Mérida a los quince días del mes de diciembre de mil setecientos ochenta y tres años. Pedro Josef Lacunza”4.

Otro de los eventos que se conmemoró el 27 de diciembre de 2022 fue la inauguración y consagración del templo actual, hecho ocurrido el 27 de diciembre de 1997. Aquel día estuvimos reunidos en este recinto para participar en el acto de inauguración y consagración del templo que se reconstruyó casi en su totalidad en 1997, con excepción de la torre izquierda, como se mira a su frontis. Aquel fue un acto inolvidable, revestido de fe, regocijo, alegría y satisfacción por haber culminado la obra y estar en presencia de un nuevo templo, más espacioso, refulgente, pulcro y que de inmediato, voces agradecidas, le “indilgaron un calificativo de emoción católica al llamarlo ahora ‘la pequeña catedral del páramo”1, como referían los diarios merideños dos días después. 

             Al trascendental acto religioso acudieron, como ríos de agua viva, todos los feligreses del municipio y zonas aledañas. El mismo estuvo oficiado por monseñor Baltazar Enrique Porras Cardozo, arzobispo Metropolitano de Mérida, acompañado de una nutrida presencia del clero merideño. También se hicieron presentes, el gobernador del estado Mérida Dr. William Dávila Barrios; el ingeniero Rómulo Gutiérrez, director de Mindur; representantes de organismos nacionales; directores del tren ejecutivo regional; el alcalde del municipio señor Rosalino Quintero; concejales y demás fuerzas vivas de la entidad. Acudieron, de igual manera, invitados especiales, entre quienes se destacaron el ingeniero Juan Pedro del Moral, ex director del MTC y el ingeniero Lubín Díaz Rodríguez, presidente del parlamento merideño.

             La concurrencia de la feligresía fue tan masiva que, a pesar de la ampliación del nuevo templo, una gran cantidad de personas no pudieron entrar al mismo por estar completamente lleno. Luego del protocolar corte de cinta inaugural a la entrada del recinto sagrado, monseñor Porras en su homilía agradeció al gobernador y demás entes oficiales que colaboraron en la construcción de la obra. Por su parte, el gobernador hizo referencia particular a la mancomunidad de esfuerzos que demostró la efectividad en la nueva iglesia.

            El anfitrión de esta gran fiesta religiosa fue, sin lugar a dudas, el Pbro. Luis Enrique Bejarano, quien con valentía y decisión se había echado a sus hombros la enorme responsabilidad de derrumbar el templo y volver a levantarlo, liderando la voluntad y el entusiasmo de los pueblollaneros, quienes a través de cayapas y contribuciones monetarias supieron responder a su llamado, sin olvidar el aporte de la curia merideña y algunos entes estatales.

             Los diarios merideños hacían referencia del acto de la siguiente manera:

            “Concluida la ceremonia religiosa, el gobernador del estado Mérida enalteció el encomiable apostolado del párroco Luis Enrique Bejarano, profundamente vinculado a la idiosincrasia del páramo merideño en sus diecisiete años de servicio pastoral entre Tabay y Pueblo Llano. Estos razonamientos le hicieron acreedor a la orden ‘16 de septiembre’ en su primera clase. Asimismo, el presidente de la Asamblea Legislativa, Lubín Díaz, le distinguió con la orden ‘Tulio Febres Cordero’ en méritos a su dilatada obra comunitaria.

            Por su parte, la alcaldía de Pueblo Llano acordó distinguir con su máxima presea de reconocimiento la gestión conjunta y mancomunada de la Gobernación y Arquidiócesis de Mérida. La Orden Municipal ‘Agricultores de Pueblo Llano’ le fue conferida al doctor William Dávila Barrios y a monseñor Baltazar Porras Cardozo” 5.

