jueves, 7 de diciembre de 2023

300 AÑOS DE LA CAPELLANIA



 


300 AÑOS DE LA CAPELLANIA DE PUEBLO LLANO, ESTADO MERIDA


 

El próximo 11 de diciembre de 2023 se cumplen trescientos años de la elaboración del testamento por parte del cacique don Antonio de Jáuregui donde decide donar parte de sus bienes para fundar una capellanía por la cantidad de doscientos pesos de principal para el bien de su alma “…y que todos los años se diga por el rédito de ella una misa cantada a la Santísima Virgen de Chiquinquirá…”.

Sobre la Capellanía de Pueblo Llano hemos escrito con prolijidad en nuestro libro Aspectos Históricos del municipio Pueblo Llano, estado Mérida, Tomo II, publicado en Amazon en el año 2022. Algunos extractos de la obra dejaremos aquí para recordar tan importante acontecimiento local.

El terreno aportado por el cacique para erigir dicha capellanía, que hoy recibe el mismo nombre, fue adquirido por el indígena el 15 de mayo de 1700 del prior del convento san Vicente Ferrer de Mérida, fray Alonso de Viedma, por el valor de 100 pesos. Para esta fecha, don Antonio manifiesta que era capitán gobernador de la parcialidad de indios Aracay y teniente de los indígenas de Pueblo Llano. Como es conocido, ambas parcialidades estaban agrupadas en un mismo pueblo denominado Santísima Trinidad de Pueblo Llano. El terreno en cuestión lindaba “...por un lado con tierras que fueron del capitán Lucas de Laguado y por el otro con los resguardos de los indios de Pueblo Llano y Aracay…”1, el convento lo tenía arrendado al ayudante Francisco Trejo quien pagaba cinco pesos cada año y veinte reales por tercio, por ser el valor de dicha tierra de cien pesos de principal “… y por cuanto el susodicho me ha representado que por algunos justos motivos hace suyo dicho pedazo de tierra Don Antonio de Jáuregui, Capitán Gobernador de la parcialidad de Aracay. En esta atención y porque no cese el tributo que se paga a mi convento, en nombre de él, en virtud de los pactos que con el señor Don Antonio tengo celebrado y asentado la venta. Le doy en venta real por juro de verdad desde ahora y para siempre jamás…dicho pedazo de tierra…”2.




Se desconocen las razones por las cuales el convento de san Vicente Ferrer vende al capitán gobernador de los indios de Aracay y no al cacique de Pueblo Llano, cuya parcialidad era mayoría en el resguardo. Tampoco queda claro cuando el prior del convento manifiesta “en virtud de los pactos que con el señor don Antonio tengo celebrado”. De todo esto, lo que se puede deducir es que don Antonio de Jáuregui estaba en mejor situación económica que el resto de los indígenas del resguardo (Pueblo Llano y Aracay) y por otro lado gozaba del aprecio de los frailes dominicos. Como si esto fuera poco, Jáuregui ya es el cacique de Pueblo Llano para 1723, designación que por tradición no le correspondía a pesar de que los naturales de ambas encomiendas estuvieran en un mismo resguardo. Todo esto permite proponer la hipótesis de que, posiblemente Jáuregui era mestizo, con marcado rasgos europeos y pudo haber recibido algunos bienes de su padre, posiblemente el encomendero.

Don Antonio de Jáuregui era casado con la india doña Tomasa y poseía una familia numerosa, incluso tenía hijos pequeños para el momento de su muerte; también estaban a su cargo los criados que dejó el cura Calderón de la Barca en su testamento, como se puede apreciar en el Tomo I de la obra citada.

En el terreno en cuestión, el cacique cultivaba principalmente trigo y otros productos de la tierra, además poseía un molino para procesarlo y algunas cabezas de ganado vacuno. Al encontrarse cansado, enfermo y en peligro de muerte, decide, el 11 de diciembre de 1723, hacer un testamento donde deja partes de los bienes a su familia y dispone de otra para que se funde una capellanía.

La capellanía era una institución eclesiástica establecida por una donación testamentaria o realizada directamente por cualquier persona, de carácter perpetuo e inalienable, ya fuese rural o urbano, mueble o inmueble, con el fin de realizar actos religiosos destinados a la salvación de las almas.

En su testamento, don Antonio de Jáuregui manifiesta que, ya para ese entonces, en 1723, era el cacique de Pueblo Llano y pertenecía a la encomienda de Miguel Jerónimo de Paredes (encomendero de Aracay). La capellanía se fundó por un valor de 200 pesos, sacándose de sus bienes de la siguiente manera: un lote de tierra para cría de ganado mayor valorado en 100 pesos y los otros cien distribuidos en “17 reses vacunas, una casa y corral”.

El capital con que se valoraba la finca, animales, molino y demás bienes, era lo que se denominaba capellanía, éste se colocaba a censo, que era una práctica de una operación económica realizada con el capital disponible para obtener ganancias o rentas de él, colocado al 5% anual sobre un préstamo de carácter hipotecario.

Con los réditos obtenidos en dicha capellanía, el cura propietario de la iglesia de Pueblo Llano y los que de allí en adelante le sucedieran en el cargo estaban en la obligación de celebrar en el mes de diciembre de cada año una misa cantada, solemne, a la santísima virgen de Chiquinquirá y colocarle en el altar doce velas de cera. Además, debía celebrar una misa rezada, durante el mismo mes, por la salvación del alma del cacique. Para 1726 ya don Antonio era difunto3.

El 02 de marzo de 1743 el bachiller don Mateo de la Parra y Castaño, cura doctrinero de Pueblo Llano y Santo Domingo, vende el molino de La Capellanía a José Ignacio Jerez y Ariza por la cantidad de cuatrocientos pesos, “...con la cuadra de tierra en contorno, con la casa que lo cubre y que es cercada de tapia y bahareque y cubierta de paja...”4. El molino más el resto descrito suman la cantidad de quinientos pesos, que el comprador lo reconoce a censo, es decir, no le da el dinero en efectivo, sino que lo recibe fiado obligándose a pagar intereses anuales sobre el capital mencionado y nombra como sus fiadores al capitán don Manuel de Aguilar, corregidor de naturales del partido de Mucuchíes y a José de Santiago, vecino del valle de Las Piedras.

