jueves, 11 de julio de 2024

Personajes de Pueblo Llano


DOCTOR MEDARDO DE JESUS MATHEUS VALERO, PRIMER ABOGADO NACIDO EN PUEBLO LLANO

La Ilustre Universidad de Los Andes ha sido el faro que alumbra, desde el siglo XIX, el camino que conduce a la sabiduría y la formación de hombres y mujeres que, acercándose de todas partes del país, —e incluso del exterior— a la ciudad serrana, abrevan de los conocimientos impartidos en sus aulas.

La carrera de Derecho estuvo entre las primeras ofertadas en la actual Universidad de Los Andes. Tal como lo expone el Dr. Carlos Chalbaud Zerpa, los estudios de Leyes “fueron organizados en 1832, con el nombre de Facultad de Jurisprudencia, que cambió por el de Facultad de Ciencias Políticas en 1843 y que conservó hasta 1941cuando se le dio el de Facultad de Derecho. A través de su existencia ha concedido sucesivamente los títulos de Bachiller en Jurisprudencia Civil, Licenciado en Jurisprudencia, Doctor en Ciencias Políticas, Doctor en Derecho y Abogado”1. Los primeros doctores egresados en Ciencias Políticas en 1827 y 1828 fueron Esteban Febres Cordero, Pedro Pablo Febres Cordero y Ricardo Labastida.

Los años de estudio y las asignaturas cursadas estuvieron organizados en el Código de Instrucción Pública de Venezuela, de fecha 20 de junio de 1843, el cual constaba de 14 leyes. La Ley Sexta hacía referencia a: ‘las cátedras de las Universidades y tiempo de su enseñanza’. La integraba dos títulos con 21 artículos. En el Artículo 4° se lee que la sección de ciencias políticas comprende: primero, la historia del derecho romano, las instituciones de Justiniano, y el derecho civil nacional, mercantil y criminal: segundo, el derecho natural, el público, político y de gentes, y el análisis de nuestra constitución: tercero, legislación universal, civil y criminal y economía política; y cuarto, el derecho práctico, administración gubernativa, y régimen municipal. Artículo 5°. Cuatro catedráticos enseñarán en cursos bienales las materias comprendidas en el artículo antecedente, uno los de cada número”2.

Para finales del siglo XIX encontramos a tres jóvenes, oriundos de esta zona del páramo merideño, cursando estudios en la universidad serrana, se trata de Manuel Jerez, nativo de Pueblo Llano, quien se graduó de Bachiller en Filosofía el 09 de septiembre de 18823, Rafael Jerez Becerra, oriundo de Las Piedras, que también obtuvo el título de Bachiller en Filosofía el 30 de diciembre de 18824 y Rafael María Torres Santiago, nacido en Las Piedras, actual municipio Cardenal Quintero, quien adquirió los títulos de Bachiller en Filosofía el 16 de diciembre de 1879 y de Bachiller en Ciencias Políticas el 30 de septiembre de 18915.

Para comienzos del siglo XX, el Doctor Rafael María Torres Santiago estaba a cargo de la Cátedra de Principios de Legislación en la Universidad de Los Andes. Fue un excelente docente en diferentes niveles de educación y muy recordado por sus alumnos6.

Pasaron muchos años para que en esta zona del páramo merideño uno de sus hijos pudiese volver a obtener el certificado en Leyes. En las investigaciones que hemos venido realizando nos encontramos que fue el Dr. Medardo de Jesús Matheus Valero la primera persona, nativa de Pueblo Llano, en alcanzar tan importante título y poco tiempo después le correspondió al Doctor José Natividad Paredes Padilla, del mismo municipio, recibir su diploma en la Universidad Central de Venezuela7.  

Medardo de Jesús Matheus Valero nació en Pueblo Llano el 08 de junio de 1930 de la unión de don Jesús María Matheus y doña María del Carmen Valero. Fue el cuarto de una familia de diez hermanos, seis mujeres y cuatro varones. Medardo fue el mayor de los varones.

