PUEBLOLLANEROS EN EL
PÁRAMO DE LOS CONEJOS
La cara del indio
Frente a la majestuosa Sierra Nevada de Mérida se
encuentra otra cordillera no menos esplendorosa, se trata de la llamada Sierra
de La Culata, rica en una fauna y flora característica de la región de los
Andes venezolanos, donde sobresale el glauco frailejón (Espeletia
grandiflora) y en sus estribaciones se contabilizan más de 70 lagunas1
de origen glacial de donde desaguan cristalinas aguas2, entre ellas las quebradas Montalbán y La Portuguesa, en el
municipio Campo Elías, que desembocan en el río Chama y, La Ceibita y Los
Pericos, que corren en la misma dirección que las anteriores y drenan hacia el
río Albarregas, finalizando su recorrido al fusionarse también con el Chama. A
la Sierra de La Culata pertenece el Páramo de Los Conejos, nombre asignado por
la presencia de una liebre gris con el pecho blanco que salta por todos los
riscos frígidos, entre ellos donde se alberga la esfinge granítica conocida como
La Cara del Indio.
El amplio territorio que ocupa el Páramo
de Los Conejos, el cual se caracteriza por ser un valle montañoso, con
altitudes que pueden superar los 4.000 metros sobre el nivel del mar, pertenece
a la parroquia Montalbán, municipio Campo Elías del estado Mérida, la misma fue creada por decreto de la Honorable Legislatura del
Estado Soberano Guzmán, sección Mérida, el 18 de enero de 1877, y se erigió en
la Parroquia Eclesiástica Virgen del Carmen, en jurisdicción de la parroquia
civil Montalbán, por decreto del vicario capitular de la Diócesis de Mérida, de
fecha 17 de abril de 18773.
La parroquia
Montalbán forma parte del área urbana de la ciudad de Ejido, de una superficie
de 72 km2, con una población de 28.298 habitantes y una altitud
promedio de 1.170 msnm. Está formada por las comunidades de los barrios El
Boticario, Las Cruces, Pan de Azúcar, El Saladito, El Salado Alto, Manzano
Bajo, Manzano Alto, Urbanización El Trapiche, Urb. El Pilar, El Chamicero, Loma
de la Calera, El Ceibal y Las Carmelitas4. No obstante, los sectores
Manzano Alto y El Salado son lugares montañosos con presencia de bosques y
páramos, pues forman parte de la Sierra de La Culata, donde, como ya dijimos,
se localiza el Páramo de Los Conejos.
Laguna de
Las Iglesias, Páramo de Los Conejos.
La tradición legal de
la propiedad de la tierra de este espacioso lugar no está clara, pero, sabemos
que para comienzos del siglo XIX pertenecía al señor José Antonio Corredor y
lindaba con la posesión denominada Monte Zerpa5.
Por su parte, José Antonio Corredor, fue casado con María
Antonia Ruiz, quien testó en Mérida el 22 de marzo de 1803, y su mujer murió
intestada hacia 1804. Fueron padres de a) María Dolores Corredor, casada con
Rafael Avendaño, b) Matías Corredor, c) Agustina Corredor, d) Guadalupe
Corredor, casada con Bruno Avendaño6.
La posesión Páramo de
Los Conejos fue fraccionada con el pasar de los años, así tenemos que en 1849
José Miguel Paredes manifiesta que posee un derecho de tierra en el Páramo de Los
Conejos en el sitio denominado Las Casitas7, en 1858 Ramón N. Garzo
declara un derecho en el mismo páramo, en la loma denominada La Atravesada8,
para comienzos del siglo XX los dueños eran Francisco Uzcátegui y Antonio
Mendoza, quienes también tenían terrenos en el sitio de La Otra Banda de Mérida9.
Páramo de
Los Conejos
Además de los
atractivos naturales señalados, por el lugar pasa un importante camino, transitado
por las personas que iban de la ciudad de Mérida a Gibraltar y viceversa,
también era destinado al engorde de ganado mostrenco y para el cultivo de trigo.
Los dueños de
aquellas tierras tan inhóspitas y frías necesitaban contratar con regularidad persona
para atender las actividades que allí se desarrollaban como labores en sementeras
y cría de animales. De esta manera, varias familias originarias del actual municipio
Pueblo Llano, habitantes de un sector denominado Las Agujas, la mayoría
parientes entre sí, decidieron asumir tal responsabilidad.
En una entrevista
realizada al señor Rafael González, del caserío Las Agujas de Pueblo Llano, nos
dijo: “las familias de Las Agujas que se fueron para el Páramo de Los
Conejos eran muy pobres, emigraron porque les ofrecieron tierra para cultivar
allá y también les dieron casa para vivir, aquella era una vida mejor, se
fueron hace como 100 años”10.
