jueves, 10 de septiembre de 2026

DECRETAN EL OCHO DE SEPTIEMBRE COMO DÍA DEL ESCRITOR PUEBLOLLANERO

 


En homenaje al cronista Rafael Ramón Santiago

DECRETAN EL OCHO DE SEPTIEMBRE COMO DÍA DEL ESCRITOR PUEBLOLLANERO

***Declarado por Alcaldía de Pueblo Llano y refrendado en sesión solemne del Concejo Municipal.



            En homenaje al cronista Rafael Ramón Santiago, la mañana de este martes ocho de septiembre se vistió de gala para los escritores pueblollaneros al ser declarada esta fecha como su día emblemático, decretado así por la alcaldesa del municipio, Yuri Gislen Ramírez Dávila, y refrendado en sesión solemne del ilustre concejo municipal con la presencia de la presidenta de la Cámara Edilicia, Yenny Vergara, los ediles Rosario Jeréz, Juan Carlos Uzcátegui y Nelson Valero.

            A la cita acudió el homenajeado, licenciado Rafael Ramón Santiago, en compañía de su esposa, Guadalupe Molina; la contralora del Municipio, Adriana Linares; el cantautor Rubén Darío Rondón; el cronista de la parroquia Santísima Trinidad, Francisco Quintero; el Orador de Orden del acto, Jorge Paredes Arias; miembros del tren del ejecutivo municipal, además de algunos amigos y vecinos de la población..

El maestro de Ceremonias, locutor José Vicente Paredes y la secretaria del Concejo Municipal, Cibelis Zerpa dieron inicio al acto solemne leyendo el orden del día para acto seguido entonar las notas patria y dejar que Yenny Vergara, como rectora del ente legislativo, expresara sus palabras de bienvenida, con una valoración tácita a la importancia del trabajo que el escritor conlleva.

            “Desde este concejo Municipal entendemos que reconocer a nuestros escritores es reconocer la esencia misma de nuestro pueblo, porque quienes escriben no solo utilizan palabras, sino que guardan recuerdos, rescatan historias, preservan tradiciones y construyen la memoria colectiva que habrá de recibir las futuras generaciones”. Indicó Vergara.

            El Discurso de Orden estuvo a cargo de Jorge Paredes, quien destacó la importancia de la palabra escrita, teniendo como referencia el fruto de grandes cronistas y escritores, paseándose por personalidades como el inca Garcilaso de la Vega, Andrés Bello y el insigne Tulio Febres Cordero, haciendo referencia también de los historiadores contemporáneos, entre los que destacan el cronista del vecino municipio Miranda, Jesús María Espinoza; el Arzobispo de Mérida Baltazar Porras y el mismo Homenajeado, Rafael Santiago.

            Se refirió el participante a varios de los escritores que ha tenido el municipio, apuntando a la pluma de don Eladio Hernández Agostini, Medardo Matheus, Felipe Paredes, la poetisa Belkis Becerra, el cronista arquidiocesano Francisco Quintero, la obra del cantautor Rubén Darío Rondón, además de la lirica criolla de Antonio José González, entre otros muchos.



            Seguidamente tomó la palabra la alcaldesa Yuri Ramírez, ratificando el compromiso establecido en el decreto número 18, publicado en gaceta municipal 88 Ordinario de fecha 12 de agosto de 2026, en la que se declara el ocho de septiembre como “Día del Escritor Pueblollanero”, donde además se establece el compromiso de respaldar el trabajo de los nóveles autores, así como de, a través de la dirección de cultura del ejecutivo, promover talleres de creación literaria y lecto-escritura.

            “Es el momento histórico que me corresponde asumir y estoy lista para continuar con esta tarea y cumplir con el compromiso adquirido en beneficio del municipio”, dijo Ramírez y agregó: “Vendrán nuevas declaratorias de fechas emblemáticas, como el día del agricultor, por ejemplo. Vamos a Reconocer a los hombres y mujeres que hacen grande a nuestro pueblo”. Puntualizó.

            Por su parte, el cronista homenajeado, Rafael Ramón Santiago echó mano de los recuerdos y expuso sus primeros albores del oficio de cronista que comenzó por allá en 1975 investigando sobre “La Locaina del Niño Jesús” y que a la postre fuera la base para que el concejo Municipal, en 1991, aprobaran su designación como cronista oficial de Pueblo Llano.


            “Ésta es una tarea a la que se le dedican las 24 horas del día, porque, a veces, hasta en los sueños se está trabajando”, señalo Santiago y agradeció a personas como el señor Emiliano Salcedo, el ingeniero Antonio Santiago y a Jorge Paredes, entre otros, por su oportuna intervención para la publicación de algunas de sus obras, indicando, por otro lado, que a partir del año 2013 le ha sido muy difícil poder divulgar sus trabajos de manera impresa.