Don José Jesús Matheus era oriundo del pueblo de Mendoza en el estado Trujillo, un hombre muy polifacético, excelente artesano, se destacó en el oficio de la curtiembre, elaborando una cantidad de objetos de cuero para cubrir las necesidades de jinetes, arrieros y otras personas de la comunidad; también incursionó en la alfarería, construyó un horno donde hacía y quemaba ladrillos y tejas, material necesario en la construcción de las nuevas viviendas que iban surgiendo en el pueblo; además, atendía una bodega de víveres denominada Flor del Lago8; sembraba sus tierras, criaba ganado y ejerció cargos públicos en Pueblo Llano y Palmira.

A pesar de las limitaciones de la época, don Jesús María y su esposa siempre se esmeraron por brindar a sus hijos una formación cimentada en los valores cristianos y de ciudadanía integral. La educación fue una prioridad en el hogar, no en vano, dos de sus hijos estuvieron entre los primeros profesionales universitarios oriundos del municipio, el Doctor Medardo y la Doctora Sor Celina de Jesús, primera médico, de quien hablaremos en una próxima entrega.

 

Don José Jesús Matheus y su familia, acompañados del Padre Jesús Ángel Zurbarán Paredes, hermano de don José Jesús por parte de padre.

Sobre los primeros años de estudio del biografiado en Pueblo Llano, su entrañable amigo y paisano Don Mario de Jesús Santiago Valero, nos dice: “Medardo fue inscrito en la Escuela para varones del pueblo a muy temprana edad. Contaría si acaso con 6 años, poco tiempo de nacido para ir a la escuela, en una época en que los niños ingresaban al plantel de educación, pasados los 8 años. Con todo, no fuimos compañeros de estudio, ni en el pueblo ni en el Seminario Menor de Mérida…”9.

Cuando Medardo de Jesús contaba con diez años fue enviado al Seminario Arquidiocesano de Mérida donde cursó estudios por más de una década, retirándose de la institución antes de su ordenación sacerdotal, a los veintiún años de edad.

Medardo de Jesús Matheus Valero acompañado de otros seminaristas, junto al Padre Rector.

Luego, inició el bachillerato en el Liceo Libertador de la ciudad de Mérida donde obtuvo el título de Bachiller en Humanidades (Filosofía y Letras), para luego continuar la formación superior en la Universidad de Los Andes, consiguiendo el título de Abogado el 21 de julio de 1962 en horas de la noche10.

Recibiendo el título de abogado.

El suscrito recuerda el apoteósico recibimiento que tuvo en Pueblo Llano el Dr. Medardo después de obtener su borla académica. En la entrada del pueblo se concentró un numeroso grupo de parroquianos, colocaron allí una gran pancarta de bienvenida, bambalinas en las calles y ejecutaron una cuantiosa y prolongada quema de fuegos artificiales. Don Manuel Molina Ibisate, juez del municipio, fue el encargo de leer el discurso de recibimiento y congratulaciones; por su parte, el Dr. Matheus Valero leyó el suyo donde expresó gratitud a sus padres, al resto de la familia y a los allí presentes. Luego se reunieron en el hogar de habitación del recién graduado, escucharon música de cuerdas, bailaron, brindaron y consumieron los ricos platos preparados para la ocasión, particularmente una ternera que había sido exhibida el día anterior por las calles principales.   

Como integrante de la Estudiantina de la ULA.

El Dr. Medardo heredó la vena artística de su madre doña María del Carmen Valero, llamada Carmelita por sus familiares y amigo, pues ella ejecutaba con maestría la mandolina y otros instrumentos cordófonos, de ahí que Medardo se destacó en la Estudiantina y en el Orfeón de la ULA mientras fue estudiante. Además, hay algunas composiciones musicales suyas que fueron grabadas par el primer reencuentro de los hijos de Pueblo Llano realizado en diciembre de 1984.

Formando parte del Orfeón de la ULA.

Al poco tiempo de graduarse contrae matrimonio con la señorita Bertha Elena Valero Briceño, el 17 de agosto de 1963, en la ciudad de Barinitas, estado Barinas. Radicándose después en la capital llanera por espacio de 49 años. Allí formaron una bella familia, con tres hijos Yasmila (Médico-ULA), Yadira (Odontóloga-ULA) y Jesús Alfonso (Abogado-ULA)11.

En el día de la boda.

