domingo, 15 de marzo de 2026

INICIO DEL SERVICIO ELECTRICO EN PUEBLO LLANO

 

INICIO DEL SERVICIO ELECTRICO EN PUEBLO LLANO


Los primeros conocimientos sobre la electricidad se remontan a la Grecia del siglo VI a.C., cuando Tales de Mileto observó con asombro la interacción electrostática al frotar una varilla de ámbar con lana, experimento que todavía sorprende a nuestros estudiantes al verlo por primera vez en el laboratorio o en un electroscopio de construcción casera.

            Por otro lado, se atribuye a los chinos el conocimiento de la magnetita, mineral que atrae al hierro en forma natural, produciendo la interacción magnética, origen de la brújula, instrumento que inventaron los mismos asiáticos. Pero, el estudio formal de la electricidad comenzó muchos siglos después, cuando el inglés William Gilbert, en 1600, acuño el término “electricidad” en su obra De Magnete y concluyó, además, que la Tierra se comporta como un imán.

            En 1820 el danés Hans Cristian Oersted descubrió por casualidad que una corriente eléctrica era capaz de desviar una aguja magnética, uniendo ambos fenómenos demostró que la electricidad puede producir magnetismo. Posteriormente, el británico Michael Faraday y el escocés James Clerk Maxwell ampliaron estos estudios, comprobando que campos magnéticos variables generan electricidad, constituyéndose, de esta manera, la base del electromagnetismo moderno, produciendo a su vez un cambio vertiginoso en el avance de la humanidad.



Electroscopio casero, cortesía internet

En cuanto a los conocimientos de la electricidad en nuestro país, sabemos que el sabio alemán Alejandro de Humboldt, en compañía de Aimé Bonpland, visitaron Venezuela en 1799, en la capital se enteró que en los llanos guariqueños había un inventor llamado Carlos del Pozo, enseguida se interesaron en conocerlo. Una vez llegados a Calabozo, en 1800, Humboldt no tardó en dirigir los pasos hacia el fundo “Cálvis”. El inventor criollo les mostraba orgulloso sus artefactos que impresionaron positivamente a los visitantes. En efecto, el científico calaboceño había construido máquinas eléctricas de cilindro empleando grandes frascos de vidrios, a los que había cortado el cuello, haciendo Botellas de Leyden para almacenar cargas eléctricas. Con la aplicación de métodos propios logró rediseñar y armar sus instrumentos, en especial los pararrayos, siguiendo las especificaciones de las láminas impresas el siglo anterior en las escasas guías que podía consultar. Se trataba de, escribió Humboldt, “…un material casi tan completo como el que poseen nuestros físicos en Europa1. Además, algunos instrumentos portados por Humboldt parecían copias de los inventados por el ingenio del criollo Carlos del Pozo.

            Las investigaciones en el campo de la electricidad se incrementaron en el mundo a lo largo de los siglos XVIII y XIX, particularmente en electromagnetismo, para darle un carácter práctico. Por ejemplo, el servicio eléctrico comercial tuvo comienzos en la década de 1880-1890, siendo hitos clave la iluminación de calles en Godalming, Inglaterra, en 1881, mediante hidroelectricidad, y la inauguración de la primera central eléctrica de carbón por Thomas Edison en Nueva York en 1882, marcando el inicio del suministro estable a hogares y empresas2

cortesía de internet

            La primera ciudad de Venezuela iluminada con luz eléctrica fue Maracaibo en 1888, un año más tarde le correspondió a Valencia y a la capital del país en 1897, tras la fundación de La Electricidad de Caracas en 1895, impulsada por el ingeniero Ricardo Zuloaga, con la puesta en funcionamiento de la planta hidroeléctrica El Encantado. Antes de esto, hubo pruebas tempranas, como la iluminación de la Plaza Bolívar en 1873 y diez años más tarde, en 1883, se iluminó el Teatro Nacional, los entornos del Capitolio y la calle del Comercio, para celebrar el Centenario del Natalicio del Libertador. Este hito marcó el inicio de la modernización eléctrica en Caracas, convirtiendo a la empresa pionera en un símbolo de progreso hasta su nacionalización en 2007, pasando a formar parte de CORPOELEC.

      En cuanto a la llegada de la electricidad a la ciudad de Las Cinco Águilas Blancas, esto ocurrió por el mes de septiembre de 1898, cuando el fundador de la Compañía Anónima del Alumbrado Eléctrico de Mérida, el doctor Caracciolo Parra Picón, entregó al gobierno del estado, al Concejo Municipal y al público en general, el anhelado servicio de vanguardia y bienandanza que impactaría todas las actividades de esta sociedad andina3. En 1934, para mejorar la calidad del servicio prestado, se inauguró la Central Eléctrica de Mucujún. Esta empresa funcionó hasta mediados de 1950 cuando fue adquirida por la Corporación Venezolana de Fomento. Era conocida como “Luz Parra”.

