Agricultura y gastronomía prehispánica local
LA GUAYABA
Muy
conocida es la guayaba en nuestro municipio, siempre la encontramos en estado
silvestre, es una variedad de planta de poca altura, en promedio no llega a los
dos metros, y los frutos son de un diámetro regular, no muy grandes, comparado
con las nuevas variedades introducidas en los últimos tiempos.
Wikipedia
nos dice que: “Las guayabas (Psidium) o arasá son un género de unas cien
especies de árboles tropicales y árboles pequeños en la familia Myrtaceae,
nativas de América. Las hojas son opuestas, simples, elípticas a ovaladas, de 5
a 15 centímetros de largo. Las flores son blancas, con cinco pétalos y
numerosos estambres”1.
Julio
César Salas apuntaba que: “Casi todas las frutas de la América
tropical las conocían los indios de la Cordillera de los Andes venezolanos:
piña, guanábana, guayaba, mamey, anon, chirimoya, jobo, papaya, parcha, tuna,
caimito, guama, etc.”2.
La abundancia de esta
planta es citada en casi toda la Nueva Granada por cronistas de diferentes
épocas, donde la proliferación de la misma da nombre a varios lugares, como
veremos enseguida.
En efecto, cuando los conquistadores
entraron por primera vez a lo que hoy es la ciudad de Mérida, en el lugar donde
se estableció posteriormente el pueblo de Ejido recibía el nombre de Las
Guayabas, así nos lo hace saber el cronista Julio Villamizar Sierra: “…entre los primitivos pueblos de indios
de la región andina que pertenecían antiguamente al Nuevo Reino de Granada y
después a la Capitanía General de Venezuela, se encontraba el de Las Guayabas,
llamado así por los indios Guaques que en él tenían el asiento de su clan. Ese
pueblo fue descubierto por el conquistador Capitán Juan Rodríguez Suárez, a
fines de 1558, al mudar la ciudad de Mérida que había fundado en los llanos de
Jamúen, hoy llanos de San Juan de Lagunillas, a la mesa de Tatey, conocida
ahora con la denominación de La Punta”3. Pero, aquel pueblo con
el nombre de la deliciosa fruta autóctona tuvo un trágico final, pues a los
pocos días, “Juan Maldonado, antes de entrar a Mérida en 1559 se rancheó en
el pueblo de Las Guayabas y estando allí rancheado, pusieron fuego a la sabana,
los indios de la tierra y se quemaron los bohíos”4.
En la visita realizada por el Licenciado Alonso Vásquez
de Cisneros en 1619 se exponía, que el sitio que hoy se conoce como El
Carrizal, perteneciente a la parroquia Las Piedras del municipio Cardenal
Quintero, se denominaba El Guayabal: “…Y estando
el dicho Rodrigo Zapata y las demás personas referidas en el dicho camino real
junto a la dicha quebrada de las piedras que es el camino que va a Barinas se
vio sobre mano derecha en vegas de la dicha quebrada de las piedras un sitio
corto donde había labranzas de maíz que informaron las dichas personas eran de
indios de el dicho pueblo llano que llaman el sitio del Guayabal…”5.
Muchos otros
lugares reciben el nombre de la aromática fruta como El Guayabal, aldea del
municipio Pinto Salinas y Guayabones, parroquia del municipio Caracciolo Parra
y Olmedo, ambos pertenecientes al estado Mérida, por solo nombrar algunos.
En el siglo XVIII
el fraile cronista Basilio Vicente de Oviedo también hacía referencia a la
abundancia de la fruta referida en el Nuevo Reino de Granada: “Las
guayabas· son árboles grandes que se producen en todas las tierras con sobrada
abundancia, que forman montañas. De los guayabos que se siembran son gustosas
para comer y se laboran de ellas muchas conservas en todas partes, en
particular en la jurisdicción de Vélez, de donde se sacan a vender muchas
cargazones para Santafé, Tunja y muchas otras partes. Hay otras guayabas agrias
que llaman cimarronas, que se crían en todas partes y con mucha abundancia en
las tierras templadas, que están llenos los campos de estos árboles que son
pequeños”6.
Para no dejar fuera la parte culinaria, copiamos una receta de un dulce que se prepara en la vecina ciudad de Boconó, estado Trujillo, con las ricas guayabas: “Atropellada de guayaba. Para una libra de guayabas, media libra de sidras, 2 libras de azúcar y el jugo de medio limón agrio. A las guayabas se les saca la semilla, se muelen y se cuelan. La sidra se ralla y se lava bien hasta quitarle el amargo. Se pone todo junto en una paila, moviendo suavemente hasta que empiece a levantar. Se le pone el jugo de limón dejándolo hervir hasta que dé punto de molde”7.
Rafael Ramón Santiago
Cronista oficial del municipio Pueblo Llano
(28/02/26).
Notas:
(1) https://es.wikipedia.org ›
wiki › Psidium.
(2) Julio César SALAS. Etnografía
de Venezuela. Colección “Temas y Autores Merideños”. Academia de Mérida, Ediciones
del Rectorado, Universidad de Los Andes. Mérida, Venezuela, 1997. p. 106.
(3) Julio VILLAMIZAR SIERRA. Origen y evolución histórica de la
ciudad de Ejido. Editorial Venezolana, Mérida, Venezuela, 2012. p. 33.
(4) Ibidem. pp. 33,34.
(5) Archivo General de la Nación. Colección Los Andes. Traslados del
Archivo Histórico Nacional de Colombia. Ciudades de Venezuela. Tomo R 19.
Biblioteca Sala Febres Cordero. p. 85.
(6) Basilio Vicente DE OVIEDO: Cualidades y riquezas del
nuevo reino de granada. manuscrito del siglo XVIII. Biblioteca de Historia
Nacional. Volumen XLV. Bogotá -Imprenta Nacional, 1930. p. 45.



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