La erección institucional de la capellanía se realizaba sobre una base jurídica representada por el testamento y la normativa al respecto contenida en él y a través de un instrumento jurídico de fundación denominado Colación. En dicho escrito notariado se anotaban cada uno de los mandatos del testador, tal como se aprecia en el siguiente documento:

El 30 de agosto de 1743 el Dr. don Miguel Rendón Sarmiento, consultor del

Santo Oficio, Examinador sinodal del arzobispado, Comisario de la Santa Cruzada,

Vicario Juez Eclesiástico de la ciudad de Mérida, Visitador General Eclesiástico de este arzobispado, procede a hacer el acto de colación, beneficio eclesiástico, de la capellanía dejada por el cacique don Antonio de Jáuregui: “...por presentada con la fundación y de m. (sic) instrumentos pertenecientes a la capellanía que mandó fundar Don Antonio de Jáuregui de cantidad de doscientos pesos que cupieron y se adjudicaron al quinto según la hijuela que consta en dichos autos en las tierras del hato, casas, corrales y diez y siete reses vacunas: y porque no constan otros instrumentos de enajenación de dichos bienes debiendo pertenecer al cura propietario de Pueblo Llano el goce como parece (se desprende) de su fundación, con la obligación de que éste diga dos misas, la una cantada con doce velas de cera el día de Nuestra Señora de Chiquinquirá y la otra rezada en el mes de diciembre en la iglesia de aquel pueblo. Hace (da) por visitada la dicha capellanía y el Dr. Don Tomás Vergara reciba los bienes enumerados, los que tendrá cuidados y reparados, y se aprueban las fincas por ser notoriamente valoradas a cuya obligación otorgaré escritura en forma, ante (ilegible) Juez Laico conforme a derecho y se le notifique comparezca a tomar la colación de dicha capellanía y al que de estas diligencias podrá dicho cura recibo de dichos bienes a su entera satisfacción, cuyas exactas diligencias se le mandan en cumplimiento de su obligación so pena de interés de cualesquiera pérdida por su omisión...”5.

Una vez que el cura Tomás de Vergara se hace cargo de los bienes de la capellanía, mediante escritura de imposición de censo y tributo redimible al quitar, se constituye en principal deudor y nombra como fiadora a Antonia de Calderón, ambos se declaran como inquilinos censuatarios de la dicha capellanía y su capellán que en adelante fuere de diez pesos de plata cada año. Entre las cláusulas fijadas están las siguientes: “...primera, que no hemos de poder imponer sobre dichas tierras otro censo, ni venderlas, dividirlas, ni partirlas, sea entre nuestros mismos herederos, sin haber redimido primer este dicho principal. La segunda: que hemos de tener dichas hipotecas bien caídas (sic) para que siempre vayan en aumento y no vengan en disminución y que de ella se pueda haber y cobrar este principal y réditos. Otro sí: que cada vez y cuando diéremos y paguemos los dichos doscientos pesos consignándolos en el juzgado eclesiástico para lo que se impongan y sacando razón de la consignación que se nos ha de cancelar esta escritura y ha de quedar dichas tierras e hipotecas libres y nosotros con el derecho de propiedad en ellas y al cumplimiento y pago de los referidos nos obligamos con nuestros bienes y ventas habidos y por haber y damos poder a las justicias de nuestro fuero...en cuyo testimonio así lo otorgamos y firmamos en esta ciudad de Mérida, en dos días del mes de febrero de mil setecientos cuarenta y cuatro años, por ante mí el señor capitán Don Lucas de Uzcátegui y Rivas...”6.

Tal como lo expone la profesora Erminia Troconis de Veracoechea: “...en el caso del censo redimible, si el censuatario lograba reunir la suma que había solicitado en préstamo, la cancelaba al prestatario, que en el caso de las obras pías era casi siempre una comunidad religiosa. Si ésta consideraba correcto tanto el pago del principal o capital, como el de los corridos o intereses, daba por satisfecha la cancelación, pidiendo entonces devolver al interesado la hipoteca de los bienes suyos y de los fiadores, que se había efectuado previamente a la negociación con el fin de garantizar la conservación del legado...” 7.

Por otra parte, “...en los censos no redimibles o perpetuos, la persona ofrecía pagar una cantidad fija anual, por tiempo vitalicio, correspondiente al interés del 5% anual de cierta cantidad, cuyo capital no entregaba para la obra, sino sus intereses, quedando hipotecada la propiedad objeto del censo. Estos censos perpetuos pasaban de una generación a otra y no podían ser redimibles por los herederos, salvo en casos excepcionales...”8.

La erección de la capellanía, gracias a la generosidad del cacique don Antonio de Jáuregui, influyó sobremanera para que el pueblo de la Santísima Trinidad de Pueblo Llano se consolidara definitivamente, ya que los sacerdotes encargados de la parroquia podían disponer de los réditos que aquella genera para cubrir sus necesidades.

Muchas cosas han sucedido en torno a lo que hoy es el caserío La Capellanía, pero será en otra oportunidad cuando volveremos a abordar el tema. Sería interesante que la comunidad que hoy habita este importante lugar no dejara pasar por alto tan importantes efemérides y se pudiesen concretar algunos proyectos como la construcción de una amplia capilla en honor de la Virgen de Chiquinquirá (ya el terreno fue donado), abogada protectora del cacique y de tantos devotos de ella durante siglos.

 

Rafael Ramón Santiago.