La electricidad siguió llegando a otros pueblos del estado Mérida a través de la instalación de plantas hidroeléctricas. Un gran autodidacta en nuestro estado, al estilo del guariqueño Carlos del Pozo, fue el señor Luis Zambrano, natural de la población de Bailadores, quien desarrolló turbinas movidas por agua. Algunas de estas fueron usadas para generar electricidad y poder mover los instrumentos mecánicos de una carpintería, como el torno y la cepilladora. Su casa fue la primera de la zona en estar iluminada por luz eléctrica generada por una turbina hecha por él mismo, antes de que llegara la compañía eléctrica nacional CADAFE. Por tal razón, sus plantas generadoras de electricidad accionadas por caídas de agua fueron de gran utilidad a muchos pueblos y caseríos de la cordillera andina.


Entrevista a Don Luis Zambrano, Bailadores, 1982. 

Para 1933, cuando en Bailadores fue instalado el servicio eléctrico, ya Zambrano había construido tres trapiches eléctricos para moler caña de azúcar. En 1950, en la población de Canaguá instaló una turbina movida por agua, la que proporcionó luz eléctrica a esta comunidad hasta 1978. De igual manera se sirvieron de estas turbinas pueblos merideños como Mucuchachí, San José de Acequias, Río Negro y San Antonio de Estanques, entre otros4.

Con respecto al inicio del servicio eléctrico en Pueblo Llano, podemos decir que presentó varios contratiempos al comienzo, antes de su instalación definitiva. Ya el Ejecutivo del estado Mérida había decretado colocar en servicio una planta hidroeléctrica para las poblaciones de Pueblo Llano y Las Piedras, con fecha 13 de octubre de 1938, pero la misma no se instaló por razones que se desconocen con certeza, algunos entrevistados manifestaron que la planta había sido enviada a otra población y otros dijeron que el retraso se debía a que no disponían de todo el equipo correspondiente para su trasporte e instalación.

Para el año 1940 el aparato aludido u otro similar se encontraba en la población de Timotes, llevarlo hasta Pueblo Llano por el camino de recuas entre estas dos poblaciones era toda una proeza, hasta que surgió el liderazgo del señor Balbino Paredes, quien motivó a sus paisanos para ir a traerla a hombros por el escabroso camino aludido.

El señor José de la Cruz Alarcón, quien participó en aquel traslado nos comentaba, lleno de emoción, los pormenores del evento: “Balbino logró convencer a unos ochenta hombres de Pueblo Llano para traernos la planta, cuando llegamos a Timotes, eso fue como en octubre de 1940, algunas personas de aquel pueblo comentaban: ‘esos indios no son capaces de echarse ese dinamo al hombro’. Pero lo hicimos, tardamos como cinco días en aquello. El primer día llegamos a Las Porqueras, unos traían los cables, otros los postes y entre varios el dínamo, estos últimos tenían que ser relevados a los pocos metros por lo pesado del aparato, el segundo día llegamos a La Montañita o La Laguneta, y ya el tercer día coronamos al Alto, el cuarto día, con mucho cuidado en la bajada llegamos al Say y el quinto día ya estábamos en Miyoy. Eso fue mucha alegría, echaron voladores(cohetes) y bombas (morteros) y la gente bebió miche hasta que ya5.

Entrevista al señor Maclovio Paredes, Barinitas, 2004.

El sitio de El Molino, en el caserío Miyoy, era propiedad del señor Balbino Paredes, allí instaló un molino para moler trigo, movido por una acequia denominada La Toma que había sido construida en 1924. Enseguida acondicionaron el lugar para que el caudal de la quebrada también pudiese mover la turbina de la planta hidroeléctrica.

Ya con el aparato en Pueblo Llano, el presidente del estado Mérida, J. D. Celis Paredes, emite el siguiente Decreto:

“El Presidente del Estado Mérida

Por cuanto no se llevó a efecto la instalación de la Planta Hidro-eléctrica que dará servicio a las poblaciones de Pueblo Llano del Distrito Miranda y Las Piedras del Distrito Rangel, decretada con fecha 13 de octubre de 1938 y se dispone del equipo correspondiente; en ejercicio de la facultad que al Ejecutivo concede el artículo 10 de la Ley Reglamentaria del último aparte de la atribución 9ª del artículo 38 de la Constitución del Estado.

 

DECRETA

 

Art. 1º - Procédase a la instalación de la Planta hidro-eléctrica para las poblaciones de Pueblo Llano del Distrito Miranda y Las Piedras del Distrito Rangel de acuerdo con los estudios y presupuesto formulados al efecto por el ingeniero encargado de la ejecución de la obra.