El Dr. Matheus Valero ocupó cargos muy importantes durante su trayectoria profesional, fue juez en la ciudad de Timotes (1964-1965), director de la Cárcel Penal del estado Barinas (1975), Registrador Principal de esa entidad llanera (1977) y juez del municipio Bolívar, capital Barinitas (1998). Durante los años en que no estuvo ejerciendo cargos públicos se desempeñó como abogado de libre ejercicio en el estado Barinas, también fue presidente del Colegio de Abogados en varias oportunidades.

Como se expuso más arriba, en 1984 se realizó el primer reencuentro de pueblollaneros. En varias ciudades del país se organizaron comités para preparar la actividad. En Barinas, el Dr. Matheus Valero, el Ingeniero Elisaúl Santiago Camacho y otros paisanos pusieron mucho empeño para que el evento se realizara con gran éxito, grabaron un disco de 45 R.P.M. con dos canciones alusivas a Pueblo Llano que, como ya apuntamos, son de autoría del biografiado, también editaron un folleto de poemas y el discurso de orden, pronunciado el día principal del encuentro, también correspondió al Dr. Medardo.

Dr. Medardo de Jesús Matheus Valero.

Su amigo y paisano Don Mario de Jesús Santiago Valero apunta que: “Estableció un bufete en la población de Barrancas, donde atendió a la vecindad por espacio de varios años, hasta el día nefasto en que sufrió un terrible accidente automovilístico. Fue hospitalizado e intervenido quirúrgicamente, habiendo permanecido en la Unidad de Cuidados Intensivos por más de 35 días. Su convalecencia se prolongó durante un año y medio.

Después, fue nombrado Juez en el Distrito Bolívar, con sede en la ciudad de Barinitas (1998), cargo que desempeñó por más de 12 años, hasta que se sintió de nuevo quebrantado gravemente de la salud. Al poco tiempo sufrió una caída, y le sobrevino una evisceración que le produjo la muerte. La ciudad de Barinas en su totalidad lamentó su fallecimiento”12.

El biografiado fue un hombre cabal, con una ética profesional impoluta, buen ciudadano, enseñó durante toda su vida el amor a Dios, el valor de la familia y la integridad del ser humano. Así lo reafirma Don Mario de Jesús: “De las personas que han fallecido suelen promulgarse virtudes y condiciones humanas muy loables y en numeraciones imponderables. Más no acontece lo mismo mientras viven. Pero, en el caso de Medardo, el reconocimiento y la admiración que se le tributaron acaecieron tanto en vida como después de su muerte. Ciudades y pueblos que conocieron sus andanzas unieron siempre sus voces para publicar las virtudes que le adornaban y los bienes y favores que les otorgó en los momentos más difíciles de su vida. Personalmente también fui objeto de atenciones, servicios y favores muy oportunos y significativos. Como amigo y paisano cumplo con el grato deber de expresarle mi agradecimiento eterno. De corazón lo digo, en mi larga vida han sido muy pocas las personas que he conocido tan espléndidas como el Doctor Medardo”13.  

El Doctor Matheus Valero falleció en la ciudad de Barinas el 17 de diciembre del 2009, a las 2 de la tarde, dejando un gran vacío entre sus familiares, paisanos y amigos como bien lo ha expresado Don Mario de Jesús. Sirvan estas líneas para manifestar personalmente el orgullo de haber tenido un paisano que dejó una huella positiva en su paso por este mundo y supo poner muy en alto su profesión y el gentilicio de nuestro municipio.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

(11/07/2024).

Agradezco a la Doctora Yasmina Matheus Valero por la información suministrada y el envío de las fotografías para ilustrar este escrito, de igual manera a los señores Jesús Manuel Santiago, Mario de Jesús Santiago Valero, Hermes Paredes y señora Matgar García Matheus por los datos aportados y el apoyo prestado para poder sacar adelante el trabajo.

 

Notas:

 

(1)  Carlos CHALBAUD ZERPA.  Compendio Histórico de la Universidad de Los Andes. Universidad de Los Andes. Vicerrectorado Académico. Mérida, Venezuela, 2000. p. 281.

