domingo, 22 de diciembre de 2024

40 AÑOS DEL PRIMER Y UNICO REENCUENTRO DE PUEBLOLLANEROS












40 AÑOS DEL PRIMER Y UNICO REENCUENTRO DE PUEBLOLLANEROS

 

 

Hace cuarenta años las comunicaciones no eran tan fluidas y sofisticadas como en la actualidad. En la ciudad de Mérida, un grupo de jóvenes, estudiantes de la Universidad de Los Andes, editó en mayo de 1981 un periódico mimeografiado con el nombre de El Sembrador que tenía el propósito de crear lazos de amistad y acercamiento entre los pueblollaneros dispersos en diferentes partes de la geografía venezolana y motivarlos, además, en la búsqueda de reivindicaciones para el lar nativo. De aquel medio impreso se editaron 23 números y la publicación llegó hasta junio de 1985.

A través del periódico señalado sugerimos y promocionamos la celebración, en 1984, del aniversario 425 del bautizo de un puñado de chozas de esta cordillera merideña con el nombre de Pueblo Llano por parte del conquistador español Juan Maldonado, el 19 de marzo de 1559, según los documentos consultados para ese momento.

La celebración del aniversario fue todo un éxito y a partir de allí el número de lectores se incrementó gracias a las personas que lo distribuían y promocionaban en diferentes estados del país, entre ellos Mauro Santiago, Francisco Maldonado, Mireya Quintero y Nery Santiago en la ciudad de Mérida; Felipe Paredes, Javier Santiago, Jorge Luis Paredes y Charry Douglas Guerrero en Pueblo Llano; Sixto Molina, Martín Rondón y Elisaúl Santiago en Barinas; Félix Santiago y Carmen Rondón de Rubio en el Zulia; Fernando Paredes, Mauro Santiago Osuna, Francisco Paredes, Miguel Salcedo, Carlos Salcedo y Osman Paredes en Caracas; el Comité de redacción estaba a cargo de Francisco Quintero Rendón y Rafael Ramón Santiago en la ciudad de Mérida.

Como ya se indicó, la primera celebración de un aniversario de Pueblo Llano resultó todo un éxito y esto motivó a algunas personas para que sugirieran la idea de “cerrar con broche de oro” tal aniversario, realizando un reencuentro de pueblollaneros en el mes de diciembre de ese año. La iniciativa fue cogiendo fuerza y los corresponsales del periódico contribuyeron a motivar para que se constituyeran comités en cada estado del país donde residían un número considerable de paisanos con el propósito de llevar a feliz término el encuentro. En Pueblo Llano se organizó el comité central presidido por la Licenciada Nicolasa Salcedo Molina y un eficiente grupo de jóvenes y veteranos que la acompañaban, entre ellos Jorge Luis Paredes Arias; de Barinas recordamos un nutrido conjunto de paisanos con el Ingeniero Elisaúl Santiago Camacho a la cabeza, respaldado por el Dr. Medardo Matheus, Sixto Molina, Martín Rondón, Vicente Paredes, entre otros; en el Zulia Félix Santiago visitaba y animaba a sus compueblanos; en Caracas, la colonia más numerosa, compuesta por Miguel Salcedo, Jerónimo Torres, entre muchos otros que ya estaban organizados bajo un comité denominado Mutuo Auxilio, pusieron gran empeño en la participación; en Mérida, la Asociación de estudiantes logró entusiasmar a varios coterráneos entre los que se encontraban don Manuel Molina Ibisate y su familia, Misael González, Hermes Paredes y otros tantos; en Valencia Moisés Santiago, Maximiliano Rondón, la familia Hernández Santiago, la Paredes Santiago y otras más se unieron al llamado.

Sin lugar a duda que se generaron muchas expectativas y entusiasmo por el reencuentro, las mismas eran expresadas por algunos colaboradores del periódico de la siguiente manera:

 “…A lo largo de este relato en el cual he omitido muchas cosas esenciales llego al tema palpitante de actualidad, traducido en emoción, entusiasmo, y muchos deseos, ello enmarcado en lo que denominamos REENCUENTRO, idea nacida para cerrar con broche de oro la celebración de los 425 años del descubrimiento de Pueblo Llano, para tal fin los hijos de Pueblo Llano, dispersos en el país se han organizado en comités para coordinar el reencuentro el próximo 22 de diciembre del año en curso, muchos principios animan esta actividad y por noticias que tenemos, ya se han organizado comités en Pueblo Llano, como en Caracas, Barinas, Mérida, Valencia, Maracaibo y otros, como motores coordinadores del Reencuentro cada uno de estos comités tienen una meta concreta y objetivos muy bien definidos.

A mi manera de pensar y con el respeto de ustedes, mis amigos, el hecho más importante que ocurrirá es haber organizado comités en varios estados de Venezuela, que espero no se disuelvan después del reencuentro, pues de allí en adelante serán los pilares fundamentales de las luchas a desarrollarse en este pueblo; estoy seguro que muy pocos de los objetivos previstos en fines de obras, serán realizados, pues todos nosotros conocemos la crisis económica que hoy vive Venezuela.

Compañeros vamos al reencuentro, pero al reencuentro definitivo para que luchemos más unidos por lo que en justicia creemos que a nuestro pueblo le corresponde. Con mucha alegría y entusiasmo retornemos para que digamos a una misma voz: PUEBLO LLANO AYER, HOY, MAÑANA Y SIEMPRE” 1.