Art. 2º - Los gastos que ocasione la total ejecución de estos trabajos y cuyo presupuesto alcanza a la cantidad de diez y siete mil quinientos bolívares (Bs. 17.500) se pagarán con cargo al Situado de los expresados Distritos, en la forma siguiente: Miranda siete mil quinientos bolívares (Bs. 7.500) y Rangel diez mil bolívares (Bs. 10.000).

Art. 3º -Se autoriza a las Juntas de Fomento de los mencionados Distritos para formular el respectivo contrato para la ejecución técnica de la obra, estipulando las condiciones y el pago de los trabajos.

Art. 4º El ciudadano Secretario General de Gobierno cuidará de la ejecución del presente Decreto.

Comuníquese y publíquese.

Dado, firmado, sellado y refrendado, en el Palacio de Gobierno del Estado, en la ciudad de Mérida, a los diez y seis días del mes de julio de mil novecientos cuarenta y uno.- Años 132º  de la Independencia y 83º de la Federación.

 

(L.S) J. D. CELIS PAREDES

Refrendado.

El Secretario General.

(L. S) Rubén Corredor”6.

                En 1941 llegó un ingeniero a instalar el dinamo, luego se colocaron los postes en Pueblo Llano y los que llevarían la electricidad hasta Las Piedras, donde también se colocaron varios de ellos en el casco del pueblo. En aquel año, por primera vez en la historia local, estos dos pueblos pudieron disfrutar del servicio eléctrico, así lo hicieron saber, en una emotiva nota publicada en el diario El Vigilante de Mérida, el 20 de febrero de 1942, los representantes de la Junta Comunal de Pueblo Llano:

La Junta Comunal del Municipio de Pueblo Llano como representante de los intereses de la comunidad; sociedad y pueblo en general hace hoy pública y justiciera manifestación de agradecimiento al Gobierno del Estado, presidido por el culto y dinámico Coronel  CELIS PAREDES,  y sus inmediatos Colaboradores Doctor J. M. QUINTERO A., Presidente de la Junta de Fomento del Distrito Miranda, y Teniente FELIPE OBANDO, quien como Gobernador para aquella época en que exponíamos nuestras urgentes necesidades, se interesaron eficazmente en llevar a la realidad las obras que habían sido decretadas por las anteriores Administraciones Estadales.

            Hoy debemos al Coronel CELIS PAREDES, digno Presidente del Estado, la ejecución y terminación de la importante Obra del Alumbrado Eléctrico para los Municipios de Pueblo Llano y Las Piedras. La Planta Hidroeléctrica instalada en jurisdicción del Municipio Pueblo Llano beneficia con luz y fuerza eléctrica para Radio las poblaciones antes mencionadas, con satisfactorios resultados. Ha reinado, por consiguiente, la alegría y el contentamiento en medio de estos Pueblos ávidos de Progreso y de mejor suerte

Demetrio Paredes R., Alfonso Montilla, Manuel Santiago Diaz, Laudelino de J. Paredes R., Ramón A. Becerra, José Lisandro Paredes R.”7.


Entrevista al señor Jerónimo Quintero, Pueblo Llano, 2026.

            Como el paso de los años, no faltaron los inconvenientes con el servicio prestado, a veces se caía un poste o se reventaba un cable. Un caso lamentable ocurrió cuando el empleado Gerardo Montilla estaba arreglando un desperfecto en uno de los postes de Pueblo Llano, el operador pasó la cuchilla, de forma involuntaria, y el trabajador fue electrocutado. Se cuenta de otras personas que también sufrieron descargas eléctricas como los señores Elio Salcedo y Emiliano Meza, pero sin ocasionarles daños mayores8.

            El servicio también se interrumpía por varios días cuando había algún desperfecto y era necesario trasladarse a la ciudad de Mérida para buscar un nuevo repuesto. Así quedó constancia en la Junta Municipal de Las Piedras, de fecha 05 de septiembre de 1948, donde se presentó el operario de la planta, señor Maclovio Paredes, para exponer que la misma estaba sufriendo varios desperfectos y era necesario que las autoridades municipales de ambos pueblos se pusiesen de acuerdo para acudir a los organismos superiores con el objeto de solicitar recursos para solucionar el problema9. Los operadores o planteros encargados de manipularla, en épocas diferentes, fueron los señores: Ascensión Rendón, Maclovio Paredes, José Rafael Santiago, Eugenio Quintero y otros que no hemos podido conocer sus nombres.

Por tres décadas prestó servicio esta planta hidroeléctrica a las comunidades de Pueblo Llano y Las Piedras, pero para comienzos de los años sesenta del siglo XX la misma ya había cumplido su vida útil, razón por la cual motivó a los encargados de la Junta Comunal del municipio Pueblo Llano a adquirir una nueva planta, ahora accionada con gasoil, de 75 kilovatios de potencia, la cual fue instalada en la calle 6, Ayacucho, entre avenidas 1, Miranda y 2, Bolívar, comenzando a prestar su servicio el 31 de diciembre de 1962, ahora solo al casco urbano de Pueblo Llano.