(2)  Eloi CHALBAUD CARDONA. Historia de la Universidad de Los Andes. Tomo IV. Desde la relación de las propiedades urbanas y rurales de la Universidad hasta la llegada de a Guerra Federal. Universidad de Los Andes, Ediciones del Rectorado, Mérida, Venezuela, 1970. pp. 384, 391, 392.

(3)  Jesús RONDÓN NUCETE. Los alumnos de la antigua Universidad de Los Andes. Universidad de Los Andes, Vicerrectorado Administrativo, Mérida, Venezuela, 2012. p. 79.

(4)  Ídem.

(5)  Jesús RONDÓN NUCETE. Los Alumnos de la Antigua Universidad de Mérida. Universidad de Los Andes. Op. cit. pp. 78, 100, 115.

(6)  Sobre el Dr. Rafael María Torres Santiago tenemos en preparación su biografía que daremos a conocer una vez esté concluida.

(7)  Estamos elaborando una biografía similar sobre el Doctor José Natividad Paredes Padilla que daremos a conocer posteriormente.

(8)  Periódico El Cronista. Año I. Número 1, Pueblo Llano 22 de septiembre de 1924. p. 4.

(9)  Informante: Don Mario de Jesús Santiago Valero, 96 años, entrevista vía WhatsApp, Caracas, 08 de junio de 2024.

(10)              En el libro nuestro Aspectos Históricos del municipio Pueblo Llano, estado Mérida Tomo III, publicado en Amazon en el 2023, página 306, colocamos erradamente el año del grado, aprovechamos la oportunidad para hacer la corrección. 

(11)              Informante: Dra. Yasmila Matheus Valero, hija del biografiado, entrevista vía WhatsApp, Barinas 21 de junio de 2024.

(12)              Informante: Don Mario de Jesús Santiago Valero, 96 años, entrevista vía WhatsApp, Caracas, 08 de junio de 2024.

(13)              El mismo informante anterior.

 

 












 

lunes, 8 de julio de 2024

domingo, 7 de julio de 2024

Personajes de Pueblo Llano



MARCELINO RAMON RENDON SANTIAGO, IN MEMORIAM

 

            Con gran tristeza hemos recibido hoy la infausta noticia de la desaparición física del estimado primo, paisano y amigo Marcelino Ramón Rendón Santiago, ocurrida en avanzadas horas de la noche del día de ayer 06 de julio de 2024, a los 96 años, dos meses y cuatro días de edad.

            Don Marcelino nació en el caserío Miyoy del municipio Pueblo Llano, estado Mérida, el 02 de mayo de 1928, era hijo del señor Ruperto Antonio Rondón y la señora María Matilde Santiago1. Formó parte de diez y seis hermanos habidos en el matrimonio, que, por contraste, unos murieron a muy corta edad y otros gozaron de una prolongada longevidad, ellos fueron: Pablo Antonio (1913), Antonio José (1914), María Eligia (1915), José Ascensión (1917), Ángel María (1919), María Vicenta (1921) José Estaban (1922), Rosendo Ramón (1924),  María Paulina (1925), María de la Cruz (1929),  Marcelino Ramón (1928), José Ivo (1931), José Natividad (1932),  Rita Ramona (1934) José Jesús(1936) y María del Carmen (1937)2. 

            Fueron numerosas las conversaciones que tuve con el primo Marcelino en su casa de habitación y en los bancos de la plaza Bolívar, de aquellos encuentros traigo a colación, para este momento, la sostenida el 29 de julio de 2016 donde me habló de aquellos años difíciles de su niñez y juventud: “…aquí la gente en su mayoría no tenía dinero -me dijo- el obrero ganaba muy poco, en la agricultura no había un trabajo fijo, había épocas que no había a quién ganarle un bolívar. Sin embargo, la mayoría de las familias tenían un solar o un pequeño huerto donde se sembraba maíz, papas, caraotas, habas, también había un pequeño corral con gallinas y un chiquero donde se engordaba un marrano. Algunas familias acomodadas tenían una o varias vacas.

            Yo vivía en Miyoy y mi mamá me mandaba al pueblo a vender un queso, un ‘palito de maíz’ o unos huevos y no me los compraban en ninguna de las pulperías, argumentando que ya tenían. Por otro lado, era muy difícil adquirir productos que no se cultivaban o no eran elaboradas en el pueblo como telas, sardinas, velas, panela, café, en las bodegas había todo aquello, pero muy poca gente tenía plata para comprarlos…”3.     