La tercera fecha que también debemos recordar y celebrar con alegría y gratitud es la llegada de la Orden de los Franciscanos Menores Conventuales a Pueblo Llano hace ya 20 años. Se hicieron cargo de la parroquia el 27 de octubre de 2002 con un acto solemne donde estuvieron presentes el arzobispo Metropolitano de Mérida Monseñor Baltasar Porras Cardozo; Fray Guiseppe Premontese, Ministro Provincial de Puglia, Italia; Germano Moliterni, Rector del Seminario Misionero Franciscano de Palmira, estado Táchira y José Antonio Cristancho, Guardián del Convento Franciscano de Guanare, estado Portuguesa. Asistió también el señor alcalde del Municipio, Ingeniero Forestal Antonio Santiago y demás autoridades del Concejo Municipal, así como los grupos folklóricos del lugar.

El primer Capítulo de esta comunidad religiosa se realizó el 26 de octubre del 2002 con la presencia del Ministro Guardián y Maestro de Novicios Fray Pedro Buonamasa, el nuevo párroco Fray Alexander Carrillo, el ecónomo Fray Pedro Briceño de Barinas, quienes, de esta manera, se constituyeron como los padres fundadores del nuevo convento.

De allí en adelante, los prelados que han fungido como párrocos son: Fray Alexander Carrillo (2002-2008), Fray Nixon Pérez (2008-2010), Fray Alirio Molina (2010-2015), Fray Evelio Carvajal (2015-2020) y en la actualidad Fray José Luis Avendaño Monsalve.

Volviendo a la actividad del 27 de diciembre de 2022 hay que acotar que el día anterior se llevó a cabo una actividad festiva a modo de antesala a la celebración religiosa. Levantaron una tarima frente a la plaza Bolívar para presentar varios artistas y grupos locales. El acto se abrió con las palabras de Fray José Luis Avendaño Monsalve donde hizo un recuento de las actividades y trabajos realizados en el templo y la solemnidad que implicaba la elevación a Santuario del mismo. Seguidamente, se presentó un grupo de arpa cuatro y maracas, donde sobresalió el niño Erwin Rangel interpretando magistralmente el arpa y cantando además algunas canciones compuestas por su tío Antonio González, quien también participó cantando, así como su padre Israel Rangel. Concurrieron asimismo al encuentro las danzas del Ateneo, la Academia de Danzas Manaquí, un grupo de gimnasia infantil, el conjunto de gaitas Bulevar Gaitero, el grupo de teatro de comedia La Carcajada de Pedro Meza, los guitarristas Jesús Becerra y Rubén Rondón, finalizando el evento con el grupo Explosión Bailable. La temperatura estuvo muy baja aquella noche y pocos asistentes lograron permanecer hasta el final.

El 27 de diciembre, en horas de la mañana, la feligresía se congregó en la entrada del pueblo para recibir al Cardenal Baltasar Enrique Porras Cardozo y la comitiva que lo acompañaba, allí estaban presentes las autoridades municipales y religiosas, los grupos apostólicos como los socios de la Virgen del Carmen, Los Cursillistas, los socios de la Chiquinquirá, las cofradías de San Isidro y La Trinidad, entre otras. No podía dejar de estar presente los grupos folklóricos religiosos Locainas del Niño Jesús que su tradicional baile del espuntón ha recibido a las autoridades religiosas durante siglos y los coloridos grupos de San Benito que con sus bailes y tambores dieron un mayor resplandor al evento.

Ya en la iglesia, la ceremonia solemne comenzó con la lectura del Decreto de elevación del templo Santísima Trinidad de Pueblo Llano a Santuario Diocesano y la designación del párroco Fray José Luis Avendaño Monsalve como su primer Rector. Seguidamente se realizó la ordenación de los diáconos Gabriel Alarcón y Victoriano Berbesí. Acto seguido, se procedió a la institución de once ministras extraordinarias de la comunión. El tercer evento trascendental fue la entrega de una reliquia de segundo grado de San Isidro a un grupo de custodios con motivo de los 400 años de la elevación a los altares del santo madrileño junto con San Ignacio de Loyola y Santa Teresa de Ávila. También, durante la actividad, el Cardenal cantó y promocionó un CD con varias canciones sobre la familia.