 El encargado de operar el aparato en un primer momento fue el señor Emilio Antonio Paredes y luego dejó el empleo al señor Jerónimo Quintero, entendido en el ramo, responsable y eficiente en su trabajo.

            A eso de las seis de la tarde subía el señor Jerónimo al local donde estaba la planta, la ponía en funcionamiento hasta las nueve de la noche, a esa hora exacta la apagaba por un instante, a manera de aviso, y después la volvía a prender por unos cinco minutos más, así la gente tenía tiempo de prevenirse con velas, dejar todo arreglado en la cocina o enrumbarse a la cama, sin tropezar con algún objeto, para disponerse a dormir. Cuando moría una persona que había conservado suficientes recursos económicos la dejaba funcionando por unas horas más y los familiares le daban una propina al operador10.

En 1965 llegó a Pueblo Llano el servicio de la Compañía Anónima de Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE) la cual, finalmente, comenzó a prestar un servicio de calidad y en los años sucesivos fue extendiéndose a los diferentes caseríos del municipio.

Represa José Antonio Páez, parroquia Las Piedras.

No podemos dejar pasar la oportunidad para comentar que en la actual parroquia Las Piedras del municipio Cardenal Quintero se construyó una moderna represa con potentes turbinas para general electricidad, la cual lleva el nombre del Prócer de nuestra Independencia General José Antonio Páez, la misma “está formada por un dique en arco de doble curvatura de 70 metros de alto y 210 metros de longitud de coronamiento que congrega las aguas de los ríos Santo Domingo, Pueblo Llano y Aracay. Estos ríos forman un lago de 17 hectáreas de superficie máxima y tres millones de m3 de capacidad a la cota 1585.50. De manera que estas aguas son muy bien aprovechadas, pues a través de un túnel de 13.7 kilómetros de largo y 3.10 de diámetro, por la margen derecha del rio, sus aguas son conducidas a la planta generadora de Altamira, las cuales se encargan de accionar cuatro turbinas de 60.000 KW cada una, que generan 240.000 KW, suficiente energía para satisfacer gran parte del consumo del Occidente de país11. 

La represa fue inaugurada por el presidente de la república Dr. Rafael Caldera, el 14 de octubre de 1973, a las 11:15 am., y puesta en funcionamiento el 18 de noviembre de 1973.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano

(15/03/26) 

Notas:

(1)  Alejandro de HUMBOLDT.  "Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente".

(2)  IA. [Consultado el 27 de febrero de 2026].

(3)  Edda O. SAMUDIO A. Trocadero, nº 26 (2014), ISSN 0214-4212, pp.169-195 DOI: https://doi.org/10.25267/Trocadero.2014.i26.07.

(4)  https://es.wikipedia.org › wiki › Luis_Zambrano_(inve...

(5)  Informante: José de La Cruz Alarcón, 90 años, Pueblo Llano 20 de noviembre de 2012.

(6)  Gaceta del Estado Mérida, Mérida, julio de 1941.

(7)  ) Diario El Vigilante, Mérida, 20 de febrero de 1942.

(8)  Informante: Hermes Ramón Paredes Paredes, 82 años, Pueblo Llano, 5 de febrero de 2026.

(9)  Archivo de la Junta Municipal del Municipio Las Piedras. Libro de Actas. Acta N° 9. Las Piedras, 05 de septiembre de 1948. (Copia suministrada por el señor Albaro Santiago Rondón).

(10)   Informante: señor Jerónimo Quintero, 88 años, Pueblo Llano, 04 de febrero de 2026.

(11)   Pedro José PAREDES. Las Piedras a través del tiempo. Segunda Edición. Producciones Editorial C.A., Mérida, Venezuela, 2014. p. 126.

 

viernes, 27 de febrero de 2026

LA GUAYABA


Agricultura y gastronomía prehispánica local  

LA GUAYABA

 

            Muy conocida es la guayaba en nuestro municipio, siempre la encontramos en estado silvestre, es una variedad de planta de poca altura, en promedio no llega a los dos metros, y los frutos son de un diámetro regular, no muy grandes, comparado con las nuevas variedades introducidas en los últimos tiempos.

            Wikipedia nos dice que: “Las guayabas (Psidium) o arasá son un género de unas cien especies de árboles tropicales y árboles pequeños en la familia Myrtaceae, nativas de América. Las hojas son opuestas, simples, elípticas a ovaladas, de 5 a 15 centímetros de largo. Las flores son blancas, con cinco pétalos y numerosos estambres1.

            Julio César Salas apuntaba que: “Casi todas las frutas de la América tropical las conocían los indios de la Cordillera de los Andes venezolanos: piña, guanábana, guayaba, mamey, anon, chirimoya, jobo, papaya, parcha, tuna, caimito, guama, etc.2.