            En otro artículo, Francisco Quintero Rendón expresaba desde la ciudad de Mérida, con mucha eufórica, los fines propuestos para el reencuentro:

Con el mejor entusiasmo, con el pensamiento y el corazón puestos en Pueblo Llano nos hemos preparado para celebrar nuestro PRIMER REENCUENTRO. Ha sido duro el camino andado, hemos tenido que vencer muchos obstáculos que se nos han puesto en el camino, algunos de forma intencional; sin embargo, la constancia, la dedicación y el coraje han sido superiores porque el objetivo es uno solo; unificar a los pueblollaneros dispersos por toda la geografía nacional con el propósito de conformar un FRENTE DE LUCHA en pro del desarrollo y progreso de nuestro querido terruño.

Hoy, después de siete meses de preparación se ha logrado despertar y animar a todos nuestros paisanos para que oigan el clamor de un pueblo que se niega a morir, sino que más bien se enrumba hacia un amplio horizonte de bienestar y progreso. Para lograrlo solo hace falta un ingrediente: el calor y el apoyo de todos y cada uno de los pueblollaneros conscientes, progresistas y receptivos a la invitación.

Hoy más que nunca se hace necesario unir voluntades, cerrar filas y vestirnos de coraje y enrumbar nuestro esfuerzo hacia la búsqueda de soluciones concretas a los problemas que actualmente aquejan a Pueblo Llano, porque para nadie es un secreto que Pueblo Llano necesita con extrema urgencia un CENTRO MATERNO-INFANTIL, la construcción del Campo Deportivo, la casa de la Cultura, la tercera planta para el Liceo, el pronto reasfaltado de sus calles y avenidas(no un simple bacheo), sistemas de riego y electrificación para Llano Grande y Mupate, mantenimiento de la carretera puente Las Piedras-La Culata y sus ramales, eliminación del botadero de basura, asistencia técnica a los productores, mercado y precios justos a sus cosechas, continuación de la carretera hacia Trujillo, etc.

Aspiramos que el PRIMER REENCUENTRO sirva para consolidar la unión de los pueblollaneros y resaltar la vigencia del pensamiento bolivariano: ¡Unidad, unidad y lucha debe ser nuestra consigna!, porque en la unión está la fuerza y el pueblo unido ¡JAMAS SERA VENCIDO!”2.

            La profesora Nicolasa Salcedo Molina y parte del equipo organizador que la acompañaba, visitó varias ciudades donde se habían constituido los comités para afinar detalles, planificar actividades y dejar todo listo para el reencuentro fijado a comenzar el 22 de diciembre de 1984.

            El gobernador del estado Mérida, Dr. William Dávila Barrios, donó varios galones de pintura para engalanar todos los frentes de las casas del pueblo. Los vecinos, por su parte, se encargaron de elaborar guirnaldas y pendones adornando las principales calles y avenidas.

Primera y última página del díptico elaborado para el evento.

            El día tan esperado llegó. Desde una tarima levantada frente a la plaza, los animadores, llenos de entusiasmo, iban dando saludos, bienvenidas y parabienes a los retornantes, solicitando efusivos aplausos para las diferentes delegaciones que desde la entrada del pueblo comenzaron a desfilar con emoción y alegría. Los calurosos abrazos se cruzaban entre los que llegaban y los anfitriones, había personas que no visitaban su terruño desde hacía décadas. Se realizó un recorrido por las principales calles y avenidas, luego una ofrenda floral ante la estatua del Libertador, allí tomaron la palabra los representantes de las diferentes delegaciones y designaron como orador de Orden al Dr. Medardo de Jesús Matheus Valero. El comité de Pueblo Llano había organizado una venta de comida criolla por la calle Páez, entre avenidas Bolívar y Sucre, donde los visitantes pudieron volver a degustar las arepas de harina de trigo, las papas negras, las sopas de trigo y caraotas, la chicha de maíz negro, el ají de zapallo, el mute, el curruchete, entre otros platos que eran muy comunes en sus hogares antes de la partida.

Díptico con la programación del evento.

            En horas de la noche, se realizó la elección de la reina del reencuentro entre las madrinas de las delegaciones presentes, luego, en el atrio de la iglesia, la delegación de Caracas presentó varias obras de teatro basadas en el libro de Aquiles Nazoa: Humor y Amor. Más tarde, el destacado cantante de Pueblo Llano, Miguel Ángel González, interpretó varias canciones, particularmente dos compuestas por él, grabadas en un disco de 45 rpm., en alusión al Reencuentro.

            En la casa del señor Primitivo Santiago el comité de Mérida exhibió una galería de fotografías y objetos antiguos que fue muy concurrida; por su parte, el comité de Barinas exhibió en los locales de la Escuela Foción Febres Cordero una muestra de objetos prehispánicos que estuvo a cargo del profesor José Esteban Ruiz-Guevara de Barinas. También en este local se llevaron a cabo dos conferencias, una dictada por el Dr. Jesús Rondón Nucete sobre la futura Ley de Régimen Municipal y la otra a cargo del Dr. Nicolás de Tolentino Paredes Padilla sobre el reordenamiento urbano en Pueblo Llano. 

Una de las fotografías antigua expuestas: Desfile de alumnos, 1933.

            En el cine Yamar del señor Emilio Antonio Paredes se organizó un conversatorio sobre la propuesta que traía el doctor Nicolás de Tolentino Paredes Padilla para exponerla a las autoridades estadales como motivo del reencuentro sobre un Proyecto de desarrollo para Pueblo Llano. Allí, el señor Adriano Ramírez Salcedo, a nombre del comité de Caracas, entregó una placa de reconocimiento al Dr. Tolentino por sus constantes aportes durante toda su vida a las luchas por las reivindicaciones de Pueblo Llano.