El periodista de la Arquidiócesis de Mérida, Licenciado Freddy Criollo Villalobos, reseñó el evento de la siguiente manera:

“Templo Parroquial Santísima Trinidad de Pueblo Llano fue elevado a Santuario.

En solemne ceremonia presidida por el Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, este 27 de diciembre fue elevada a Santuario Diocesano la Iglesia Santísima Trinidad de Pueblo Llano.

La devoción a la Santísima Trinidad, patrono de esa comunidad, constituye uno de los tesoros más apreciados por los católicos de esa población del páramo merideño.

Pueblo Llano y las aldeas circunvecinas salieron a sus calles llenos de fe, devoción cristiana, con mucho colorido y alegría, para celebrar tan importante acontecimiento que comenzó con el recibimiento que tuvo el cardenal Baltazar Porras por parte del párroco, autoridades civiles y un pueblo organizado que desfilo mostrando sus principales tradiciones populares y religiosas.

Fray José Luis Avendaño Monsalve, de la orden “Frailes Menores Conventuales”, párroco de Pueblo Llano y ahora Rector del Santuario manifestó su gozo por la medida tomada por la Arquidiócesis de Mérida, que se unió a la ordenación de dos laicos de esa comunidad y a la institución de once ministras extraordinarias de la comunión.

Otro hecho importante y de mucho jubilo para esta comunidad dedicada a la agricultura, fue recibir de manera solemne, en la misma ceremonia, la Reliquia de San Isidro Labrador.

Finalizó diciendo el Rector del Santuario Diocesano de la Iglesia de la Santísima Trinidad de Pueblo Llano que desde ahora en adelante ese santuario estaría abierto a la Misericordia y a las personas que quieran visitarlo para un momento de espiritualidad y encuentro con Dios padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo”6.

Concluía de esta manera uno de los acontecimientos más importantes de los últimos tiempos para la comunidad católica de Pueblo Llano, que con alegría y júbilo celebró en el nuevo Santuario las actividades religiosas y culturales para estas fechas de comienzo de año, como son las del primer día de enero

 en honor de la Sagrada Familia, donde la agrupación folklórica local Locaina del Niño Jesús ejecuta su ceremonia que ha venido realizando durante siglos; por otra parte, el dos de enero está dedicado en esta parroquia a celebrar a San Benito, varias agrupaciones de la localidad y grupos invitados, tocan y danzan en honor al santo. Culminando el ciclo de celebraciones con una misa en honor a San Pancracio y por las almas de los miembros de la Locaina fallecidos, además del denominado “entierro de Mapolión Linares” y el “reparto de cacao”, como una de las actuaciones jocosas de la referida Locaina del Niño Jesús. 

 

 

Rafael Ramón Santiago.

Cronista Oficial del Municipio Pueblo Llano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Notas:

 

(11)   Edda O. SAMUDIO. Los pueblos de indios de Mérida. Anuario de Historia Regional y de las Fronteras. Nº 2-3. Disponible en internet.

(22) Ana Hilda DUQUE. El pueblo de Ejido. En: Boletín del Archivo Arquidiocesano de Mérida. Tomo V. Enero-diciembre 1996. Nº 16. p. 169.

(33)  Archivo Arquidiocesano de Mérida. Sección 22. Curatos. Caja Nº 13.

(4 4) Archivo General de Indias. Audiencia de Caracas. Legajo 146 (1736-1785). Duplicados de gobernadores de Maracaibo. El gobernador de Maracaibo remite carta con Memorial sobre los méritos del clérigo Pedro Ángel Angulo Briceño, cura de Pueblo Llano. (46 ff). Maracaibo, 16 de noviembre de 1784. ff. 38, 39, 40.

(55)   Diario El Vigilante, lunes 29 de diciembre de 1997. p. 5. Diario Frontera, lunes 29 de diciembre de 1997. p. 2a. Mérida, Venezuela.

(66) Freddy Criollo Villalobos. Templo Parroquial Santísima Trinidad de Pueblo Llano fue elevado a Santuario. Oficina de Prensa de la Arquidiócesis de Mérida. Mérida, 28 de diciembre de 2022.