            Marcelino ingresó a estudiar en la Escuela Federal de Varones N° 509 que brindaba una educación equivalente al tercer grado de primaria. Entre sus maestros estuvieron los señores Ramón Espinoza, Misael Rivas y Ramón Gilberto Quintero, figuraron como condiscípulos suyos el Pbro. Mario de Jesús Santiago Valero, los señores Sinforiano Rondón, Eugenio Quintero, entre otros.

            Dadas las faltas de oportunidades de trabajo y de realización personal que había en el Pueblo Llano en aquella época, él y sus hermanos Pablo Antonio, Esteban, Ascensión y Ángel María comenzaron a emigrar hacia el estado Zulia en búsqueda de mejores oportunidades, allí estuvo durante algún tiempo, pero luego regresó para dedicarse íntegramente al trabajo agrícola, particularmente en el sitio de El Potrerito del cual éramos vecinos, zanjón de por medio, con La Cañada, donde siempre hablábamos del estado de las cosechas.

            El señor Marcelino contrajo nupcias con la señora Rosario Paredes Salcedo, formando una maravillosa familia compuestas por Marlene, Miriam e Iride Rendón Paredes, las tres egresadas con títulos de Abogado de la Ilustre Universidad de Los Andes, quienes han venido ejerciendo la profesión con responsabilidad, ética y eficacia.

Don Marcelino con su esposa Rosario.

            En la lucha por las reivindicaciones del municipio siempre estuvo presente nuestro recordado primo, entre ellas se destacó como cofundador4 y socio activo de la Cooperativa Agrícola La Trinidad, permanentemente estuvo pendiente de su funcionamiento, de su buen rumbo y una buena gerencia, hasta los últimos momentos de su vida.

            Dada su integridad moral, su buen comportamiento ciudadano, respetado por todos sus paisanos, ejerció el cargo de prefecto del municipio durante el periodo5 1991-1995, manteniendo el orden y respeto entre los parroquianos, resolviendo con sabiduría y eficacia los conflictos o desavenencias que se presentaban entre algunos de sus gobernados.

            Otra faceta importante del pariente y paisano que se nos acaba de marchar fue su aptitud artística, interpretaba con maestría varios instrumentos de cuerda, entre ellos la mandolina, la guitarra y el cuatro, siempre lo vimos con su grupo animando fiestas familiares, paraduras de Niño, eventos civiles, entre otros. De igual manera incursionó en otras actividades de la localidad, actuando en veladas, en los Cuadros Vivos de Semana Santa y otras representaciones artísticas donde sacó a relucir sus artes escénicas.

            En el campo religioso cumplió a cabalidad con sus preceptos católicos, formó parte de varios grupos de apostolado relacionados con la Iglesia local, fundamentalmente entre los Caballeros y Damas del Santísimo Sacramento del Altar, allí estuvo durante cuarenta y siete años, ejerciendo, entre otros, el cargo de tesorero con responsabilidad y pulcritud5.   

            Sin lugar a duda que son muchas las facetas del biografiado que se nos escapan en este momento de pesar, ya tendremos tiempo en otra oportunidad de agregarlas, una vez sean oídas de familiares y amigos. Por ahora, con estas notas apresuradas, pero llenas de mucho cariño y respeto, quiero hacer llegar mi solidaridad y condolencias a la señora Rosario, a sus hijas y al resto de la familia por la desaparición física de este gran hombre que dejó una estela de bien a su paso por este mundo. Paz a su alma. 

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

(07/07/24)

Fotos enviadas por Vicente Paredes y Jorge Luis Paredes Arias.

 

 

Notas:

1)    Archivo de la Prefectura del municipio Pueblo Llano. Año 1928, partida N° 56, folio 24v.

2)    Rafael Ramón SANTIAGO. Familia Santiago en Pueblo Llano, Estudio de parentesco entre los habitantes de una comunidad andina venezolana (1774-1974). Amazon USA. 2008. Pp. 286, 287, 288.