            En el marco de estas celebraciones el comité de Barinas también presentó un disco de 45 rpm con dos canciones referidas al reencuentro y un poemario con creaciones de varios paisanos residentes en la capital marquesa. Quedó sin grabar para ese momento una canción, también dedicada a Pueblo Llano, escrita e interpretada por el destacado cantante y compositor merideño Roque Molina.

Poemario presentado por el comité de Barinas.

            Como en toda actividad humana, durante el evento hubo aspectos positivos que generaron propuestas y actividades con muy buenos resultados al corto y mediano plazo y otros que causaron algunos disgustos, críticas y frustraciones entre algunos de los concurrentes. Una de las mayores decepciones fue la ausencia de los gobernadores de los estados Mérida, Barinas y Trujillo que habían sido invitados para el encuentro y los mismos habían asegurado su presencia así lo hizo saber el comité central—, sin embargo, ninguno de ellos cumplió con el compromiso. Parte de las molestias fueron plasmadas posteriormente en El Sembrador, entre ellas las del Dr. Tolentino:

El próximo pasado 22 de Diciembre, Pueblo Llano realizó su Primer Reencuentro.- Quienes participamos en el mismo, jamás estuvimos de acuerdo, que un evento de tal naturaleza en dinero, tiempo y dificultades, se convirtiera sólo en un simple acto social, con caracterización única de fiesta pasajera.- Máxime, cuando en el mismo año había tenido lugar la celebración de los 425 años de Pueblo Llano, para lo cual se le elevó a Capital del Estado, por ese día; acontecimientos estos, sin duda, esplendidos, pero prácticamente intrascendentes, puesto que no quedó una decisión o hecho alguno de real beneficio para esta Comunidad.

Las razones y hechos expuestos nos hizo pensar que al reencuentro debía dársele el sentido y finalidades que se le atribuyeron originalmente.- Esto es, que los emigrados debían regresar, al menos periódicamente, a su lugar de origen, con el firme propósito de, juntamente con los residentes, conjugar esfuerzos, iniciativas, experiencias y acciones en pro del desarrollo de la Comunidad respectiva; y, este fue el sentido que en definitiva se le imprimió, para cuyo logro se mantuvo contacto permanente de todos los Comités con el Comité Central, desde donde nos afirmaban y confirmaban también, la asistencia de los Gobernadores de Barinas, Trujillo y Mérida, además del Presidente de la Asamblea Legislativa de éste Estado y del Presidente del Concejo Municipal del Distrito Miranda.-

            Culminado con la organización del evento, en reunión extraordinaria de los representantes de todos los comités para el reencuentro en la sede del Comité Central se aprobó la moción de hacerle los planteamientos de la problemática que afecta a Pueblo Llano a las máximas Autoridades Ejecutivas Regionales, dentro del Programa del Reencuentro, y al efecto se eligió al profesional que debería hacerlo.- Entre las alternativas presentadas, se elaboró y aprobó una, que se le designó como: Lineamientos para un PROYECTO DE DESARROLLO DE PUEBLO LLANO.- El reencuentro se efectuó, como estaba programado, pero ninguna de las autoridades anunciadas asistió y los consabidos planteamientos quedaron, por ahora, en el papel…”3.

Folleto en el cual el Dr. Nicolás de Toletino Paredes Padilla presenta la propuesta de Desarrollo para Pueblo Llano.

            Por su parte, la señorita Vitalia Molina Paredes, tenía otra apreciación del acontecimiento:

 “A escasos días (del reencuentro) los moradores pintaron sus casas, adornaron sus calles con bambalinas multicolores y grandes pancartas alusivas a tan importante evento.

Hoy al escribir estas notas quiero resaltar la actitud cívica de los pueblollaneros así como de sus visitantes e igualmente destacar el laborioso trabajo de los diferentes comités(Barinas, Caracas, Mérida, Trujillo, Valencia, Zulia, etc.) que para tal fin se constituyeron, de la misma manera el esfuerzo puesto en las labores encomendadas a los habitantes de los diferentes caseríos; todo lo cual demuestra la suma de voluntades que en su totalidad fue el resultado de ese amor fraternal que une a los pueblos a través de la cultura y el deporte, centrado en el valor, la fuerza y la esperanza del avance progresivo de un pueblo agricultor que desea siempre una mañana mejor4.

            Con el objeto de evaluar la actividad, proponíamos desde El Sembrador realizar una encuesta a nivel nacional, donde se conformaron los comités, “para conocer los aspectos positivos y negativos del mismo y tomarlos en cuenta para un próximo reencuentro5. La encuesta finalmente no se hizo, pero, por el mismo medio informábamos que a raíz del evento se había conformado una junta denominada “Funda Pueblo Llano” con el objeto de seguir trabajando por las reivindicaciones del municipio.

Disco de 45 rpm presentado por el comité de Barinas.