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

Notas:

 

(1)   Archivo General del Estado Mérida. Documentos para el estudio de la Capellanía de Pueblo Llano. Expediente Civil s/n. p. 20.

(2)    Ídem.

(3)    Archivo General del Estado Mérida. Documentos para el estudio de la Capellanía de Pueblo Llano. Op. cit. pp. 1-6.

(4)    Archivo General del Estado Mérida. Protocolos. Tomo L (1740-1743). f. 297.

(5)    Archivo General del Estado Mérida. Protocolos. Tomo LI (1744-1746). Colación de la Capellanía de Pueblo Llano. f. 37.

(6)    Ibidem. f. 38.

(7)    Erminia TROCONIS DE VERACOECHEA: Las Obras Pías de la Iglesia Colonial Venezolana. p. 7.

(8)    Ibidem. pp. 7, 8.


viernes, 27 de octubre de 2023

HOMENAJE AL POETA ERNESTO JEREZ VALERO


En Pueblo Llano

CONMEMORADO CENTENARIO DEL POETA ERNESTO JEREZ VALERO

***El Solar de los Poetas y Cantores del Ateneo de Pueblo Llano logró rendir tributo al desaparecido rapsoda del páramo merideño.

 

La noche del sábado 21 de octubre, el salón de eventos del ateneo de Pueblo Llano, sirvió de escenario para la conmemoración, por todo lo alto, del centenario del natalicio del poeta piedrense, Ernesto Jerez Valero, a cuya cita acudieron como invitados especiales, Juan Félix Jerez, hijo del homenajeado; así como la abogado Carmen Cecilia Santiago, en representación de la señora María Eugenia Hernández viuda de Jerez; la señora Rosa González, vecina de El Caney, e Irene Salcedo, vicepresidente del Ateneo de Pueblo Llano.

A eso de las 8:00 de la noche, la ilustre cámara municipal de ese pujante municipio del páramo merideño, presidida por el concejal Fredis Rondón, acompañado de los demás ediles, de su colega parlamentaria del municipio vecino Cardenal Quintero, Norma Morillo, del Cronista Rafael Ramón Santiago, así como del burgomaestre Rosalino Quintero, dio inicio a la sesión solemne programada especialmente para rendir tributo al insigne hombre de letras Ernesto Jerez Valero.

En el desarrollo de la sesión, el cronista de Pueblo Llano fungió como orador de orden e hizo un justo recorrido por la biografía de el bardo paramero destacando el desempeño de éste en altos cargos de gobierno en diferentes lugares del país, así como la prolija e inapreciable obra literaria que alcanza niveles de primer orden entre los escritores venezolanos.

A decir de Rafael Ramón Santiago, se hace necesario que más instituciones, tanto de gobierno, como educacionales y vecinos en general, sumen esfuerzos para dar a conocer los valores reales del homenajeado y que su obra trascienda a las generaciones presentes y futuras, e hizo un llamado a El Solar de Los Poetas y Cantores de Pueblo Llano a no desmayar en el empeño de lograr ese objetivo.

Por su parte, el concejo municipal otorgó sendos pergaminos a los familiares presentes en memoria del trovador, en tanto que el cierre de ese acto estuvo a cargo del Alcalde Rosalino Quintero, para quien resulta muy importante conocer de estos personajes y rescatarlos como ejemplo de lucha de hombres de campo en el páramo merideño.

Una vez culminada la sesión solemne por parte del consejo municipal y, sin importar la ausencia del servicio eléctrico, El solar de los Poetas y Cantores del Ateneo de Pueblo Llano comenzó a desfilar, entre candilejas, con el arte de la trova, los chistes, las anécdotas y la poesía. El maestro de ceremonia de la velada fue el conocido locutor José Vicente Paredes y la apertura estuvo a cargo de quién suscribe, Jorge Luis Paredes Arias, seguido de la Poetisa Belkis Becerra, quien se despachó un ramillete de sus propios escritos, arrancando el aplauso de los presentes.

En un intermedio, la abogado Carmen Cecilia Santiago, a nombre de la señora María Eugenia Hernández, viuda del juglar, distribuyó entre los presentes, ejemplares de algunas de las obras escritas por Jerez Valero, recayendo el compromiso sobre los poetas organizadores de la actividad, de distribuir otros tantos de sus libros, hasta donde sea posible, en instituciones educativas de Pueblo Llano y Cardenal Quintero.

La concejal presente del municipio cardenalense, Norma Morillo, hizo una intervención para agradecer, en primer lugar, que Pueblo Llano le esté rindiendo tributo a un hijo de Las Piedras, al tiempo que se comprometió en llevar al seno de su cámara edilicia los detalles de lo acá observado además de la propuesta para desarrollar un acto similar en su propio lar nativo.

El cantautor Rubén Rondón se vio acompañado por los guitarristas Jesús Becerra y Rolando Rondón en la interpretación de algunas de sus piezas inéditas; en tanto que El Romancero de Pueblo Llano, Antonio José González, también brindó un par de temas propios a los presentes.

El cierre artístico lo brindó la delegación de Las Piedras, compuesta por parte de la familia Valero de esa comunidad, así como de un grupo de docentes que han venido integrando un bonito coro de voces, quienes deleitaron a la concurrencia con cuatro temas del folclor nacional.


La Clausura del acto recayó en el cronista local, quien expresó su satisfacción por la actividad desarrollada e invitó, una vez más, a seguir propagando estos valores entre los pueblos, haciendo más sólido el vínculo de hermandad que debe prevalecer entre vecinos y hermanos.

 

// .- Jorge Luis Paredes Arias / CNP #22173.
 

martes, 3 de octubre de 2023

Personajes de Pueblo Llano



 

FAMILIA JEREZ EN PUEBLO LLANO, ESTADO MERIDA

 

En el Centenario del poeta Ernesto Jerez Valero.