3)    Informante: Marcelino Ramón Rendón Santiago, 88 años, Pueblo Llano, 29 de julio de 2016.

4)    Rafael Ramón SANTIAGO. Cooperativa Agrícola “La Trinidad”, 25 años presente en el desarrollo de Pueblo Llano. Ediciones de la Cooperativa Agrícola La Trinidad, Mérida, 1991. p. 34.

5)    Archivo de la prefectura del municipio Pueblo Llano. Libros de nacimientos, defunciones y matrimonios, siglo XX.

6)    Informante: Irene Salcedo Molina, vía WhatsApp, Pueblo Llano, 02 de mayo de 2024.

 

 

 

 




 

domingo, 23 de junio de 2024

PERSONAJES DE PUEBLO LLANO


DON JOSE DE LA CRUZ ALARCON RONDON, OTRO LIBRO QUE SE NOS CIERRA

Hoy 22 de junio de 2024 cerró sus ojos para siempre nuestro entrañable amigo y paisano don José de La Cruz Alarcón Rondón después de una fructífera, provechosa y larga vida, pues estuvo con nosotros en este mundo durante casi 103 años, había nacido el 14 de septiembre de 1921.

Haber transitado por la vida durante todo este tiempo, dejando huellas positivas y fecundas en todo el camino recorrido, expresadas en lecciones de rectitud, responsabilidad, solidaridad, trabajo y honradez, son motivo para estar agradecidos con Dios y orgullosos de haber compartido su amistad y sus enseñanzas.

Don José de La Cruz o Crucito como le decían cariñosamente sus amigos, nació en el caserío Miyoy Alto del municipio Pueblo Llano en la fecha arriba señalada, era hijo del señor Claudio Alarcón, natural del caserío El Conejo de la parroquia Las Piedras, perteneciente al actual municipio Cardenal Quintero y de la señora María de Los Reyes Ortiz, oriunda del caserío Miyoy de Pueblo Llano, por lo que el segundo apellido de don Cruz debía ser Ortiz y no Rondón, pero por estas equivocaciones muy comunes de algunos funcionarios públicos de la época lo asentaron con este segundo apellido y así figuró después en su cédula.

El destino de los niños nacidos de aquella época era el de integrarse a las labores agrícolas que practicaban sus padres, como la siembra de papas, maíz, trigo, arvejas y otros rubros. No obstante, don Claudio apreció en él, desde un comienzo, su buena memoria y sus deseos de aprender, razón por la cual lo inscribió en la escuela de varones que regentaba el distinguido maestro Rosendo Ramón Pérez, en 1929, cursando los tres años que duraba la escolaridad en estas escuelas unitarias, sirviéndole de mucho provecho en el futuro, pues gracias a esta formación pudo desempeñarse como funcionario público durante gran parte de su vida.

Contrajo nupcias con la señora Olimpia del Carmen Santiago, el 15 de diciembre de 1955, procreando siete hijos que lo acompañaron durante toda su existencia y lo han premiado con una gran descendencia que se prolonga en el tiempo, llevando consigo todos los valores cultivados en el hogar.

Contaba con veintiún años cuando es nombrado comisario del caserío Miyoy durante seis años, un trabajo ad honores y de mucha responsabilidad, pues, estaba a su cargo la búsqueda del personal para la limpieza de caminos y quebradas, resolver pequeñas rencillas entre los vecinos y el desagradable oficio de ayudar a reclutar jóvenes para el servicio militar obligatorio.

Después se desempeñó durante tres años como recaudador de rentas de la Junta Comunal del municipio, otro trabajo nada fácil debido a la renuencia de los vecinos para pagar los servicios públicos como el agua y la luz.  

Finalmente, en 1960 entró a trabajar como secretario de la prefectura de Pueblo Llano, donde ejerció su oficio con pulcritud y responsabilidad, atendiendo con afabilidad y respeto a las personas que llegaban a solicitar sus servicios en el asentamiento de partidas de nacimientos, matrimonios, defunciones, inscripciones para el servicio militar, denuncias y otros servicios que dejaba plasmado en los libros con una letra bien hecha, legible y excelente caligrafía por la que recibió el apodo de sus paisanos como “la pluma de oro”.