            Ahora, volviendo la vista atrás, cuarenta años después, podemos expresar con satisfacción que la mayoría de aquellos sueños reivindicativos se fueron cumpliendo con el transcurso del tiempo: hoy se cuenta con el Hospital Carlos Edmundo Salas y varios centros ambulatorios en los caseríos; hay dos estadios, un gimnasio y varias canchas deportivas; se fundó una ateneo6 y se fortaleció la biblioteca pública; se construyó la tercera planta del Liceo y se abrieron otros liceos más en el municipio, además de una extensión de la UNELLEZ; se construyó un hermoso edificio para la Casa Municipal; se instalaron sistemas de riego en todos las parcelas que lo ameritaban; la electricidad llegó hasta los sitios más recónditos; la vía hacia el estado Trujillo fue terminada y el botadero de basura que afeaba y contaminaba la vía hacia el pueblo fue eliminado y ahora los desperdicios son llevados en modernos camiones hasta un depósito adecuado en el estado Barinas. Pero, el mayor logro que se ha obtenido hasta el momento ha sido la independencia municipal, ahora la iniciativa para obtener reivindicaciones ya no se hace, como otrora, a través de la conformación de comités, las inquietudes y soluciones a la problemática municipal son canalizadas por las autoridades representativas como el alcalde, los concejales y las diferentes direcciones conformadas para tal fin. Son ellos también los llamados a generar la motivación respectiva para un nuevo reencuentro, sobre todo ahora que hay paisanos viviendo en diferentes partes del mundo. Son muchas las ideas e iniciativas que pueden aportar con la vuelta al terruño, así sea de visita, pues aún está pendiente el reordenamiento territorial que proponía el Dr. Nicolás de Tolentino, que de continuar evadiéndose correremos el riesgo de quedar sin tierras para los cultivos, ni agua para regarlos; el acueducto de la zona urbana está a punto de colapsar y es perentorio la construcción de uno nuevo que cubra las exigencias en los próximos cincuenta años; sigue haciendo falta una eficiente, moderna y continua asistencia técnica para los agricultores; está en mora la diversificación de las siembras y la implantación de un sistema de mercadeo cónsono con las exigencias del momento, donde productores y consumidores salgan favorecidos.

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano

(22/12/24).

Notas:

 

1)     Pueblo Llano Hoy. El Sembrador, Año IV, Mérida, 1984, N° 19, septiembre-octubre. pp. 10, 11.

2)    Francisco QUINTERO RENDÓN. Primer Reencuentro ¿por qué y para qué? El Sembrador. Opinión. Mérida, noviembre-diciembre, 1984. N° 20, Año IV. p. 5.

3)    Nicolás de Tolentino PAREDES PADILLA. Reencuentro y problemática de Pueblo LlanoEl Sembrador. Opinión. Mérida, enero-febrero, 1985. N° 21, Año IV. p. 6.  

4)    María Vitalia MOLINA PAREDES. Primer Reencuentro. El Sembrador. Mérida, enero-febrero, 1985. N° 21, Año IV. p. 8.

5)    El Sembrador. Editorial. Mérida, enero-febrero, 1985. N° 21, Año IV. p. 2.

6)    Entrevista, vía WhatsApp, con el sociólogo Osman Paredes, 69 años, Caracas, 24 de noviembre de 2024. 















 

miércoles, 20 de noviembre de 2024

RICARDO ULPIANO SANTIAGO ALBARRAN


RICARDO ULPIANO SANTIAGO ALBARRAN


“Mi abuelo, al tomar el café,

 me hablaba de Juárez y de Porfirio,

los zuavos y los plateados.

 Y el mantel olía a pólvora”.

Octavio Paz.

 

Avenida Bolívar de Pueblo Llano, década de los años sesenta del siglo XX.

            Cuando yo era niño siempre estaba pendiente de las conversaciones que tenía mi papá con las personas adultas que llegaban a la casa, particularmente aquellas que iban en búsqueda de los servicios para la elaboración de un documento de compra-venta, una letra de cambio, una declaración de herencia, la repartición de bienes o algo por el estilo. Antes de la consulta indicada hablaban de cualquier cosa, especialmente del estado del tiempo, sobre las siembras o la salud de los animales, también surgían algunos cuentos y anécdotas que los entretenía por largo rato, a veces durante horas, pues llevaban la vida sin prisa, donde la amistad estaba por encima de los negocios.

            Son muchas las historias que recuerdo de las conversaciones de aquella época, particularmente sobre las hazañas de los caudillos locales que eran muy comunes a finales del siglo XIX y comienzos del XX en esta zona de los Andes. Era uno de los temas favoritos de mi papá. Había uno de estos personajes con un nombre poco común, pero muy sonoro, se trataba de Ricardo Ulpiano, mi papá y sus contertulios lo mencionaban con frecuencia, pero yo no terminaba de entender de quién se trataba y por qué era tan nombrado.

            Ya adulto, con el trascurrir del tiempo, me he encontrado con algunos escritos que lo mencionan y también he tenido conversaciones con individuos mayores que también escucharon hablar de él o lo conocieron, por eso he querido indagar más sobre su vida, reconstruir su historia a través de los datos que transcribo a continuación.

            Ricardo Ulpiano Santiago Albarrán nació en Pueblo Llano el 03 de enero de 1876, presentado en la prefectura el 9 del mismo mes y el 10 fue bautizado. Era hijo de José Ricardo Santiago Valero (1850) y María Eloisa Albarrán. Sus abuelos paternos fueron José Manuel de Santiago Vielma (1809) y María del Carmen Valero, vecinos del caserío Las Agujas, del municipio Pueblo Llano1.

            En ameno diálogo que tuve con el distinguido maestro y poeta, nativo del pueblo de Santa Ana de Trujillo, Profesor Antonio Cortés Pérez2, también me hacía referencia de las conversaciones que tuvo con su padre cuando era niño. Le comentó que había nacido en Pueblo Llano, pero don Antonio no estaba muy seguro de aquella afirmación pues no llegó a tener en su mano la partida de bautismo o nacimiento de su progenitor. Le refería que en aquel pueblo tenía familiares y amigos y entre estos últimos recordaba a un militar de nombre Ricardo Ulpiano Santiago. 