En otra entrevista,
ahora realizada al señor Juan Evangelista Quintero, habitante del sector El
Vaho de Las Agujas, en Pueblo Llano, nos da su versión sobre aquellas primeras
familias que emigraron desde Pueblo Llano hasta el Páramo de Los Conejos: “el
primero que se fue de Las Agujas para el Páramo de Los Conejos fue Andrés
Quintero, era mi abuelo, el papá de mi mamá Rosa Urbana Quintero. Eso hace como
90 años, mi mamá tiene ahorita 92 años y estaba muy pequeña cuando se fueron,
todos los hijos de mi abuelo nacieron aquí en Las Agujas. Ellos se llaman
Amelia, Rosa Urbana, Juan y Lucia Quintero. A ellos les dieron casa allá. Vivían de la
agricultura, sembraban papa, trigo, el maíz no se daba por ser un lugar de
páramo; tenían unas vaquitas que ordeñaban, también allá hay unas lagunas donde
pescaban, entre ellas una que llaman de Las Iglesias. En esa época se fueron
como unas 12 personas de aquí. Yo viví allá con mi papá y mi mamá, mis hermanos
son Rafael Ramón, Laudelino y Andrés Quintero”.
Entrevista
al señor Juan Evangelista Quintero
Más adelante agrega: Los
Matheus, fueron otra familia que llegó allá, ellos eran de Las Piedras, Miguel
Matheus era hijo de la primera Matheus, la esposa de Miguel se llamaba Rosalía,
ella era de Aracay. De la familia Rojo que también se fue recuerdo a Ignacio y
Pedro Rojo”13.
Revisando el libro de
bautizos de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Montalbán, Ejido,
encontramos que para 1924 ya vivía en el lugar la familia compuesta por Antonio
M. Santiago y Avelina Matheus, quienes fueron padres de Francisca Antonia y
María Sinforosa Santiago Matheus, ambas nacieron en el Páramo de los Conejos,
en 1924 y 1928, respectivamente.
Para aquella misma
época encontramos a José Ignacio Rojo, casado con María Avelina Santiago, fueron
los progenitores, entre otros, de Pedro Felipe, Silvestre, María Genoveva y
José Antonio Rojo Santiago, nacidos en 1927, 1929, 1936 y 1937, respectivamente
11. Al enviudar José Ignacio de la primera esposa, casó en segundas
nupcias con una hermana de ésta. Hermanos de José Ignacio, también se
trasladaron al lugar, entre ellos Pedro Rojo, casado con María Inocencia
Avendaño, ambos progenitores de María Teresa Rojo Avendaño quien nació en 1937.
Otra hermana de José Ignacio, Gregoria Rojo, también estuvo entre los primeros
en llegar al lugar12.
Pueblo
Llano, 1933.
La familia que más
recuerdan los entrevistados es la constituida por José Andrés Quintero y María
Rita Rojo, llegaron al lugar con la mayoría de los hijos pequeños, después
nació Rosa Quintero Rojo en 1938. Fueron padrinos de su bautismo Demetrio y
Consuelo González, apellido también muy común en el caserío Las Agujas.
El Páramo de Los
Conejos ha sido noticia, entre otras cosas, por varios accidentes aéreos
ocurridos en sus predios en diferentes épocas, el último de ellos el 21 de febrero de 2008, se trataba de un
avión ATR-42, perteneciente a la línea Santa Bárbara Airlines, signado con el
vuelo 518 que cubría la ruta Mérida-Caracas, se estrelló poco después de despegar del Aeropuerto Alberto Carnevali de
Mérida, a eso de las cinco de la tarde de aquel día, dejando 46 fallecidos: 43
pasajeros y tres tripulantes, debido a errores de navegación en condiciones
climáticas adversas, marcando uno de los accidentes aéreos más trágicos en la
región andina venezolana. Entre los fallecidos se encontraban el alcalde
del municipio Rangel del estado Mérida, señor Alexander Quintero y su hijo.
Tragedia
aérea, 2008.
En el 2024 el lugar
fue visitado por la destacada periodista Valentina Quintero, conductora de
conocidos programas como Bitácora y Valen de Viaje, por sugerencia
de uno de los principales líderes de la comunidad, el señor José “Chencho”
Matheus.
En la grabación se
puede apreciar la belleza de los paisajes, la cotidianidad de la gente en sus
diferentes facetas. Uno de los guías de la expedición fue Gilbert Daniel
Matheus, de 21 años, nieto de José “Chencho” Matheus, nacido en el Páramo de
Los Conejos, según comentan, forma parte de la cuarta generación, después de
los primeros colonos pueblollaneros. La temperatura promedio en el sitio es de -4
°C. El lugar donde se concentran las viviendas recibe el nombre de Cañada de Los
González y allí abrieron una mucuposada denominada Frailejones de los
Andes.
El señor José
“Chencho” Matheus comenta que nació en el Páramo de Los Conejos, su padre se
llamaba Miguel Matheus, también oriundo del lugar, hijo de Avelina Matheus y de
José Andrés Quintero. En la actualidad (2024) hay veinte familias en el lugar,
unas ochenta personas, quienes se ayudan mutuamente bajo diferentes figuras de
trabajo comunitario, denominadas mano vuelta, cayapas y trueques. Traen de la
ciudad de Ejido (“de abajo”) lo que les hace falta.