Mientras ejercía el oficio de secretario en la prefectura se desempeñaba como juez el distinguido maestro Manuel Molina Ibisate, quien también apreció en él aquel envidiable talento para memorizar fechas, eventos y el contenido de varios párrafos. Don Manuel le preparó un escrito de varias cuartillas con un resumen de los aspectos históricos, geográficos y demográficos del municipio, allí estaba la temperatura promedio, la altitud, los ríos y quebradas, lagunas, puentes, número de habitantes, nombres de las calles, producción agrícola, en fin, una información muy completa para cuando llegara al pueblo un funcionario público, un turista o cualquier persona interesada en conocer aspectos importantes de Pueblo Llano. Don Cruz se aprendió de memoria toda aquella información y prueba de ello fue el día que me la recitó completa, veinte años después de aquel encargo.

Recuerdo una anécdota muy lamentable que le tocó vivir en el año 1963, en plena campaña presidencial, cuando ocurrió una tragedia en el pueblo. El prefecto para el cual él trabajaba asesinó de varios balazos a un cuñado suyo, un hermano de su esposa, que vivía en La Vega de Chinó. Aquel hecho conmocionó a todos los ciudadanos de la época. La prefectura quedó bajo la responsabilidad de don José de La Cruz quien, con objetividad, serenidad y valentía supo llevar adelante sus obligaciones mientras se nombraba un nuevo prefecto. La Guardia Nacional resguardaba el recinto porque los tres policías que estaban allí destinados también estaban presuntamente implicados en el crimen. 

Don Cruz ha sido un hombre que, al igual a los de su generación, se ha preocupado por el adelanto de su municipio y entre sus logros podemos destacar su participación en la traída a hombros por la cordillera de la planta eléctrica desde Timotes y como cofundador de la Cooperativa Agrícola La Trinidad, por citar solo dos eventos.

En 1978 nuestro biografiado obtuvo su merecida jubilación de la administración pública, pero siguió desempeñándose como agricultor, cultivando las tierras aledañas a su hogar mientras sus fuerzas físicas se lo permitieron, allí lo conseguíamos siempre que íbamos a visitarlo. Actividad que supo combinar con sus dotes de cronista de la familia y la comunidad, pues cuando se pierde en el tiempo el nombre de un abuelo, de un evento importante, de un desastre natural, de la ascendencia de alguna familia, todos acudíamos a él para abrevar de su buena memoria, quien con calma y detalles iba narrando la información requerida.  

La amistad con don José de La Cruz se incrementó gracias a las referencias que me hizo su hijo Cornelio donde me ponderaba de la buena memoria de su padre y de la cantidad de anécdotas, cuentos y leyendas que conocía sobre Pueblo Llano. Efectivamente, Cornelio me acompañó hasta Miyoy Alto en 1978 y allá lo encontramos con un garabato en la mano, en medio del surco, cosechando papas. Hizo un alto en la jornada y comenzó a hablarme sobre La Locaina del Niño Jesús que era el tema que estaba investigando para la elaboración del libro La Locaina y otras tradiciones de Pueblo Llano, publicado en 1990. De allí en adelante, cada vez que podía iba hasta su casa para mantener una conversación amena sobre ese pasado de Pueblo Llano que tanto nos emocionaba. Aprendí, con el resto de su familia, vecinos y amigos a valorar su buena memoria, su caballerosidad, su don de gentes y humildad en el trato. Paz a su alma.

Rafael Ramón Santiago.

Cronista Oficial del Municipio Pueblo Llano.

22/06/24.

Imagen suministradas por Vicente Paredes.


 

viernes, 7 de junio de 2024

ARTESANOS DE PUEBLO LLANO




JUAN DE DIOS SANTIAGO VERGARA, APICULTOR Y ALGO MÁS

 

Juan de Dios Santiago Vergara era hijo de José María “Chemara” Santiago y María Rosalía Vergara, nació en Pueblo Llano el 08 de marzo de 1901 y fue bautizado el 08 de diciembre de ese mismo año por el sacerdote Francisco Higuera, teniendo como padrinos a los señores Pedro Ramón Hernández y María de Jesús Moreno, propietarios de la finca El Llano del Amparo.