 

La familia Jerez ha estado presente en Pueblo Llano desde finales del siglo XVII. El primer representante de ella, hasta donde tenemos registrado, fue don Antonio Jerez y Ariza, casado con doña Gertrudis Calderón de la Barca, hermana del cura doctrinero de los indígenas de Pueblo Llano y Santo Domingo Pbro. Victorino Miguel Calderón de la Barca. Para 1722 la pareja era dueña de la finca denominada La Culata1 del actual municipio Pueblo Llano, posesión que había pertenecido al mencionado sacerdote.

En 1743 encontramos a Ignacio Jerez y Ariza, quien dice ser vecino y natural de la ciudad de Mérida, comprando un molino en el sector La Capellanía de Pueblo Llano2, desconocemos el parentesco con Antonio Jerez y Ariza, pero puede haber sido su padre o hermano.

Por otra parte, el destacado genealogista y Cronista merideño don Ramón Darío Suárez en el interesante libro “Historial Genealógico del Dr. José Humberto Quintero Parra, primer Cardenal de Venezuela”, al referirse a una de las ramas del biografiado expresa: “Jerez, apellido andaluz, oriundo de Jerez de la Frontera en la provincia de Cádiz. Se ignoran sus armas. I.-José Antonio Jerez, natural y vecino de Jerez de la Frontera. En su tierra natal casó con Margarita de Torres (hija de Diego de Torres y de Isabel de Escobar), con quien procreó a: II.- Fernando Jerez y Torres, natural de Jerez de la Frontera (Cádiz) y vecino de Niquitao (Trujillo). En esta última población casó con María Inés Rojo de Albornoz (hija de Juan Rojo de Albornoz y de María Natividad Moreno Araujo). Ambos fueron padres de: III.- José Antonio Jerez Rojo, natural y vecino de Niquitao. Casó en Escuque con María Ignacia de la Torre (hija de Cristóbal de la Torre y Abreu y de María de los Dolores Pérez de Espinosa), a quien hizo madre de: IV.- Félix Jerez de la Torre, natural de Niquitao Trujillo) y vecino de Pueblo Llano (Mérida). En esta última población contrajo matrimonio con María Estanilada González Paredes (hija de Pedro González, natural de Cádiz, y de María Bernarda Paredes Rondón, a su vez, hija de Ignacio Paredes, cacique de los naturales de Pueblo Llano y Benedicta Rondón, india Aracay…”3.

Por haberse perdido la mayoría de los libros de la parroquia Santísima Trinidad de Pueblo Llano, no hemos podido establecer una relación entre los datos encontrados por nosotros y los suministrados por don Ramón Darío Suárez.

Por otra parte, en el libro de bautizos de la parroquia de Pueblo Llano correspondiente a los años 1774-1817, que es el único que se conserva del siglo XVIII, en el último cuarto de este siglo hay varias familias con el apellido Jerez, no sabemos si son parientes de los anteriores o fueron otras que llegaron durante esos años. La mayoría de los Jerez de aquellos tiempos en Pueblo Llano se unían en matrimonio con personas de apellido Becerra. Así tenemos que, entre ellos estaba Domingo Jerez, casado con María Casilda Becerra, ambos fueron padres de Margarita, nacida el 08 de febrero de 1796, Francisco en 1798 y Marcelina Jerez Becerra en 18004.

Margarita Jerez Becerra fue madre de Ramón Jerez, quien nació en Pueblo Llano en 1822 y murió en el mismo pueblo el 28 de agosto de 1904. Don Ramón casó con María Ana de Gracia Jerez y fueron los padres de Julia, Micaela, Cosme, Damián, Francisco, Domitila, Ramón y José Antonio Jerez Jerez.

            José Antonio Jerez Jerez nació en Pueblo Llano el 13 de junio de 1880, pasó su niñez y juventud en el sector La Culata desempeñando labores agrícolas y de cría con sus padres y hermanos. “…Cuando llegaba la época de trillar el trigo su padre lo encargaba de llevarlo hasta Mutús donde era trillado en una máquina que tenía Saturnino Ortiz…”5.

            Al contar con 32 años de edad decide contraer nupcias con la señorita Josefa Valero Moreno, hija de don Rafael Valero y doña Rosa Moreno, el matrimonio se efectuó en Pueblo Llano el 26 de octubre de 1912, luego tomaron residencia en el caserío La Quinta de la parroquia Las Piedras, actual municipio Cardenal Quintero, allí nacieron sus hijos: Rosa Eladia, Humberto, Betilde, Sara, Ernesto y Elio Jerez Valero.

            Los esposos Jerez Valero se esmeraron por brindar una excelente educación a sus hijos, comenzando desde el hogar, donde los valores católicos, el respeto al prójimo, el amor al trabajo y la lectura siempre estuvieron presentes. De este hogar campesino surgieron dos grandes poetas: Ernesto y Elio, cuyas obras literarias, rebosantes de lirismo y arte puro han sido elogiadas dentro y fuera del país.

El próximo 22 de octubre de 2023 se cumple el primer centenario del nacimiento del poeta Ernesto Jerez Valero, orgullo del páramo merideño y del país en general. Sirvan estas notas para unirnos a tan justa y meritoria celebración donde poetas y paisanos del bardo se han esmerado para que esta fecha tan importante no pase desapercibida.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notas:

 

(1)  Archivo General del Estado Mérida. PROTOCOLOS. TOMO XLV. AÑOS 1721- 1723. Escritura de Censo de don Antonio Jerez y Ariza Gertrudis Calderón de la Barca. ff. 90v-93v.

(2)  Archivo General del Estado Mérida. PROTOCOLOS. TOMO L, AÑOS 1740-1743. Escritura donde el Br. Don Antonio de la Parra y Castaño, cura doctrinero de Pueblo Llano y Santo Domingo vende un molino de la Capellanía dejada por el cacique don Antonio de Jáuregui. 02 de marzo de 1743. f. 1743.

