domingo, 15 de febrero de 2026

PUEBLOLLANEROS EN LA PARROQUIA "23 DE ENER DE CARACAS


PUEBLOLLANEROS EN LA PARROQUIA “23 DE ENERO” DE CARACAS

 

Parroquia “23 de Enero”.

Los pueblos no solo representan el territorio que ocupan, son fundamentalmente su gente, sus habitantes, la cultura que han creado a través del tiempo, permeada por el clima, la orografía, los intercambios humanos, las creencias y las circunstancias. Cuando una persona abandona su lar nativo, por cualquier motivo, se lleva consigo su dialecto, sus costumbres, sus formas de interactuar con los demás, sus preferencias culinarias, sus prejuicios, pero sobre todo sus añoranzas.

El abandono del pueblo no siempre es voluntario para un individuo, la mayoría de los casos se debe a circunstancias adversas, particularmente económicas. Para un campesino, el trabajo agrícola, a pesar de su rudeza característica, siempre genera esperanzas en la obtención de abundantes frutos, justos precios en las ventas y otros beneficios, pero, lamentablemente, la mayoría de las veces, estos anhelos se convierten en sueños que se van desvaneciendo a través del tiempo, generando grandes frustraciones, hasta que finalmente no queda otra alternativa que migrar a la vida urbana en búsqueda de mejores medios de vida. En las grandes ciudades, con un poco de suerte, se consigue cualquier tipo de ocupación que es mejor remunerada, con menor esfuerzo, que las labores que se hacen en el campo. Esta nueva vida, desde el punto de vista cultural, es como comenzar desde cero, donde hay que llamar las cosas con otros nombres, convivir con compañeros de costumbres e intereses diferentes, adaptar el organismo a comidas exóticas, a un nuevo clima y ambiente, adquirir nuevas maneras de relacionarse con los demás, entre otras innovaciones que obligan a ese lento paso de ser campesino a citadino.

A pesar de los desajustes que ocasiona el hecho de trasladarse a vivir a la ciudad, mucha gente se ve obligada a tomar ese destino, tal como le ocurrió a un grupo de habitantes de Pueblo Llano a mediados del siglo XX. En aquella época, la ciudad de Caracas experimentaba un gran adelanto como producto de las rentas petroleras y la dictadura férrea de Marcos Pérez Jiménez. Las obras de ingeniería resaltaban por todos lados, construcción de autopistas, edificios públicos y residenciales, centros comerciales, entre otras obras, de tal manera que se podía obtener un trabajo con facilidad en cualquier actividad conexa con las anteriores. Los primeros que llegaban animaban a los que se habían quedado en el pueblo y en poco tiempo la mudanza era de familias enteras a la capital, cuestión que ocurrió en la mayoría del medio rural venezolano.

El lugar preferido en Caracas, para establecerse los migrantes de Pueblo Llano, fue la actual parroquia “23 de Enero”, perteneciente al municipio Libertador de la capital del país. Esta parroquia es una de las más pequeñas de Caracas, posee una superficie de 231 hectáreas (2,31 kilómetros cuadrados) y se localiza al noroeste de la ciudad, enclavado en una serie de colinas. Limita al norte con la parroquia La Pastora y la parroquia Sucre, al este con las parroquias Altagracia y Catedral, al sur con la parroquia San Juan y al oeste una vez más con la parroquia Sucre. Es una zona eminentemente residencial, con importantes zonas de esparcimiento. En la Parroquia “23 de Enero” se encuentran sectores como El Observatorio, La Piedrita, Sierra Maestra, La Cañada, La zona Central y Monte Piedad. Posee una población según estimaciones del año 2023 de 148.990 habitantes1.[]

Entrevista a los señores Hermes Paredes y Orlando Becerra.

El 2 de diciembre de 1956, fecha en que cumplía años el presidente de la república Marcos Pérez Jiménez, se inauguró esta gran Unidad Habitacional que llevaría el nombre de “2 de Diciembre” recordando la fecha del natalicio del dictador. Para su construcción fue necesario demoler los barrios Monte Piedad, La Palestina, San José, Colombia, San Luis, Puerto Rico y Las Canarias.

Bajo el auspicio del Banco Obrero, teniendo como arquitecto a Carlos Raúl Villanueva, se construyeron un total de 38 superbloques, de quince plantas (de 150, 300 y 450 apartamentos) y 42 bloques pequeños, para un total de 9.176 apartamentos, así como 17 jardines de infancia, 8 guarderías, 25 edificios para comercios, 5 escuelas primarias, 2 mercados y 2 centros cívicos, con una población aproximada de 60 mil habitantes.

Para el momento en que Pérez Jiménez es derrotado, el 23 de enero de 1958, los apartamentos aún no habían sido vendidos ni adjudicados, con lo cual comenzó la toma de estas unidades habitacionales. Más de 4.000 de ellas fueron invadidas. Con la llegada de la democracia, la parroquia pasó a denominarse “23 de Enero”, en conmemoración de tan importante acontecimiento. En 1966[]​ se decide separarla de la parroquia Sucre y elevarla a la categoría de parroquia, conservando la misma denominación.