La abundancia de esta planta es citada en casi toda la Nueva Granada por cronistas de diferentes épocas, donde la proliferación de la misma da nombre a varios lugares, como veremos enseguida.

            En efecto, cuando los conquistadores entraron por primera vez a lo que hoy es la ciudad de Mérida, en el lugar donde se estableció posteriormente el pueblo de Ejido recibía el nombre de Las Guayabas, así nos lo hace saber el cronista Julio Villamizar Sierra:  “…entre los primitivos pueblos de indios de la región andina que pertenecían antiguamente al Nuevo Reino de Granada y después a la Capitanía General de Venezuela, se encontraba el de Las Guayabas, llamado así por los indios Guaques que en él tenían el asiento de su clan. Ese pueblo fue descubierto por el conquistador Capitán Juan Rodríguez Suárez, a fines de 1558, al mudar la ciudad de Mérida que había fundado en los llanos de Jamúen, hoy llanos de San Juan de Lagunillas, a la mesa de Tatey, conocida ahora con la denominación de La Punta3. Pero, aquel pueblo con el nombre de la deliciosa fruta autóctona tuvo un trágico final, pues a los pocos días, “Juan Maldonado, antes de entrar a Mérida en 1559 se rancheó en el pueblo de Las Guayabas y estando allí rancheado, pusieron fuego a la sabana, los indios de la tierra y se quemaron los bohíos4.

 

            En la visita realizada por el Licenciado Alonso Vásquez de Cisneros en 1619 se exponía, que el sitio que hoy se conoce como El Carrizal, perteneciente a la parroquia Las Piedras del municipio Cardenal Quintero, se denominaba El Guayabal: “…Y estando el dicho Rodrigo Zapata y las demás personas referidas en el dicho camino real junto a la dicha quebrada de las piedras que es el camino que va a Barinas se vio sobre mano derecha en vegas de la dicha quebrada de las piedras un sitio corto donde había labranzas de maíz que informaron las dichas personas eran de indios de el dicho pueblo llano que llaman el sitio del Guayabal…5.

            Muchos otros lugares reciben el nombre de la aromática fruta como El Guayabal, aldea del municipio Pinto Salinas y Guayabones, parroquia del municipio Caracciolo Parra y Olmedo, ambos pertenecientes al estado Mérida, por solo nombrar algunos.

            En el siglo XVIII el fraile cronista Basilio Vicente de Oviedo también hacía referencia a la abundancia de la fruta referida en el Nuevo Reino de Granada: “Las guayabas· son árboles grandes que se producen en todas las tierras con sobrada abundancia, que forman montañas. De los guayabos que se siembran son gustosas para comer y se laboran de ellas muchas conservas en todas partes, en particular en la jurisdicción de Vélez, de donde se sacan a vender muchas cargazones para Santafé, Tunja y muchas otras partes. Hay otras guayabas agrias que llaman cimarronas, que se crían en todas partes y con mucha abundancia en las tierras templadas, que están llenos los campos de estos árboles que son pequeños6.

            Para no dejar fuera la parte culinaria, copiamos una receta de un dulce que se prepara en la vecina ciudad de Boconó, estado Trujillo, con las ricas guayabas: “Atropellada de guayaba. Para una libra de guayabas, media libra de sidras, 2 libras de azúcar y el jugo de medio limón agrio. A las guayabas se les saca la semilla, se muelen y se cuelan. La sidra se ralla y se lava bien hasta quitarle el amargo. Se pone todo junto en una paila, moviendo suavemente hasta que empiece a levantar. Se le pone el jugo de limón dejándolo hervir hasta que dé punto de molde7. 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano

(28/02/26).


Notas:

(1)  https://es.wikipedia.org › wiki › Psidium.

(2)  Julio César SALAS. Etnografía de Venezuela. Colección “Temas y Autores Merideños”. Academia de Mérida, Ediciones del Rectorado, Universidad de Los Andes. Mérida, Venezuela, 1997. p. 106.

(3)  Julio VILLAMIZAR SIERRA. Origen y evolución histórica de la ciudad de Ejido. Editorial Venezolana, Mérida, Venezuela, 2012. p. 33.

(4)  Ibidem. pp. 33,34.

(5)  Archivo General de la Nación. Colección Los Andes. Traslados del Archivo Histórico Nacional de Colombia. Ciudades de Venezuela. Tomo R 19. Biblioteca Sala Febres Cordero. p. 85.

(6)  Basilio Vicente DE OVIEDO: Cualidades y riquezas del nuevo reino de granada. manuscrito del siglo XVIII. Biblioteca de Historia Nacional. Volumen XLV. Bogotá -Imprenta Nacional, 1930. p. 45.

(7)  Lourdes DUBUC DE ISEA. Romería por el folklore boconés. Talleres Gráficos Universitarios. Mérida, Venezuela, 1966. p. 496.