(3)  Ramón Darío SUAREZ. Historial Genealógico del Dr. José Humberto Quintero Parra, primer Cardenal de Venezuela. Imprenta Oficial de Mérida, Mérida, Venezuela, p. 114.

(4)  Archivo Arquidiocesano de Mérida. Parroquia Santísima Trinidad de Pueblo Llano. Libro 1 de Bautizos (1774-1817).

(5)  Informante: José de la Cruz Alarcón, 90 años, Pueblo Llano, 27 de junio de 2012.

lunes, 28 de agosto de 2023

XXXVIII ANIVESARIO DEL ATENEO


XXXVIII ANIVERSARIO DEL ATENEO DE PUEBLO LLANO

 

            En el periódico mimeografía El Sembrador, órgano divulgativo de la Asociación de estudiantes y trabajadores pueblollaneros, correspondiente al Nº 23, mayo-junio de 1985, en la página Nº 9, Osman Paredes escribió un artículo titulado: “Un Ateneo para Pueblo Llano”. Allí hablaba sobre los orígenes de esta antigua institución y el rol que ha jugado en diferentes países en el realce y la promoción de la cultura en sus diferentes manifestases artísticas y científicas. Por otra parte, reflexionaba sobre la cantidad de valores artísticos que ha tenido Pueblo Llano, pero que no se habían podido canalizar a través de una institución que les permitiera su formación y estímulo para poder expresar su arte ante un público mayor. Manifiesta también que era necesario la unión de las fuerzas vivas del municipio, como los maestros, docentes, promotores sociales y demás personas progresistas en torno a la idea de crear un ateneo en la entidad, solicitando a la vez, a la Cooperativa Agrícola La Trinidad, a través de un convenio de comodato, la casa que estaba desocupada y se encontraba en continuo deterioro, para establecer allí la Biblioteca Pública Manuel Molina Ibisate y el referido ateneo.

            Osman Paredes no solo dejó aquella idea en el papel, pues convocó a un grupo de paisanos para que se trasladaran hasta la ciudad de Boconó, en el estado Trujillo, con el objeto de que apreciaran in situ un ateneo modelo y se enteraran de su funcionamiento. Allí fueron muy bien atendidos e informados y la idea comenzó a tomar cuerpo. Apenas a dos meses de aquel artículo de prensa ya se estaba constituyendo la Junta Directiva del Ateneo de Pueblo Llano, el 25 de agosto de 1985, con la señora Francisca Quintero como presidenta.

            Desde aquellos días mucha agua ha pasado por debajo de los puentes; sin embargo, como si fuera una profecía, todo lo que Osman planteaba allí se ha cumplido con creces, pero, claro está, no sin un gran esfuerzo de mucha gente que con su aporte desinteresado han orientado la nave a buen puerto, a golpe de timón, a pesar de las tormentas que casi la hacen naufragar.

            Treinta y ocho años después, los locales de la institución continúan siendo el escenario donde las sonrisas, la alegría, el arte, la música, el teatro, la poesía, la niñez y la juventud surgen como un volcán que ilumina el cielo de la esperanza, gracias al empeño y porfía de una junta directiva que está haciendo todo lo posible para que el Ateneo vuelva a sus mejores tiempos.

            En este nuevo aniversario, la celebración comenzó el jueves 24 de agosto de 2023, a las 6 pm, con una misa de acción de gracias en el Santuario Santísima Trinidad; después de la eucaristía presentaron grupos de danza y gimnasia, luego se cantó el cumpleaños, donde el encargado de apagar las velas fue el señor Emilio Antonio Paredes, de los fundadores de la Cooperativa La Trinidad y El Ateneo, persona que siempre ha estado vinculado con el desarrollo del municipio en todos sus aspectos, por lo que, aquel gesto también era una forma de homenajearlo en esta oportunidad.

El viernes 25, a primeras horas de la noche, comenzó la actividad con palabras de bienvenida a cargo de la señora Eloisa Rondón, representante de la junta directiva del Ateneo, ante un auditorio muy concurrido y bien decorado, con una cartelera que mostraba en fotografías varios momentos importantes de la institución.  

Comenzó la función con la presentación de grupos de danzas y gimnasia que se imparten en el Ateneo y otras en academias privadas, entre ellas: Danzas del Ateneo, Gimnasia Bellatrix, R&M Models, Club El Cedro, Ministerios de Corografía Indetenibles, Danzas Manakin y Fiorells Dance.   

Intercalando el canto en medio de cada presentación intervinieron los artistas Sofía Briceño, Marianny Rangel, Margareth Rangel, Itala Rangel, Bárbara Alarcón, Yulianny Balaguera, Yuriana Balaguera y Ángela González.

El sábado 26, la actividad central comenzó a la misma hora anterior con el Himno Nacional interpretado por la violinista María Fernanda Contreras Becerra; luego, palabras de bienvenida por la consocia ateneísta María Gabriela Quintero Becerra, seguidamente, palabras del orador de orden Ingeniero Francisco Quintero Rendón, cofundador del Ateneo y destacado promotor cultural del municipio; acto seguido se procedió a condecorar a la señora Francisca Quintero, destacada educadora y primera presidenta del Ateneo, quien respondió al homenaje con emotivas palabras.

La velada continuó con un recital de poesía a cargo de la peña literaria El Solar de los Poetas: Belquis Becerra, que además de exponer su propia cosecha recitó el poema “La vastedad de la palabra mínima”, enviado por el Embajador Jorge Rondón Uzcátegui, quien también fue cofundador del Ateneo y está muy atento al movimiento cultural de su pueblo natal; actuaron, igualmente, los poetas Dilia Valero y Felipe Paredes y como siempre, los trovadores Dr. Rubén Rondón, Rolando Rondón y Jorge Luis Paredes, quienes deleitaron con sus guitarras y canciones a los presentes; lo mismo hizo  Jesús Becerra con su guitarra clásica y no podía quedar fuera la actuación del cantautor Antonio González (El Romancero de Pueblo Llano) que cada día compone una canción nueva a su pueblo querido, cerrando con Roselyn Salcedo y la “Niña Mariachi”.