Comentan
que en el 2013 les colocaron la electricidad a través de paneles solares y
molinos de viento, por esa misma fecha les construyeron la carretera, un
vehículo tarda cuatro horas en recorrer el trayecto desde la ciudad de Ejido
hasta allá. Tienen una escuela con 15 alumnos. La maestra se llama María
Rosario Quintero, de 40 años de edad, y recibe un sueldo de 3 dólares
mensuales. También existe un ambulatorio médico donde “Chencho” presta los
primeros auxilios.
Hay
varios estanques donde crían truchas de la variedad Fontana, cuyos alevines
fueron traídos de Alemania y posteriormente donados o distribuidos por todas
las lagunas del páramo, actividad que se realizó siendo párroco el Padre Duque,
en 1945.
Primeras viviendas en el Páramo de Los Conejos.
El video
muestra también algunas casas antiguas donde llegaron los primeros colonos,
entre ellas, propiedades de Martín Rojo Santiago y Roque Antonio Santiago, este
último dice que tiene 80 años, que nació y se crio en el Páramo de Los Conejos.
Siembran papas, crían ovejas, gallinas y otros animales. El señor Roque Antonio,
señalando una casa antigua, dice: “en esa casa vivieron mi papá y mi mamá
cuando se casaron y en esa casa nacimos y vivimos hasta los 10 años, mis padres
y los hijos nos fuimos para la ciudad para poder estudiar, yo regresé a los 21,
me casé y tengo 5 hijos”.
Otro
habitante, Claudio Rojo, de 85 años, comenta: “mi mamá me regaló a unos
sobrinos suyos y a una tía que se llamaba Rita para casarse con un viudo que
tenía su familia, yo siempre la visitaba. Yo me casé de 20 años, mi esposa
tiene 14 años de muerta”14.
Valentina Quintero y una niña en el Páramo de Los Conejos
Las raíces pueblollaneras nunca se perdieron en aquella emigración de hace una centuria, particularmente el acento característico. Las personas durante este tiempo iban y venían, se visitaban, compartían anécdotas y experiencias. Entre ellos recordamos al señor Manuel Antonio Quintero, a quien sus amigos apodaban La Decencia, nació y se crio en el páramo referido y ya adulto decidió dedicarse al negocio de la comida, abriendo un restaurante en Pueblo Llano con el nombre de Punto Criollo, que más tarde rebautizó como La Esquina del Sabor, aquí echó raíces y posteriormente falleció, cerrando de esta manera uno de los tantos ciclos de una migración, muy distante para aquella época.
Rafael Ramón Santiago
Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.
(15/05/26).
Notas:
(1) El
profesor Julio Carrillo cita las siguientes lagunas en su obra: Los Puentes, El
Violín, Taparito, Taparón, El Ombligo, La Corcovada, La Cruz, Los Encierros,
Los Infiernos, La Arrebatada, Arenal, Albarregas, La Verde, La Tapada, El
Bolsico. Julio CARRILLO. La carae’lindio. Mérida, Venezuela, 1987. p.
158.
(2) De igual
manera, el profesor Carrillo, hace referencia de las quebradas: El Chorrerón,
Los Chorros, El Barro, Carpintero, Los Garrotes, San Antonio, El Pompón, El
Gallinero, Los Adobes, La Cuesta del Descanso, Los Mendoza, La Piñuela, El
Salaíto, Los Santuarios y La Extrañal. Julio CARRILLO. La carae’lindio.
Mérida, Venezuela, 1987. p. 158.
(3) Julio VILLAMIZAR SIERRA. Origen y evolución histórica
de la ciudad de Ejido. Editorial Venezolana. C. A. Mérida, Venezuela, 2012.
p. 46.
(4) Ibidem. pp. 65, 66.
(5) Eloi CHALBAUD CARDONA. Historia de la Universidad de
Los Andes. Tomo IV. ULA. Ediciones del Rectorado. 1970, Mérida, Venezuela.
p. 95.
(6) Roberto PICON-PARRA. Fundadores, primeros moradores y
familias coloniales de Mérida (1558-1810). Tomo IV. Otras familias
coloniales (1801-1810). Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia.
Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela, Caracas, Venezuela, 1993. pp.
142, 143.
(7) Boletín del Archivo General del estado Mérida. N° 5.
Enero-junio. Mérida, Venezuela. p. 114.
(8) Ibidem.
p. 126.
(9) Informante:
José “Chencho” Matheus, 80 años, Páramo de Los Conejos, 28 de febrero de 2025, vía WhatsApp.
(10)
Informante:
Rafael González, 70 años, Las Agujas, Pueblo Llano, 24 de marzo de 2025.
(11)
Libro de
Bautizos de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Montalbán, Ejido (sep.
1924-dic. 1929).
(12)
Informante:
Rafael González, 70 años, Las Agujas, Pueblo Llano, 24 de marzo de 2025.
(13)
Informante:
Juan Evangelista Quintero. 70 años, Las Agujas, Pueblo Llano, 24 de marzo de
2025.
(14)
You Tube.
Valen de Viaje. [Consultado el 11
de enero de 2026]