 

 






 

domingo, 15 de febrero de 2026

PUEBLOLLANEROS EN LA PARROQUIA "23 DE ENER DE CARACAS


PUEBLOLLANEROS EN LA PARROQUIA “23 DE ENERO” DE CARACAS

 

Parroquia “23 de Enero”.

Los pueblos no solo representan el territorio que ocupan, son fundamentalmente su gente, sus habitantes, la cultura que han creado a través del tiempo, permeada por el clima, la orografía, los intercambios humanos, las creencias y las circunstancias. Cuando una persona abandona su lar nativo, por cualquier motivo, se lleva consigo su dialecto, sus costumbres, sus formas de interactuar con los demás, sus preferencias culinarias, sus prejuicios, pero sobre todo sus añoranzas.

El abandono del pueblo no siempre es voluntario para un individuo, la mayoría de los casos se debe a circunstancias adversas, particularmente económicas. Para un campesino, el trabajo agrícola, a pesar de su rudeza característica, siempre genera esperanzas en la obtención de abundantes frutos, justos precios en las ventas y otros beneficios, pero, lamentablemente, la mayoría de las veces, estos anhelos se convierten en sueños que se van desvaneciendo a través del tiempo, generando grandes frustraciones, hasta que finalmente no queda otra alternativa que migrar a la vida urbana en búsqueda de mejores medios de vida. En las grandes ciudades, con un poco de suerte, se consigue cualquier tipo de ocupación que es mejor remunerada, con menor esfuerzo, que las labores que se hacen en el campo. Esta nueva vida, desde el punto de vista cultural, es como comenzar desde cero, donde hay que llamar las cosas con otros nombres, convivir con compañeros de costumbres e intereses diferentes, adaptar el organismo a comidas exóticas, a un nuevo clima y ambiente, adquirir nuevas maneras de relacionarse con los demás, entre otras innovaciones que obligan a ese lento paso de ser campesino a citadino.

A pesar de los desajustes que ocasiona el hecho de trasladarse a vivir a la ciudad, mucha gente se ve obligada a tomar ese destino, tal como le ocurrió a un grupo de habitantes de Pueblo Llano a mediados del siglo XX. En aquella época, la ciudad de Caracas experimentaba un gran adelanto como producto de las rentas petroleras y la dictadura férrea de Marcos Pérez Jiménez. Las obras de ingeniería resaltaban por todos lados, construcción de autopistas, edificios públicos y residenciales, centros comerciales, entre otras obras, de tal manera que se podía obtener un trabajo con facilidad en cualquier actividad conexa con las anteriores. Los primeros que llegaban animaban a los que se habían quedado en el pueblo y en poco tiempo la mudanza era de familias enteras a la capital, cuestión que ocurrió en la mayoría del medio rural venezolano.

El lugar preferido en Caracas, para establecerse los migrantes de Pueblo Llano, fue la actual parroquia “23 de Enero”, perteneciente al municipio Libertador de la capital del país. Esta parroquia es una de las más pequeñas de Caracas, posee una superficie de 231 hectáreas (2,31 kilómetros cuadrados) y se localiza al noroeste de la ciudad, enclavado en una serie de colinas. Limita al norte con la parroquia La Pastora y la parroquia Sucre, al este con las parroquias Altagracia y Catedral, al sur con la parroquia San Juan y al oeste una vez más con la parroquia Sucre. Es una zona eminentemente residencial, con importantes zonas de esparcimiento. En la Parroquia “23 de Enero” se encuentran sectores como El Observatorio, La Piedrita, Sierra Maestra, La Cañada, La zona Central y Monte Piedad. Posee una población según estimaciones del año 2023 de 148.990 habitantes1.[]

Entrevista a los señores Hermes Paredes y Orlando Becerra.

El 2 de diciembre de 1956, fecha en que cumplía años el presidente de la república Marcos Pérez Jiménez, se inauguró esta gran Unidad Habitacional que llevaría el nombre de “2 de Diciembre” recordando la fecha del natalicio del dictador. Para su construcción fue necesario demoler los barrios Monte Piedad, La Palestina, San José, Colombia, San Luis, Puerto Rico y Las Canarias.

Bajo el auspicio del Banco Obrero, teniendo como arquitecto a Carlos Raúl Villanueva, se construyeron un total de 38 superbloques, de quince plantas (de 150, 300 y 450 apartamentos) y 42 bloques pequeños, para un total de 9.176 apartamentos, así como 17 jardines de infancia, 8 guarderías, 25 edificios para comercios, 5 escuelas primarias, 2 mercados y 2 centros cívicos, con una población aproximada de 60 mil habitantes.

Para el momento en que Pérez Jiménez es derrotado, el 23 de enero de 1958, los apartamentos aún no habían sido vendidos ni adjudicados, con lo cual comenzó la toma de estas unidades habitacionales. Más de 4.000 de ellas fueron invadidas. Con la llegada de la democracia, la parroquia pasó a denominarse “23 de Enero”, en conmemoración de tan importante acontecimiento. En 1966[]​ se decide separarla de la parroquia Sucre y elevarla a la categoría de parroquia, conservando la misma denominación.