El recital instrumental estuvo a cargo de Naiyireth, virtuosa de la flauta, María Fernanda Contreras Becerra en el violín e Irving Rangel en la ejecución del arpa.

Las obras de teatro fueron presentadas por los grupos “La Carcajada de Pedro Meza” y Otawan, El Pirulino.

            Varios de los padres y madres de los niños y jóvenes que participaron en todas estas actividades no habían nacido o eran muy pequeños cuando Osman pergeñaba sus ideas en un papel, hace treinta y ocho años, la cosecha ha sido fructífera y seguirá siendo en la medida que las academias privadas continúen participando, los socios de esta institución cultural no sean indiferentes ante el llamado a colaborar, la sociedad pueblollanera, particularmente el comercio y las autoridades municipales les presten el apoyo moral y económico debido para que estas mujeres guerreras que viene asumiendo la Junta Directiva del Ateneo continúe en este rescate exitoso que han emprendido.  

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

 

Agradezco la información y las imágenes facilitadas por la señora Irene Salcedo Molina que han hecho posible la presente reseña.


domingo, 13 de agosto de 2023

ORDENACION SACERDOTAL






ORDENACION SACERDOTAL DE FRAY MIGUEL ÁNGEL SALCEDO SALCEDO

 

            Hoy 12 de agosto de 2023 la comunidad católica de Pueblo Llano está de plácemes, una vez más, debido a que uno de sus miembros ha recibido la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo metropolitano de Mérida Monseñor Helizandro Terán Bermúdez.

            Para las once la mañana fue programada la realización de la ceremonia solemne, un sol radiante acompañó a los feligreses que abarrotaron el Santuario Santísima Trinidad de Pueblo Llano, allí estaban los familiares y amigos del nuevo sacerdote Fray Miguel Ángel Salcedo, integrantes del Consejo Parroquial, miembros del Orden de Frailes Menores Conventuales, sacerdotes y diáconos venidos de pueblos vecinos, autoridades municipales,  grupos folklóricos de la comunidad como los vasallo y giros de san Benito e integrantes de los Negros de San Jerónimo de la vecina población de Santo Domingo, entre otros.    

Fray Miguel Ángel Salcedo viene de un hogar humilde, nació el 06 de mayo de 1992 en la población de Santo Domingo, capital del municipio Cardenal Quintero del estado Mérida, hijo de la señora Luz Marina Salcedo y del señor Duilio Beltrán Rendón Santiago, su residencia estaba en el sector La Primavera a orillas de la carretera Apartaderos Barinas. Los estudios de primaria los realizó en la Escuela de El Caney, caserío perteneciente al municipio Cardenal Quintero, y posteriormente en la Escuela Foción Febres Cordero de Pueblo Llano.

Fray Miguel Ángel contaba con once años cuando una tragedia de grandes proporciones ocurrió en su comunidad de La Primavera. El martes 03 de junio de 2003, después de fuertes aguaceros en toda la zona, la quebrada La Sucia que posteriormente fue rebautizada como La Primavera, al igual que el caserío, se salió de su cause y   arrasó con la mayor parte de las viviendas arrastrando más de veinte personas quebrada abajo, enlutando de esta manera numerosas familias y ocasionando enormes daños materiales. Doña Luz Marina Salcedo, madre de Fray Miguel Ángel, estuvo muy activa y pendiente en salvar vidas y ayudar a los damnificados de este evento tal como lo reseña el escritor Pedro José Paredes en su libro Las Piedras a través del tiempo.

Ante tan desagradable situación, doña Luz Marina y el resto de su familia tuvo que establecerse en Pueblo Llano hasta que el gobierno les pudiera proveer de una nueva vivienda. Como se expuso, el joven estudió en la Escuela Foción Febres Cordero donde conoció nuevos compañeros, entabló grandes amistades, pero una nueva tragedia se cruzó en su vida como fue la muerte de su padrastro, razón por la cual la familia tuvo que trasladarse a Santo Domingo.

Desde el mismo año 2003 Fray Miguel Ángel comenzó a frecuentar a los hermanos de la Orden de Frailes Menores Conventuales que se establecieron en esta parroquia el 27 de octubre de 2002. Aunque vivía en Santo Domingo siempre frecuentaba la iglesia participando de forma activa en diferentes actividades, incluso llegó a formar parte del grupo Giros de San Benito de El Morro, agrupación folklórica que le danza al santo negro el 02 de enero de cada año.

Los estudios de educación media los hizo Fray Miguel Ángel en la Escuela Técnica Robinsoniana Máximo Toro de la población de Santo Domingo, posteriormente ingresó a cursar estudios superiores en el Instituto Tecnológico Cristóbal  Mendoza de la ciudad  de Mérida donde estuvo solo cuatro semestres de la carrera Administración de Empresas, pues tuvo que interrumpirla al sentir el llamado de Dios para  para hacerse religioso.

El 11 de septiembre de 2011 Fray Miguel Ángel ingresa en la Casa de Formación Franciscana San José de Cupertino situada en la población de Palmira, estado Táchira, para iniciar su año de Aspirantado. En el 2012, ya como postulante, emprende sus estudios de filosofía en el Instituto Universitario Eclesiástico Santo Tomás de Aquino y el 25 de enero del 2015 comienza en Areguá, Paraguay, su año de noviciado, tomando el hábito de San Francisco.

El 07 de febrero de 2016 emite su primera Profesión de Votos Simples en la Casa de Formación Franciscana San José de Cupertino de Palmira. En enero del 2017 hace experiencia comunitaria en el convento San José de Guanare, estado portuguesa y en septiembre de 2017 empieza sus estudios de teología en el Instituto Universitario Eclesiástico Santo Tomás de Aquino, concluyéndolos en julio del 2021.

