lunes, 5 de diciembre de 2016

Manifestaciones Colectivas




CELEBRACIONES A SAN BENITO EN EL PARAMO MERIDEÑO

Las celebraciones a San Benito en el páramo merideño forman parte de una tradición que se originó en San Fratello (Italia), pueblo natal del Santo donde “era llevada su imagen desde Palermo con la participación de casi todo el pueblo. La celebración de su fiesta coincidía con el día de su muerte” y se extendió luego, no sólo a otras regiones de Italia sino también a otros países de Europa, especialmente a España y Portugal y de allí pasó a América.
San Benito nació en 1526 en San Fratello o San Filadelfo, Sicilia, de padres cristianos, Cristóbal Manassari y Diana Larcari, descendientes de esclavos de origen africano. De adolescente Benito cuidaba el rebaño del patrón.
Cuando tenía más de 20 años, entró en contacto con la comunidad de la Orden de Frailes Menores, conocidos como franciscanos, por su fundador, Francisco de Asís. Decidió ingresar a la orden, en el convento de Santa María de Jesús en Palermo, pero como era iletrado se le asignaron tareas en la cocina de la comunidad. El carisma franciscano absorbió los impulsos del joven y se entregó a imitar el ejemplo de caridad de Francisco de Asís.
         Se cuenta que logró imponer una estricta disciplina de pobreza y severidad entre los frailes. Benito se ganó la admiración de sus contemporáneos y de las generaciones posteriores, que le elevaron a los altares. Nombrado maestro de novicios, atendió a este delicado oficio de la formación de los jóvenes con tanta santidad, que se creyó que tenía el don de indagar los corazones.
Finalmente volvió a su primitivo oficio de cocinero. Un gran número de personas iba a visitarlo. Para todos tenía una palabra sabia, iluminadora, que animaba siempre al bien.  Era realmente un hombre humilde y devoto, redoblaba las penitencias, ayunando y flagelándose hasta derramar sangre.
En 1589 enfermó gravemente, luego recibió los últimos sacramentos, y el 4 de abril de 1589 expiró en Palermo a la edad de 63 años, pronunciando las palabras de Jesús moribundo: “En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu”.
 Para el siglo XVIII se consigue ya una especial devoción a San Benito en diferentes poblaciones del actual estado Zulia. No obstante, es pertinente imaginar que el culto a San Benito en la región sur del lago de Maracaibo se realizaba desde el siglo XVII, ...pues para ese siglo ya se había ubicado en tal región varios contingentes de esclavos africanos así como misioneros franciscanos, orden a la que estuvo San Benito unido por mucho tiempo... (1).
Las fiestas de San Benito en el estado Mérida presentan algunas variantes con respecto a las realizadas en otras regiones del país. Sin embargo, coinciden en parte con éstas en la música de origen africano, en las danzas de origen indígena, así como en el discurso oficial y la representación real de la fiesta. En cada rincón del páramo merideño hay un día dedicado a la celebración del santo.
En Mucuchíes, por ejemplo, el 28 de diciembre se congregan en el sector El Pantano los diversos grupos venidos de todos los rincones del municipio Rangel, cada uno tiene su comparsa, su uniforme, y la manera particular de pagarle la promesa a San Benito. Cientos de trabuqueros hacen detonar al unísono su armamento provocando un ruido que retumba de cerro en cerro hasta llegar finalmente a los pies del santo negro. El ambiente se cubre de humo, música, ruidos, danzas, risas y devoción. Luego, emprende el majestuoso desfile por las principales calles y avenidas del pueblo hasta llegar a la Plaza Bolívar donde se celebra una misa solemne a campo abierto.
En Timotes, por su parte, el día 29 desde muy temprano van llegando los diferentes vehículos de estacas cargados con el colorido de los promeseros que se concentran en la Plaza Bolívar para después, con las imágenes del santo y el Relicario, comenzar la procesión, con los diferentes grupos que interpretan sus danzas, hasta la Plaza Miranda donde se celebra la misa.
En Pueblo Llano la fiesta de San Benito se realiza el dos de enero de cada año. Esta tradición es relativamente reciente, la trajo desde el estado Zulia el señor Francisco Miguel Santiago en 1922 como una forma de pagarle al santo por el favor concedido al sacarlo de una situación embarazosa en que se había involucrado por problemas de amores. Más  tarde, el señor Horacio Santiago asumió la mayordomía de la fiesta y se logró consolidar un grupo de giros que han venerado al santo hasta nuestros días.
Pero, además del grupo primogénito que hoy se conoce con el nombre de Giros de El Cedro, con el transcurrir del tiempo, han surgido otras comparsas que se hacen presentes cada dos de enero para homenajear a San Benito.
En las próximas entregas se hará una reseña de cada una de ellas con el objeto de registrar, promover y difundir su actividad.

COMISION MUNICIPAL DE PATRIMONIO HISTORICO-CULTURAL DEL MUNICIPIO PUEBLO LLANO, ESTADO MERIDA.

ASOCIACION CIVIL SAN BENITO DEL MUNICIPIO PUEBLO LLANO, ESTADO MERIDA.


Notas:

(1)  Luis Bastidas: “San Benito de Timotes, o como un ritual de origen prehispánico incorpora hoy elementos de la modernidad después de haber incorporado el catolicismo”, en Boletín Antropológico, Universidad de los Andes, Mérida. Septiembre-Diciembre, 1994. No. 32. p. 44.

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