            Por otra parte, en otro encuentro, ahora con el señor Emiliano Meza, me refirió una anécdota muy jocosa del personaje, me dijo que Ricardo Ulpiano hizo una apuesta con un compueblano suyo donde le aseguraba que se casaría con la hija de un italiano que vivía en Las Piedras, como en efecto ocurrió. Acotó el señor Emiliano que él conoció a Ricardo Ulpiano, ya anciano, en la población de Las Piedras3.

Parroquia Las Piedras, 1933. Foto Vita.

            Más tarde, en otra conversación, ahora con el señor Rosendo Salcedo4, quien también poseía una excelente memoria, me narró otra historia muy interesante sobre el personaje en cuestión, que según le contaron, era muy aficionado a los juegos de envite y azar. La misma ahora forma parte de mi libro inédito Mitos y leyendas del Páramo Merideño. La titulé: Lentes Milagrosos.

            Posteriormente, hojeando el libro del Dr. Edilberto Moreno Peña “Valparaíso de Las Piedras Cuatricentenaria, Historia, Leyendas, Crónicas, Relatos”, pudimos obtener un conocimiento mayor sobre el biografiado, allí leemos: “A comienzos del siglo (XX), una hija de don Domingo Giudici casó con don Ricardo Ulpiano de Santiago, de Pueblo Llano, y fijaron su residencia en Las Piedras, donde nacieron, entre otros, sus hijos Ítalo e Isolina y otros que se fueron a engrosar la parentela, mezclados con los Rivas de Altamira”.5

                Buscando en Family Search encontramos que la esposa de Ricardo Ulpiano se llamaba Nicolasa Giudici, tuvieron en Las Piedras a Ítalo Roger que fue bautizado el 03 de febrero de 1903, Alicia Eloísa, bautizada el 14 de agosto de 1904 y Ricardo Ulpiano, bautizado el 05 de febrero de 1909.

Hay otra faceta muy importante del personaje donde fungía como empresario de cine, cuando éste todavía no era parlante, anécdota que encontramos en el libro del profesor Julio Carrillo titulado: Músicos Merideños. En una de las páginas está la entrevista que hace el autor a un músico de la ciudad, señor Antonio Ochea:

“… ¿y cuánto les pagaban en el cine? –

-No se pagaba gran cosa. A mí me daban un fuerte -cinco bolívares- por tocar una función; y entonces uno para economizar se venía a pie, para dormir en Ejido, para economizar el bolívar del pasaje en el carro y a veces no había carros.

- ¿y eso fue en qué año maestro Ochea?

-Por ahí entre los años veinte al veinticinco. En el veinticinco el compadre Rivas estaba en San Cristóbal. Después volvimos aquí y se siguió tocando en el cine, pero ya no tanto, después vino la película parlante y ya no se tocó más.

- ¿y era la orquesta completa la que tocaba en el cine?

- No, tocábamos un grupo como de cuatro o cinco músicos: también nosotros tocábamos, pero no con mi compadre Rivas, sino con Jesús Manuel Trejo, a un señor Ricardo Ulpiano Santiago, cuando el general Isilio Febres Cordero estuvo aquí de presidente de Estado. Le tocamos a Ricardo Ulpiano Santiago como seis meses en la Universidad de Los Andes, me pagaba cinco bolívares mensuales.

- ¿Eso fue en qué año maestro?

-Por ahí, entre los años veintisiete y veintiocho”6

            Para corroborar la información anterior, en el libro de Belis Araque, El cine en Mérida (1898-1954), Elementos para su historia, encontramos que: “El señor Ricardo Ulpiano Santiago alquila un local en el mercado público para ofrecer funciones cinematográficas7.

Charles Chaplin en una de sus películas de cine silente. Imagen tomada de Internet.

            El presidente del Estado Mérida, que así de denominaba en el periodo en que Ricardo Ulpiano era el responsable de alquilar locales para proyectar películas mudas y contratar músicos para animar el ambiente mientras se proyectaba la misma, era el general Isilio Febres-Cordero Reimi, natural de Barinas. Desde muy joven ingresó en la vida política de su provincia nativa, llegando a desempeñar elevados destinos en su tierra natal y en el país. Fue presidente de los Estados Zamora (Barinas), Zulia, Mérida, etc. En su tierra natal contrajo matrimonio con María Luisa Montero Tovar, natural de Obispos8. El general Isilio Febres-Cordero fue presidente del Estado Mérida en el periodo (1926-1927)9.



General Isilio Febres-Cordero Reimí (sentado), junto a su hijo Isilio Febres-Cordero Montero (de pie). Imagen tomada de Internet.

            Con la información recabada hasta ahora podemos reconstruir un poco la vida del personaje de marras, tenemos que era oriundo de Pueblo Llano, su padre fue jefe civil. Ricardo se radicó en Las Piedras después de contraer nupcias con Nicolasa Giudici, hija de Domingo Guidici, hijo a su vez de inmigrantes italianos provenientes de la isla de Elba. Luego se trasladaron a Altamira y posteriormente a Barinitas o Barinas. Es muy probable que en esa última ciudad haya entablado amistad con el general Isilio Febres-Cordero y lo haya acompañado en algunas de sus andanzas bélicas si las tuvo, luego lo encontramos en la ciudad de Mérida fungiendo como empresario de cine, suponemos que con el visto bueno o en sociedad con el general Febres-Cordero. En los últimos años de su vida regresó a Las Piedras donde probablemente allí murió. Queda todavía la inquietud de saber cuándo y dónde fueron aquellos famosos encuentros armados de que hablaban con tanta emoción los contertulios en el corredor de mi casa.  

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano

(20/11/24).