Con respecto al sector El Observatorio, lleva este nombre porque allí se instaló el Observatorio Astronómico y Meteorológico de Caracas el cual fue creado por decreto del presidente Juan Pablo Rojas Paúl el 8 de septiembre de 1888. Está situado en la Colina Quintana, la cual fue adquirida y cambiado su nombre a Colina Cagigal en honor al reconocido astrónomo y matemático coronel de Ingenieros Juan Manuel Cagigal, quien fue el fundador de los estudios matemáticos de Venezuela. A la colina también se le conoce como la Colina de El Observatorio2.

Observatorio Cagigal en sus comienzos

 

Las áreas verdes de este importante centro científico inmediatamente fueron tomadas por familias que no habían tenido la oportunidad de invadir los apartamentos o no podían pagar la cuota de compra impuesta por el Banco Obrero posteriormente.

En 1962 el señor Hermes Paredes se fue a vivir a Caracas y ahora nos hace referencia de aquellos tiempos: “Donde es hoy el “23 de Enero” de Caracas eran terrazas hechas para construir edificios, los mismos tenían como destino las familias de militares, al ser derrocado Pérez Jiménez muchas personas invadieron esos edificios, entre ellos Jerónimo Torres y como diez personas más de Pueblo Llano. El Barrio El Observatorio no existía antes del derrocamiento de Pérez Jiménez porque él no permitía construir ranchos, de ahí que, después del 23 de enero de 1958, los barrios comenzaron a surgir de la noche a la mañana, en cuestión de días o semanas ya estaba un barrio instalado. La policía llegaba y les tumbaba los ranchos, pero la gente los volvía a levantar el día siguiente. En esa época se fue otra oleada de pueblollaneros, pues había la posibilidad de conseguir vivienda, construían un rancho al principio y posteriormente comenzaban a levantar una casa con bloques, producto del fruto del trabajo que era mucho mayor que en el obtenido en la actividad agrícola en Pueblo Llano, resultaba más económico que el hecho de pagar un apartamento.

Señor Hermes Paredes en la parroquia “23 de Enero”, 1962.

Al caer Pérez Jiménez, los edificios del “23 de Enero” y otros más los absorbió el Banco Obrero, la gente pagaba sus mensualidades en esta institución bancaria. Los apartamentos eran muy amplios, de cuatro habitaciones, dos baños, una sala grande. Pero, todo se volvió un caos, comienzan a surgir las bandas criminales y la guerrilla urbana, casi todos los días mataban un policía, se veían las paredes llenas de huecos producidos por las balas, como producto de los enfrentamientos entre policías y guerrilleros o bandas armadas, llamados malandros. En los gobiernos de Betancourt y Leoni fueron los momentos más fuertes, hubo muchos muertos en estos enfrentamientos.

El observatorio Cagigal no está al final del cerro, sino al comienzo, lo resguarda la policía naval. Al pie del cerro hay una parada de autobuses, en esa parada mataron a un hermano de María Deogracia Torres.

En la calle Velutini tenía una bodega Sergio Rondón, vivía empezando el barrio, también tenían casas por allí cerca Maclovio Paredes, Emilio Salcedo, el Negro Nicomedes, una sobrina de Venancio. Arriba del edificio de El Observatorio vivía Rafael Montilla, el Negro Amando Rondón, hermano de Filomeno.

Entrevista a los señores Hermes Paredes y Albino Santiago.

Jerónimo Torres albergó en su apartamento a varios paisanos mientras conseguían trabajo. Muchos de los que llegaron a Caracas no regresaron al pueblo, cuando volvían, solo era de vacaciones3.

El sociólogo Carlos Salcedo Paredes nos refiere sus vivencias, cuando era niño, década de los años 60 del siglo XX, de todo el trajín de los pueblollaneros que llegaban al apartamento del señor Jerónimo Torres: “Nosotros siempre visitábamos el apartamento de Torres, nos comenta, vivía en el bloque 7, piso 9. En el piso 12 vivía Elio Toro y la señora Emilia, Elio era vigilante de tránsito, hermano de Félix Toro, padrino mío junto con su esposa Edicta. Yo iba con mi papá los domingos a visitar a esa gente, recuerdo haber visto allí a Ramón Peña, hijo de Edelmira; Pedro Paredes, hermano de Delia; a uno que le decía El Suavecito; a Marta Acevedo y su hermano; Miguel Ángel Villamizar; Nato y Tolentino Paredes, todo el que venía de Pueblo Llano llegaba allá, era como la embajada de Pueblo Llano en Caracas, traían paquetes, cartas, quesos, recados, después Torres se encargaba de distribuirlos los días sábados en las viviendas de los paisanos, siempre lo acompañaba Emilio Salcedo. Allí, en el apartamento, también hacían muchas fiestas los fines de semana, nunca presencié alguna pelea, todo era muy familiar4.     