Juan de Dios contrajo nupcias con Ercilia Santiago Vergara y fueron los progenitores de Eulogio, Roberto, Cristino, Gilberto, Marcos, Emilia y Leonor Santiago Santiago.

Era un señor alto, nos dice una de sus nietas, de tes blanca, ojos azules, barba blanca cuando era mayor y muy cariñoso con los nietos, no los reprendía cuando cometían una falta, más bien encargaba a su esposa para que los corrigiera o les impusiera algún castigo cuando era necesario, de hecho, los abuelos criaron a varios nietos, entre ellos la informante1.

            No hay datos sobre sus aprendizajes en el arte de la apicultura, así como tampoco hay información de que otros vecinos suyos se dedicaran a este oficio, por lo que se supone que lo hizo de una manera autodidacta. Los meses de diciembre, enero y febrero eran los más a propósitos para retirar el producto de los panales, actividad que denominaba “castrar” las abejas.

Según cuenta la entrevistada2, a él nunca le picaban los insectos y no utilizaba protección especial para la labor, con excepción de un par de guantes para manipular los cajones. Para el proceso de “castración” comenzaba colocando bosta de vaca en un recipiente y le prendía fuego, el olor y el humo que producía el hornillo inundaba todo el recinto y apaciguaba a las abejas que salían para que el hombre realizara su trabajo. La actividad siempre la hacía en horas de la noche, a la luz de un candil.

El apiario era rústico, lo tenía muy cerca de su casa, pared por medio, estaba compuesto por unos treinta cajones de madera. En algunas oportunidades las abejas se iban y él con paciencia colocaba panela o papelón en los recipientes para que volvieran a llegar. 

 

El siguiente procedimiento consistía en poner a hervir los panales para separar la cera de la miel. El líquido era envasado en botellas de vidrio dispuestas para la venta. No tenía competencia, llegaban clientes desde todos los lugares del municipio y fuera de él. Había un señor Salvador que era su comprador favorito, pues adquiría el producto en grandes cantidades para preparar medicamentos caseros, como jarabes de frailejón con miel, para combatir la tos.

La cera obtenida del panal la hervía nuevamente, labor en la que le ayudaba su esposa, una vez derretida la utilizaban para construir velas, también para la venta. “Eran unas velas largas que la gente llamaba Vela del Alma, las mismas eran bendecidas por el sacerdote el dos de febrero de cada año, en la fiesta de la Candelaria. Cuando había un moribundo en la casa encendían una y la colocaban en sus manos para que le alumbrara el camino al más allá3”.

El único incidente que se recuerda fue el de un enjambre de abejas que se salió de los cajones y atacaron sin piedad a un burro de su propiedad, muriendo enseguida por causa de las picaduras4.

Otra de las actividades de Juan de Dios era la caza. Solía ir al páramo con sus cuñados Amador y Alejandro y después de varios días de faena llegaban con venados, lapas, lochas y otros animales silvestres, obtenidos gracias a su fina puntería con la escopeta.

Como todo habitante de Pueblo Llano también realizaba faenas agrícolas: cultivaba papas, maíz, trigo, caraotas, alverjas y otros productos que, una vez cosechados, trasladaba en su arreo de mulas para Barinas, Timotes y demás lugares cercanos. Su finca era relativamente grande, iba desde donde está la actual vía principal de El Pozo hasta un sector denominado La Laguna, en ella había dos eras para trillar el trigo y aporrear las arvejas.

tuvo un hermano y una hermana y en vida repartió la herencia entre sus hijos, estos fueron vendiendo sus derechos y toda la finca se convirtió en pequeñas parcelas.

Cuando murió, vendieron la casa, la persona que la compró, un tal Vicente Chongo, quemó las abejas, eliminando para siempre esta actividad en el municipio.

Juan de Dios Santiago, el último apicultor, falleció un día del mes de mayo de 1986, a la edad de 85 años.

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.

 

Notas:

 

1)    Olivia Santiago, informante, 58 años, Pueblo Llano, 21 de enero de 2024.

2)    La informante anterior.

3)    Hermes de Jesús Santiago Santiago, 76 años, Pueblo Llano, 19 de enero de 2024.

4)    El mismo informante anterior.