Con respecto al sector El Observatorio, lleva este nombre porque allí se instaló el Observatorio Astronómico y Meteorológico de Caracas el cual fue creado por decreto del presidente Juan Pablo Rojas Paúl el 8 de septiembre de 1888. Está situado en la Colina Quintana, la cual fue adquirida y cambiado su nombre a Colina Cagigal en honor al reconocido astrónomo y matemático coronel de Ingenieros Juan Manuel Cagigal, quien fue el fundador de los estudios matemáticos de Venezuela. A la colina también se le conoce como la Colina de El Observatorio2.

Observatorio Cagigal en sus comienzos

 

Las áreas verdes de este importante centro científico inmediatamente fueron tomadas por familias que no habían tenido la oportunidad de invadir los apartamentos o no podían pagar la cuota de compra impuesta por el Banco Obrero posteriormente.

En 1962 el señor Hermes Paredes se fue a vivir a Caracas y ahora nos hace referencia de aquellos tiempos: “Donde es hoy el “23 de Enero” de Caracas eran terrazas hechas para construir edificios, los mismos tenían como destino las familias de militares, al ser derrocado Pérez Jiménez muchas personas invadieron esos edificios, entre ellos Jerónimo Torres y como diez personas más de Pueblo Llano. El Barrio El Observatorio no existía antes del derrocamiento de Pérez Jiménez porque él no permitía construir ranchos, de ahí que, después del 23 de enero de 1958, los barrios comenzaron a surgir de la noche a la mañana, en cuestión de días o semanas ya estaba un barrio instalado. La policía llegaba y les tumbaba los ranchos, pero la gente los volvía a levantar el día siguiente. En esa época se fue otra oleada de pueblollaneros, pues había la posibilidad de conseguir vivienda, construían un rancho al principio y posteriormente comenzaban a levantar una casa con bloques, producto del fruto del trabajo que era mucho mayor que en el obtenido en la actividad agrícola en Pueblo Llano, resultaba más económico que el hecho de pagar un apartamento.

Señor Hermes Paredes en la parroquia “23 de Enero”, 1962.

Al caer Pérez Jiménez, los edificios del “23 de Enero” y otros más los absorbió el Banco Obrero, la gente pagaba sus mensualidades en esta institución bancaria. Los apartamentos eran muy amplios, de cuatro habitaciones, dos baños, una sala grande. Pero, todo se volvió un caos, comienzan a surgir las bandas criminales y la guerrilla urbana, casi todos los días mataban un policía, se veían las paredes llenas de huecos producidos por las balas, como producto de los enfrentamientos entre policías y guerrilleros o bandas armadas, llamados malandros. En los gobiernos de Betancourt y Leoni fueron los momentos más fuertes, hubo muchos muertos en estos enfrentamientos.

El observatorio Cagigal no está al final del cerro, sino al comienzo, lo resguarda la policía naval. Al pie del cerro hay una parada de autobuses, en esa parada mataron a un hermano de María Deogracia Torres.

En la calle Velutini tenía una bodega Sergio Rondón, vivía empezando el barrio, también tenían casas por allí cerca Maclovio Paredes, Emilio Salcedo, el Negro Nicomedes, una sobrina de Venancio. Arriba del edificio de El Observatorio vivía Rafael Montilla, el Negro Amando Rondón, hermano de Filomeno.

Entrevista a los señores Hermes Paredes y Albino Santiago.

Jerónimo Torres albergó en su apartamento a varios paisanos mientras conseguían trabajo. Muchos de los que llegaron a Caracas no regresaron al pueblo, cuando volvían, solo era de vacaciones3.

El sociólogo Carlos Salcedo Paredes nos refiere sus vivencias, cuando era niño, década de los años 60 del siglo XX, de todo el trajín de los pueblollaneros que llegaban al apartamento del señor Jerónimo Torres: “Nosotros siempre visitábamos el apartamento de Torres, nos comenta, vivía en el bloque 7, piso 9. En el piso 12 vivía Elio Toro y la señora Emilia, Elio era vigilante de tránsito, hermano de Félix Toro, padrino mío junto con su esposa Edicta. Yo iba con mi papá los domingos a visitar a esa gente, recuerdo haber visto allí a Ramón Peña, hijo de Edelmira; Pedro Paredes, hermano de Delia; a uno que le decía El Suavecito; a Marta Acevedo y su hermano; Miguel Ángel Villamizar; Nato y Tolentino Paredes, todo el que venía de Pueblo Llano llegaba allá, era como la embajada de Pueblo Llano en Caracas, traían paquetes, cartas, quesos, recados, después Torres se encargaba de distribuirlos los días sábados en las viviendas de los paisanos, siempre lo acompañaba Emilio Salcedo. Allí, en el apartamento, también hacían muchas fiestas los fines de semana, nunca presencié alguna pelea, todo era muy familiar4.     