Notas:

 

(1)   Rafael Ramón Santiago. Familia Santiago en Pueblo Llano. Estudio de parentesco entre los habitantes de una comunidad andina venezolana 1774-1974. Publicado en Amazon. Columbia SC, EEUU. 2018.  p. 140. Además, en family search consulté la partida de nacimiento, que por razones que todavía no están claras, se encuentra en el archivo del municipio Justo Briceño del estado Mérida, la cual textualmente dice así: “Espíritu Santo Ortiz primera autoridad civil de la parroquia Pueblo Llano hace constar que hoy día 09 del mes  de enero del año de mil ochocientos setenta y seis me ha sido presentado un niño varón recién nacido por Ricardo Santiago quien dice ser su padre y haber asistido al acto de su nacimiento y manifestó que el niño cuya presentación hace nació en esta parroquia el día 3 del mismo mes y año a las tres de la madrugada que tiene por nombre Ricardo Ulpiano y que es hijo legítimo del que presenta y de María Eloisa Albarrán, de profesión agricultor y vecino de esta parroquia. Leída al compareciente y testigos la presente acta manifestaron estar conformes en su contenido y firman la presente acta. Espíritu Santo Ortiz, Ricardo Santiago, Juan Antonio González [están las tres firmas y rúbricas]. 

(2)  Conversación con el Maestro Antonio Cortés Pérez, 87 años, Mérida, 21 de abril 2001.

(3)  Conversación con el señor Emiliano Meza, 93 años, Pueblo Llano 29 de abril de 2001.

(4)  Conversación con el señor Rosendo Salcedo, 72 años, Pueblo Llano, 22 de agosto de 2004.

(5)  Edilberto MORENO PEÑA. “Valparaíso de Las Piedras Cuatricentenaria, Historia, Leyendas, Crónicas, Relatos. Universidad de Los Andes. Mérida, Venezuela, 1996. p. 180.

(6)  Julio CARRILLO. Músicos Merideños. Editorial Venezolana. C.A. Mérida, Venezuela, 1985. pp. 122, 125.

(7)  Belis ARAQUE. El cine en Mérida (1898-1954). Elementos para su historia. Ediciones Actual. Colección de Ensayo. Mérida, Venezuela, 2004. p. 84.

(8)  Ramón Darío SUÁREZ. Historial Genealógico de los Febres-Cordero y algunas de sus alianzas. Ediciones Euroamérica, Mérida, Venezuela, 1969. p. 144.

(9)  Revista Libertador. Conmemoración del Sesquicentenario de la Campaña Admirable. Talleres Gráficos Universitarios. Mérida, Venezuela, 1963. p. 209.


domingo, 20 de octubre de 2024

DOCTOR JOSE NATIVIDAD PAREDES PADILLA, SEGUNDO ABOGADO NATIVO DE PUEBLO LLANO


DOCTOR JOSE NATIVIDAD PAREDES PADILLA, SEGUNDO ABOGADO NATIVO DE PUEBLO LLANO

 

            Una muerte trágica marcó la infancia del Dr. José Natividad Paredes Padilla, pues su padre fue asesinado cuando él apenas contaba con un año y nueve meses de edad. Era el menor de la familia compuesta por siete hijos de don Victoriano Paredes y doña Vicenta Padilla. Además de José Natividad estaba un varón que murió de corta edad, luego vinieron Victoria, Nicolás de Tolentino, Juana, Irene y Onésima Paredes Padilla1

            A doña Vicenta, una vez viuda, le tocó continuar levantando la familia con abnegación, esfuerzo, responsabilidad y disciplina, afianzada siempre en los valores del trabajo y la fe católica. Asumió la administración de las parcelas agrícolas de su propiedad, la cría de ganado, la educación de sus hijos y además montó una pulpería en su casa para incrementar las entradas económicas.

José Natividad nació en Pueblo Llano el 08 de septiembre de 1931, Se crio bajo el cuidado de su madre y de sus hermanas mayores, más tarde contó con el apoyo de su hermano Nicolás de Tolentino que vino a fungir como el protector del resto de los hermanos.

Sobre los primeros años de José Natividad nos relata su entrañable amigo Don Mario de Jesús Santiago Valero:Nos conocimos siendo de muy tierna edad, él fue ahijado, y por ende, Doña Vicenta, comadre de mi papá. Compañeros de escuela, único plantel para varones que había en Pueblo Llano, al salir por la tarde nos juntábamos para acompañarlo hasta su casa, él a cumplir con sus tareas escolares, y nosotros, de compras, la mejor clientela de las suculentas paledonias, tabletas, melcochas y caramelos de la pulpería de Doña Vicenta. Con plata o sin plata, con puyas, mejor dicho, el único capital que manejábamos los chavales, nosotros siempre salíamos con los bolsillos llenos. Gozábamos del más amplio crédito, vistos los quesos, la mantequilla, los huevos, etc., que respaldaban nuestra cuenta al ‘fiao’. Sin tomar en cuenta el poder que provenía del sagrado vínculo del compadrazgo que había entre los cabezas de hogar.

Así que, el niño Natividad, Nato para nosotros y para la vecindad pueblollanera, no solo fue el compañero de escuela, que asistió mañana y tarde a las clases y demás actividades docentes, sino que fue además un amigo muy especial por el hogar y por la familia de la que formaba parte”2.

Doña Vicenta Padilla de Paredes.

Para la década de los años cuarenta del siglo XX los estudios que se hacían en Pueblo Llano apenas llegaban hasta el equivalente a un tercer grado de educación primaria y la única posibilidad que encontraban las familias para que sus hijos varones pudieran adquirir una formación mayor, y probar si se despertaba en ellos la vocación sacerdotal, era inscribiéndolos en el Seminario Arquidiocesano de la ciudad de Mérida. Allí fue llevado José Natividad cuando apenas contaba con unos diez años, pero el régimen estricto de la institución y la falta de vocación para el sacerdocio, apenas lo mantuvieron por espacio de dos años. 