Señoras Matilde y Ana Julia Salcedo.

La señora María Deogracia Torres Rondón también hace referencia de los pueblollaneros que vivieron específicamente en el barrio El Observatorio del “23 de Enero” en los años sesenta del siglo XX:  “En el sector Los Eucaliptos, nos dice, tenía vivienda José López Villamizar, sus hermanos Octavio y María de la Cruz López Villamizar; también vivieron los hermanos Magdaleno, Juan Antonio y Petra Montilla; Maclovio Paredes y su hija Cristina; Sinforiano Rondón, Amando Paredes, Emilio Salcedo, Honorio Paredes; Sergio Rondón, hermano del Embajador Jorge Rodón Uzcátegui, tenía allí una bodega; Claudia Valero, Ovidio Valero; Jesús Santiago Rangel, a quien apodaban Ventarrón; José Pío Santiago, hermano de Nata Santiago, esposa de Rafael Paredes; Alejandra Monsalve; Francisco Rondón Monsalve, familia de Venancio el que cantaba rosario; Tiburcio Paredes, el papá de Alejandra y Concepción; María del Cristo Villamizar, Félix Villamizar y su esposa Nicolina; Miguel Ángel Villamizar que trabajó como “mosca” en el gobierno de Betancourt; Chuy Santiago, esposo de Anita; Félix y Elio Toro, Ramona Toro, Cupertino Paredes; Jacinto Santiago Zerpa, esposo de Edicta, hermano de Ricardo el de la Locaina; Eloy Rondón; Rodrigo, hermano de Teresa, María Concepción y Francisco Villamizar; Claudia Zerpa, hija de Telésforo; Juana y Honorio Paredes. Cada vez que uno visitaba un paisano las anécdotas giraban en torno a las vivencias en nuestro pueblo, a las personas que dejamos allá, siempre recordamos con mucho cariño el lugar de donde venimos, a pesar de las carencias que teníamos5.

            El profesor Albino Santiago también vivió en El Observatorio, en su juventud, durante algunos meses. Al respecto nos cuenta sus experiencias: “la mayoría de las personas de Pueblo Llano que vivían en El Observatorio eran de Mutús y Miyoy, muy pocas del casco del pueblo. Muchos de ellos se fueron a Caracas porque las actividades agrícolas no les eran rentables. En Caracas se conseguía trabajo rápido en cualquier actividad, buhoneros, taxistas, porteros, etc. Al poco tiempo lograban comprar una nevera, un televisor, un Pick Up para escuchar salsa que era la única música que se escuchaba por allá. Una señora de Upata, llamada Petra, tenía una venta de licores en el barrio y allí se gastaban la mayor parte del sueldo de la semana algunos pueblollaneros. En el barrio también había personas de Coro, Carúpano, Upata, Cuba y otros lugares. Recuerdo que hubo una pelea entre los pueblollaneros y unos tipos que eran oriundos de Carúpano, éstas eran riñas que surgían después de haber consumido mucho licor, cada quien defendía su territorio y a sus paisanos, pero no se recuerda que hayan matado a nadie en esas trifulcas”6. 

Señor Jerónimo Torres Rondón

Cuando se enfermaba un paisano o moría, se hacía una colecta entre todos para comprar las medicinas o sepultarlo. A veces no se llegaba a recaudar lo suficiente y eso dio motivo para que el señor Jerónimo Torres animara a la gente a organizar un Comité de Mutuo Auxilio para cuando se presentaran estas emergencias. Jerónimo Torres fue un gran luchador social, ayudó mucho a sus paisanos, visitaba a personas de otras zonas caraqueñas y las integraba a dicho Comité, e incluso a paisanos de otras ciudades, como Valencia y La Guaira. En el reencuentro de pueblollaneros celebrado en 1984 tuvo una gran participación el Comité Mutuo Auxilio, generando un gran sentido de unión y pertenencia.

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

(15/02/26).


Notas: 

(1)  https://es.wikipedia.org/wiki/Parroquia_23_de_Enero_(Caracas)#Galer%C3%ADa_de_fotos.

(2)  https://es. Wikipedia.org.wiki.Observatorio_Naval_C…

(3)  Informante: Hermes Ramón Paredes Paredes, 82 años, Pueblo Llano, 29 de octubre de 2025.

(4)  Informante: Carlos Salcedo Paredes, 72 años, Caracas, 24 de noviembre de 2025.

(5)  Informantes: María Deogracia Torres Rondón, 83 años y Orlando Becerra, 76 años, Pueblo Llano, 24 de marzo de 2025.

(6)  Informante: Albino Santiago, 81 años, Pueblo Llano, 29 de octubre de 2025.

 














 

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