Señoras Matilde y Ana Julia Salcedo.

La señora María Deogracia Torres Rondón también hace referencia de los pueblollaneros que vivieron específicamente en el barrio El Observatorio del “23 de Enero” en los años sesenta del siglo XX:  “En el sector Los Eucaliptos, nos dice, tenía vivienda José López Villamizar, sus hermanos Octavio y María de la Cruz López Villamizar; también vivieron los hermanos Magdaleno, Juan Antonio y Petra Montilla; Maclovio Paredes y su hija Cristina; Sinforiano Rondón, Amando Paredes, Emilio Salcedo, Honorio Paredes; Sergio Rondón, hermano del Embajador Jorge Rodón Uzcátegui, tenía allí una bodega; Claudia Valero, Ovidio Valero; Jesús Santiago Rangel, a quien apodaban Ventarrón; José Pío Santiago, hermano de Nata Santiago, esposa de Rafael Paredes; Alejandra Monsalve; Francisco Rondón Monsalve, familia de Venancio el que cantaba rosario; Tiburcio Paredes, el papá de Alejandra y Concepción; María del Cristo Villamizar, Félix Villamizar y su esposa Nicolina; Miguel Ángel Villamizar que trabajó como “mosca” en el gobierno de Betancourt; Chuy Santiago, esposo de Anita; Félix y Elio Toro, Ramona Toro, Cupertino Paredes; Jacinto Santiago Zerpa, esposo de Edicta, hermano de Ricardo el de la Locaina; Eloy Rondón; Rodrigo, hermano de Teresa, María Concepción y Francisco Villamizar; Claudia Zerpa, hija de Telésforo; Juana y Honorio Paredes. Cada vez que uno visitaba un paisano las anécdotas giraban en torno a las vivencias en nuestro pueblo, a las personas que dejamos allá, siempre recordamos con mucho cariño el lugar de donde venimos, a pesar de las carencias que teníamos5.

            El profesor Albino Santiago también vivió en El Observatorio, en su juventud, durante algunos meses. Al respecto nos cuenta sus experiencias: “la mayoría de las personas de Pueblo Llano que vivían en El Observatorio eran de Mutús y Miyoy, muy pocas del casco del pueblo. Muchos de ellos se fueron a Caracas porque las actividades agrícolas no les eran rentables. En Caracas se conseguía trabajo rápido en cualquier actividad, buhoneros, taxistas, porteros, etc. Al poco tiempo lograban comprar una nevera, un televisor, un Pick Up para escuchar salsa que era la única música que se escuchaba por allá. Una señora de Upata, llamada Petra, tenía una venta de licores en el barrio y allí se gastaban la mayor parte del sueldo de la semana algunos pueblollaneros. En el barrio también había personas de Coro, Carúpano, Upata, Cuba y otros lugares. Recuerdo que hubo una pelea entre los pueblollaneros y unos tipos que eran oriundos de Carúpano, éstas eran riñas que surgían después de haber consumido mucho licor, cada quien defendía su territorio y a sus paisanos, pero no se recuerda que hayan matado a nadie en esas trifulcas”6. 

Señor Jerónimo Torres Rondón

Cuando se enfermaba un paisano o moría, se hacía una colecta entre todos para comprar las medicinas o sepultarlo. A veces no se llegaba a recaudar lo suficiente y eso dio motivo para que el señor Jerónimo Torres animara a la gente a organizar un Comité de Mutuo Auxilio para cuando se presentaran estas emergencias. Jerónimo Torres fue un gran luchador social, ayudó mucho a sus paisanos, visitaba a personas de otras zonas caraqueñas y las integraba a dicho Comité, e incluso a paisanos de otras ciudades, como Valencia y La Guaira. En el reencuentro de pueblollaneros celebrado en 1984 tuvo una gran participación el Comité Mutuo Auxilio, generando un gran sentido de unión y pertenencia.

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

(15/02/26).


Notas: 

(1)  https://es.wikipedia.org/wiki/Parroquia_23_de_Enero_(Caracas)#Galer%C3%ADa_de_fotos.

(2)  https://es. Wikipedia.org.wiki.Observatorio_Naval_C…

(3)  Informante: Hermes Ramón Paredes Paredes, 82 años, Pueblo Llano, 29 de octubre de 2025.

(4)  Informante: Carlos Salcedo Paredes, 72 años, Caracas, 24 de noviembre de 2025.

(5)  Informantes: María Deogracia Torres Rondón, 83 años y Orlando Becerra, 76 años, Pueblo Llano, 24 de marzo de 2025.

(6)  Informante: Albino Santiago, 81 años, Pueblo Llano, 29 de octubre de 2025.