Regresó a su pueblo natal donde según sus propias palabras pasé los mejores años de mi infancia y adolescencia”3, allí desempeñó labores agrícolas y pecuarias en las propiedades de la familia, bajo la férrea disciplina de su madre doña Vicente. Al cumplir los dieciocho años fue reclutado para pagar el servicio militar obligatorio.

Casa natal del Dr. José Natividad Paredes Padilla.

Ya, en carácter de reservista, decide emprender un trabajo independiente tal como relata su paisano y amigo Hermes Ramón Paredes: “antes de Nato irse a Caracas residía en Barinitas, tenía una camioneta Panel, roja, marca Ford, donde cargaba retazos de madera, desechados de los aserraderos de Barinas, para llevarlos a vender a los pueblos de Las Piedras, Santo Domingo y Pueblo Llano, allí eran utilizados como leña para cocer los alimentos. Esa camioneta la vendió en 1953 al prefecto de Pueblo Llano Roberto Zambrano, que por cierto no sabía conducir y tenía al policía Francisco Paredes (Panchón) como chofer4”.

Posteriormente fue fiscal de tránsito en Barinitas por allá en 1954 y de allí se trasladó a la ciudad de Caracas donde continuó trabajando en el mismo oficio de fiscal mientras cursaba estudios de bachillerato en las noches.

El también amigo y paisano del biografiado, sociólogo Osman Paredes apunta que el Dr. Paredes Padilla “trabajó en la oficina de Tránsito Terrestre de esa capital al mismo tiempo que estudiaba Derecho, bajo régimen nocturno, en la Universidad Central de Venezuela, obteniendo la borla académica de abogado el 12 de noviembre de 19645.

El Dr. José Natividad Paredes junto a su familia el día de su graduación.

Una vez graduado, ejerció el derecho en calidad de litigante en la capital de la república, atendiendo clientela relacionada con asuntos de tránsito que era su especialidad. Compartía el bufete con un prestigioso equipo de abogados situado en un edificio en la esquina de Marrón, por la avenida Urdaneta6

El Dr. José de la Natividad contrajo matrimonio el 17 de diciembre de 1966 con la odontóloga Nelia Matos, natural de Rio Caribe, estado Sucre, pero formada desde niña en Caracas. De esa unión nacieron tres varones y una hembra: José Félix, José Nelson, José Nicolás y Liliana Coromoto Paredes Matos. Con anterioridad, el biografiado había sido padre de Lisbeth Girón7.

A pesar del prestigio obtenido como litigante en el oficio de jurista, no abandonó sus inquietudes de agro-productor, para tal propósito adquirió una finca en Cocorote, estado Yaracuy, denominada Finca La Mingoya de unas 230 hectáreas, con el objeto de utilizarla para ganado de engorde, actividad que también le permitió incorporarse a las acciones gremiales de los agricultores y ganaderos de la región8.

Al igual que su hermano el Dr. Nicolás de Tolentino Paredes Padilla, el Dr. José Natividad también estuvo muy pendiente de participar en las luchas reivindicativas de Pueblo Llano, particularmente en el sector agrícola con el que tenía una mayor relación, dadas sus influencias a nivel nacional, pues fue secretario general de la Federación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (FEDEAGRO)9. Desde allí estuvo apoyando la creación de Centros de Acopio de hortalizas y otros rubros en todo el país y en nuestro pueblo en particular, tal como lo expusimos en uno de nuestros trabajos en 1991: “Entre las políticas agrícolas que ha puesto en práctica los gobiernos democráticos en los últimos años, posiblemente la que se veía con mayor oportunidad para ayudar al productor venezolano eran la relacionada con la creación de los Centros de Acopio (CA) a través de la Corporación de Mercadeo Agrícola. Estos Centros tenían como finalidad adquirir los productos, previamente seleccionados y clasificados, directamente del hombre del campo y a la vez llevarlos al público consumidor a través de los denominados mercados populares. Esto, por su puesto, traía una serie de ventajas tanto para el productor como para el consumidor. En primer lugar, había un mercado seguro para las cosechas, las cuales eran pagadas a precios más justos, por otra parte, al eliminar la cadena de intermediarios, los productos eran vendidos a precios asequibles a los sectores populares de las grandes ciudades.

El plan se inició con muchas expectativas. Se comenzaron a hacer estudios de factibilidad para crear CA en diferentes regiones del país. Para el estado Mérida se habían planificado varios debido a la gran producción que siempre ha tenido esta zona.

El Dr. Natividad Paredes, quien desempeñaba un cargo importante en FEDEAGRO fue uno de los principales interesados para que se construyera en Pueblo Llano un CA, pues dentro de la planificación nacional solo estaba proyectado construir uno en Timotes para abarcar las zonas circunvecinas entre las que se encontraba Pueblo Llano, esto, como es lógico, acarrearía gastos de transporte y tiempo que reduciría en gran parte las posibles ventajas obtenidas. El Dr. Paredes, como ya dijimos, puso todo lo que estuvo a su alcance para que Pueblo Llano tuviera su propio Centro de Acopio, independientemente del de Timotes10

Centro de Acopio en el sector La Capellanía, Pueblo Llano.