Finalizada su formación inicial, realiza su profesión de votos solemnes el 07 de septiembre del 2021 recibiendo la Carta de Obediencia para vivir como fraile de la familia en el convento María Auxiliadora de Barinas.

En el Santuario Santísima Trinidad de Pueblo Llano, Fray Miguel Ángel recibe la Ordenación Diaconal por parte de monseñor Jesús Alfonso Guerrero  Contreras, obispo de Barinas, el 22 de abril de 2022.

En la actualidad, ejerce su Ministerio Diaconal en el Colegio Internacional Seraficum y realiza estudios de Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Reiteramos que es un inmenso orgullo para la feligresía de Pueblo Llano ver que un hijo suyo, compartido con el vecino municipio Cardenal Quintero, haya culminado este largo pero interesante y enriquecedor proceso de formación para ver cumplidos sus sueños de ser investido para siempre como ministro de Dios.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

 

Agradezco al locutor de la estación de radio La Voz de Pueblo Llano, mi gran amigo Vicente Paredes por suministrarme audios, textos e imágenes que me han permitido realizar este trabajo.

 

 

jueves, 6 de julio de 2023

MANIFESTACIONES COLECTIVAS



JUEVES DE CORPUS CRISTI EN PUEBLO LLANO, 2023.


 

Durante los meses de mayo y junio se concentran varias celebraciones religiosas en Pueblo Llano, así tenemos, la Santa Cruz, la coronación de la Virgen, la Trinidad, la bajada de Santa Rosalía, Corpus Christi, San Juan, entre otras.

La principal y más antigua es la fiesta del Patrón, la Santísima Trinidad, que se viene realizando desde aproximadamente 1678 cuando se instala definitivamente el pueblo en el lugar donde hoy se encuentra, bajo el nombre de Santísima Trinidad de Pueblo Llano1. El jueves siguiente se celebra la fiesta de nuestro Padre Corpus, como le decían o dicen los parroquianos. Sobre esta última celebración nos referiremos con detalle en esta oportunidad.

El festejo en cuestión surgió en la Edad Media cuando en 1208 la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una fiesta en honor al cuerpo y la sangre de Cristo presente en la Eucaristía. La misma fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el Papa Urbano IV.

Durante el siglo XVIII y comienzos del XIX permaneció en Pueblo Llano la Cofradía del Santísimo Sacramento cuyo libro de anotaciones (1744-1817) aún se conserva en el Archivo Arquidiocesano de la ciudad de Mérida. Lamentablemente no se ha encontrado documentación sobre la actividad de la sociedad para el resto del siglo XIX.

 La celebración que nos describe los documentos del siglo XVIII comenzaba con el toque de campanas, luego los cofrades se iban reuniendo a la puerta del templo para dar su colaboración con productos de la tierra como papas, canastos, gallinas, cataures, entre otros, y se nombraba a los responsables o encargados para el año siguiente. En el libro de cofradías mencionado, correspondiente al año 1748, podemos observar cómo era la actividad en aquellos tiempos: “…En veinte y seis días del mes de junio de mil setecientos cuarenta y ocho, habiéndose tenido la Solemnidad de Corpus y al siguiente día el almuerzo que tiene de costumbre los hermanos del Santísimo sacramento de esta iglesia de la Santísima Trinidad de pueblo llano, se juntaron al son de campanas el cabildo de fe de este pueblo y todos los naturales me presentaron evidente peligro de arrasar la cofradía por la falta de mayordomo, pues aunque lo es Don Ventura el cacique, éste dicen es muy desaplicado a sus obligaciones y con más años hace viajes las vísperas de la solemnidad de esta cofradía y que por esta razón se pierde mucho de los (roto) que desean pagar, en cuya conformidad eligieron de común acuerdo por mayordomo de la cofradía del Santísimo Sacramento a Tomás de Zerpa Rendón, indio natural de este pueblo y en presencia de todos abrieron el cajón de la cofradía y hallaron en él dos valaustres dozados, un estandarte blanco y un palio en género de algodón, dos onzas de incienso, tres libras de cera blanca, con más cuatro de velas de cebo y en una petaquita de caña un palio viejo. Esto es todo cuando se halló en esta caxa, y se le entregó al nuevo mayordomo, añadiéndose una libra y dos onzas de cera blanca y cuatro pesos que faltaban de la cofradía tiene que cobrar de los fiesteros y hermanos con más cuatro onzas de incienso y cuatro libras de cera blanca que cobrando todo tendrá la cofradía siete libras y dos onzas de cera blanca, siete onzas de incienso y cuatro pesos, añadiéndose nueve libras y media de cebo labrado el total ha entrado en poder del nuevo mayordomo que me entregó diez y siete pesos que le dio… vesino(sic) por la fiesta aniversaria y misas mensuales del año, y faltando nueve pesos que quedó a entregarme luego que los cobrase y para que todo coste lo firmo en este día, mes y año.

Fray Antonio de Rivas...”2.

Las festividades de Corpus Cristi en el estado Mérida, en general, se realizaban con una gran solemnidad y precisamente, uno de sus preparativos en la capital serrana fue dibujado por el polifacético alemán Anton Goering que visitó estas tierras en 1869, grabado que acompaña este escrito.

Por su parte, el gran cronista merideño don Tulio Febres Cordero describe uno de estos días de Corpus a finales del siglo XIX. En efecto, En el mes de mayo de 1891, después de la fiesta de Corpus en la ciudad de las nieves hacía un comentario muy positivo sobre la reciente celebración: “Maravilloso. Este es el calificativo que merece todo lo que se refiera a las flores de Mérida, exhibidas de un modo extraordinario en la última festividad del Corpus. Años hacía que este acto religioso no tenía en Mérida el lucimiento y esplendor de otros tiempos. Las almas piadosas se quejaban, y con razón, de esa frialdad que llegó a su colmo, puede decirse; pero en el presente año y por obra casi exclusiva de la mujer, Mérida ha vuelto sobre sus pasos, rindiendo al Señor un tributo espléndido en tan solemne día.