En 1996 invitó a Pueblo Llano al ingeniero químico Francisco García para que diera una charla a los agricultores y se estableciera un posible convenio con el objeto de introducir un producto denominado vinaza11 como fijador de suelos y fertilizante y de esta manera buscar un posible sustituto de los abonos orgánicos de aves y caprinos utilizados en el municipio que estaban produciendo una proliferación de moscas muy perjudiciales para la salud.

Además de las gestiones anteriores, el Dr. Paredes Padilla siempre estuvo dispuesto a prestar todo su apoyo y asesoramiento legal posible a personas e instituciones del municipio cuando era requerido, no hay que soslayar, por ejemplo, su disposición permanente para con la cooperativa agrícola La Trinidad, el Ateneo de Pueblo Llano, el concejo municipal, la alcaldía, entre otras instituciones locales. 

El Dr. José Natividad Paredes Padilla murió en la ciudad de Caracas el 28 de mayo de 2016, faltando tres meses y once días para cumplir los 85 años. Su nombre queda inscrito entre los hijos benefactores de Pueblo Llano, aquellos que, a pesar de las dificultades de la época, no se amilanaron y con gran sacrificio salieron adelante, dejando un gran ejemplo para sus familias; sin olvidar nunca sus orígenes campesinos contribuyeron al progreso de su patria chica y del país en general. 

No puedo culminar esta reseña sin mencionar la amistad y el apoyo moral que el Dr. José Natividad tuvo para con este servidor en mi condición de Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano, así lo dejó plasmado en la siguiente misiva:

Señor:

Rafael Ramón Santiago

Pueblo Llano, Estado Mérida

            Estimado Paisano y Amigo

            A través del amigo Vicente Paredes, he tenido la oportunidad de leer detenidamente, dos folletos producidos por Usted y editados por el Ateneo de Pueblo Llano y la Alcaldía de ese Municipio, en relación con la investigación histórica, los personajes y las costumbres de mi querida región en donde nací y pasé los mejores años de mi infancia y adolescencia, sinceramente ambos folletos me han hecho recordar y retrotraerme a una etapa verdaderamente feliz.

Me permito hacer uso del concepto: las pequeñas cosas hacen grandes a los hombres y a los pueblos en los cuales se desarrollan, su investigación histórica, la relación de sus personajes y costumbres de nuestros antepasados, las cuales fueron la génesis de la formación de nuestro querido pueblo, sirven de orientación a las generaciones presentes y futuras y nos recuerdan hechos patéticos de los personajes en ella descritos, con quienes en alguna forma tuve comunicación en mi etapa infantil.

Con estas manifestaciones de satisfacción por el contenido de su obra, quiero motivarle más, para que siga adelante profundizando, no solamente en el ámbito local, sino en el regional y el nacional, pues observo que Usted tiene madera para hacerlo. Por último, le manifiesto: Las personas que en algún forma hemos hecho algo para el engrandecimiento de nuestra querida Venezuela, debemos continuar adelante en busca de un desarrollo de este País, dentro de un estado de plena democracia, libertad y de justicia.

Respetado Paisano, reciba usted mi agradecimiento como pueblollanero, por su labor de enaltecimiento de mi patria chica, la cual necesita tanto del aporte cultural de sus hijos.

                        Su Amigo y Paisano

                        Dr. José N. Paredes P.

Abogado     

[Firma y rúbrica]

Finca La Mingoya

Cocorote Edo. Yaracuy

11-09-200712.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano

(20/10/24)

Fotografías suministradas por la Licenciada Elvia Salas Paredes, el señor Erasmo Rondón y el Sociólogo Osman Paredes.


Notas:

1)    Informante: Juana Paredes Padilla, 86 años, Pueblo Llano, 03 de agosto de 2009.

2)    Informante: Mario de Jesús Santiago Valero, 96 años, entrevista vía WhatsApp, Caracas, 08 de junio de 2024.

3)    Carta a Rafael Ramón Santiago, Finca La Mingoya, Cocorote, Edo. Yaracuy, 11 de septiembre de 2007. Archivo personal.

4)    Informante: Hermes Ramón Paredes Paredes, 81 años. Pueblo Llano, 30 de junio de 2024.

5)    Informante: Osman Paredes, 69 años, entrevista vía WhatsApp, Caracas, 25 de junio de 2024.

6)    Informante: Hermes Ramón Paredes Paredes, 81 años. Pueblo Llano, 30 de junio de 2024.

7)    Informante: Osman Paredes, 69 años, entrevista vía WhatsApp, Caracas, 25 de junio de 2024.

8)    Informante: Heberto Salas Paredes, 79 años, Barquisimeto, vía WhatsApp, 12 de julio de 2024.

9)    Informante: Osman Paredes, 69 años, entrevista vía WhatsApp, Caracas, 25 de junio de 2024.

10) Rafael Ramón SANTIAGO. Cooperativa Agrícola “La Trinidad”, 25 años presente en el desarrollo de Pueblo Llano. Edición de la Cooperativa Agrícola “La Trinidad”, Mérida, 1991. p. 43.

11)  Según exponía el ingeniero Francisco García, la vinaza se consigue de la manera siguiente: al procesar la caña de azúcar se obtiene la melaza, luego se fermenta y se utiliza un catalizador que es urea y sulfato de amonio para activar la levadura, así se produce el alcohol isopropílico, quedando como residuo la vinaza. La vinaza se combina con aserrín para solidificarla y esterilizarla, obteniéndose de esta manera, un filtro biológico natural, completamente neutro. Ha sido utilizado como mejorador de la estructura del suelo, aunque es muy bajo en micronutrientes, pero mezclado con abono químico 12/12/17 ha dado muy buenos resultados en la siembra de papa.

12)  Archivo personal.