Las ponderadas azucenas del Valle, los claveles, los nardos olorosos, cuantas flores había en los campos y jardines llovieron sobre la plaza principal, donde el propio tiempo resplandecía el divino arte de la mujer derramado en primores de todo género.

Uno de los altares ofreció un cuadro sorprendente: tres bellas niñas, convenientemente colocadas en lo alto, representaban la Fe, la Esperanza y la Caridad; y tan bien lo desempeñaron que el público vaciló un momento en convencerse de la realidad, pues parecían verdaderas estatuas modeladas por un artista mágico...”3.

Regresando a las celebraciones en Pueblo Llano tenemos, por informaciones orales, que para comienzos del siglo XX el mayordomo de la festividad era el señor Reyes Rondón, la mayordomía pasó luego al señor Américo Uzcátegui durante poco tiempo, seguidamente fue la señora Felipa Rondón la encargada y por último los esposos Manuel Santiago Díaz y Juana Santiago quienes la llevaron a buen puerto hasta el año 2006 cuando por resolución de las autoridades eclesiásticas la celebración se eliminó del jueves correspondiente pasándola para el domingo siguiente.

Pero, aparte de la celebración eclesiástica había otra con igual devoción, se trataba de un novenario que se realizaba en casa del mayordomo de la fiesta. La actividad comenzaba levantando un altar con el objeto de rezar durante los nueve días anteriores al de Corpus, este último las oraciones se hacían con mayor fervor durante toda la noche y la madrugada. A media noche, los presentes eran obsequiados con una suculenta cena y abundante chicha. El día principal, la Locaina del Niño Jesús bajaba hasta el pueblo para acompañar a la misa y procesión, era una fiesta de guardar y por lo tanto muy concurrida por los feligreses de la parroquia4

Ubicándonos ahora en la última solemnidad, tenemos que el pasado jueves 08 de junio de 2023 se celebró Corpus Cristi en Pueblo Llano, se realizó el jueves porque el domingo siguiente, 11 de junio, la arquidiócesis merideña celebraba cien años de su elevación de diócesis a arquidiócesis y no se realizarían misas en ningún templo de la arquidiócesis, con excepción de la eucaristía llevada a cabo en el acto central de la conmemoración en la plaza de toros de la ciudad de Mérida.

El día señalado cayó en el municipio un aguacero bíblico, para parodiar una frase de Gabriel García Márquez, “son los junios que vienen muy bravos”, como también comentó un viejo amigo; sin embargo, la lluvia no fue obstáculo para mantener el entusiasmo para celebrar, este día de guardar, nuevamente un jueves; pues hacía diez y siete años que no ocurría, situación que había disgustado sobremanera a los priostes de la fiesta y algunos integrantes de la Locaina.

Los altares que se prepararon para este día fueron: 1) El bautizo de Jesús, responsables familias Paredes Villamizar, Paredes Montilla, Jorge Monsalve y José García, 2) Las Bodas de Caná, responsables: Jesús Antonio Valero, Miguel Paredes Montilla, Miguel Montilla, Lisbeth Peña y familia, 3) Anuncio del Reino de Dios en la tierra y el llamado a la conversión, responsables: Solanyi Paredes y familia, Yolimar González y Familia, 4) Trasfiguración del Señor, responsables: familia Paredes Paredes, Paredes Santiago, Carmen Cecilia Santiago y Gisela Hernández, 5) Institución de la Eucaristía, responsables Dulce María Paredes, Iris Paredes, Yelitza Paredes, Virginia Salcedo y alcaldía del municipio.

Después de la eucaristía y la procesión, en horas de la tarde todavía caía una pertinaz lluvia, observamos al sacerdote, dentro de un vehículo particular, con el Sagrario en sus manos, recorriendo las calles y avenidas del pueblo y bendiciendo los altares levantados para tal efecto. Un pequeño grupo de los Giros de San Benito, tocando sus tambores, seguían al vehículo.   

Tal como nos lo manifiesta la señora Irene Salcedo Molina, la Sociedad del Santísimo Sacramento ha sido la encargada de organizar la festividad a partir de 2006, por sugerencia del sacerdote de aquella época, debido a las desavenencias ya citadas. Este año, que se celebró día jueves, como ya se acotó, trataron de incorporar nuevamente a los anteriores priostes y retomar, a su vez, las actividades culturales que siempre acompañaron la celebración religiosa como es el “juego” de La Locaina, la quema de pólvora, el reparto de chicha, pan y un suculento sancocho para los concurrentes a la festividad.

Debido al gran éxito observado, a pesar de la lluvia, los integrantes de la Sociedad del Santísimo Sacramento manifestaron que van a pedir al sacerdote que en los próximos años la fiesta de Corpus se celebre en Pueblo Llano nuevamente el día jueves, para no perder el fervor y la devoción por esta centenaria manifestación cultural-religiosa.

 

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

 

 

Notas.

 

(1)  Archivo General del Estado Mérida. Mortuorias. Tomo XXI. Año 1694. Maestre de Campo Don Lucas de Laguado. f. 299v.

(2)  Archivo Arquidiocesano de Mérida. Pueblo Llano. Cofradías del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora del Rosario. Libro 1 (1744-1817). f. 3.    

(3)  Tulio Febres Cordero. El Lápiz. Coeditado por la gobernación del estado Mérida, Sala Tulio Febres Cordero y el Consejo de Publicaciones de la Universidad de Los Andes. Talleres Gráficos de Editorial Venezolana C.A., Mérida, Venezuela, 1985. Segundo Volumen pp.  158, 159. 

(4)  Informante: Hermes de Jesús Santiago Santiago, 62 años, Pueblo Llano, 27 de septiembre de 2010.