Dijo el cronista que el municipio está en deuda con algunos próceres pueblollaneros, como el general Juan Antonio Paredes Angulo, héroe de la independencia nacido en este terruño, así como con el Coronel Rangel Becerra, hijo de una paisana de Las Agujas. “Sus nombres deberían estar señalando una calle o una avenida de nuestra población”, aseveró.            

El cierre de la actividad estuvo enmarcado en la entrega de un colorido ramillete de poesía a cargo de Belkis Becerra, así como de la melódica trova criolla del cantautor Rubén Rondón. Finalizando con la entonación del “cumpleaños feliz” para el homenajeado y la interpretación de las notas del himno del estado Mérida por los presentes.

 

Prensa JLPA / CNP Nro.:22173

 

jueves, 3 de septiembre de 2026

EL PRESBITERO LUIS ENRIQUE BEJARANO RODRIGUEZ HA SIDO LLAMADO A LA CASA DEL PADRE

 

EL PRESBITERO LUIS ENRIQUE BEJARANO RODRIGUEZ HA SIDO LLAMADO A LA CASA DEL PADRE

Presbítero Luis Enrique Bejarano Rodríguez 

            Hoy, 02 de septiembre de 2026, ha sido llamado a la Casa del Padre el eximio Sacerdote Luis Enrique Bejarano Rodríguez, quien ha dejado huellas imborrables de buen Pastor por las diferentes comunidades parroquiales que le fueron encomendadas.  

El Padre Bejarano, como cariñosamente lo conocimos, nació el 26 de julio de 1934 en la Vereda de Zaque-Gachetá, Departamento de Cundinamarca, Colombia, fue uno de los doce hijos del matrimonio entre don Egidio de Jesús Bejarano Díaz y doña María Rosa Tulia Rodríguez Herrera. Realizó los estudios de Primaria en la Escuela Departamental de Zaque. A los 17 años dejó la casa paterna y trabajó como empleado en el almacén de artículos de cuero del Sr. Jesús Rojas, en Bogotá. Los días domingo visitaba compañeros de escuela que estudiaban en el Seminario Salesiano Mosquera.

A los 19 años ingresa en el Seminario de Los Padres Salesianos y recibe formación Salesiana en el Aspirantado de La Ceja, Antioquia. El 31 de enero de 1958 hace la primera profesión religiosa y continúa los estudios de filosóficos y pedagógicos en Bogotá y después continúa en La Ceja.

Hecha la Profesión Perpetua, ingresa definitivamente en la Comunidad Salesiana, realizando pasantías de Magisterio en el Colegio San Juan Bosco de Cali.

Continúa la vida religiosa en Las Misiones en La República de Bolivia, ejerciendo la docencia en el Seminario Arquidiocesano de La Paz y el Colegio San Juan Bosco. Realiza el primer año de estudios teológicos en El Estudiantado Teológico Salesiano, en la ciudad de Córdoba Argentina. Regresa a Bolivia y sigue ejerciendo la docencia en la Escuela Agrícola Salesiana La Muyurina de Santa Cruz de La Sierra y luego, en el Colegio San Juan Bosco de Cochabamba. En 1966, cursa el segundo año de Estudios Teológicos en el Estudiantado Teológico Salesiano de Macul, Santiago de Chile.

En uno de estos recorridos sufre un accidente aéreo sobre la llanura de Yacuiba, Bolivia, siendo uno de los sobrevivientes, del cual se recupera rápido de las lesiones sufridas, gracias a la fe y el deseo de vivir para servir que llevaba en lo más profundo de su ser.

Pbro. Bejarano con Acólitos de la Parroquia Santísima Trinidad

En 1967, por magnanimidad del Cardenal venezolano Rosalio José Castillo Lara, fue trasladado a la Inspectoría Salesiana de Venezuela. aquí cursó los dos últimos años de Estudios Teológicos en El Seminario Arquidiocesano de Santa Rosa en Caracas.

Recibió la Ordenación Sacerdotal de manos de Monseñor Francisco Iturriza el 08 de diciembre de 1970, en la Iglesia de María Auxiliadora, en Sarría, Caracas. Seguidamente prestó servicios pastorales en Las Obras Salesianas de Boleíta. Fue Coordinador de Estudios del Colegio Salesiano San Francisco de Sales de Sarría y posteriormente, Coordinador de Estudios del Colegio Salesiano San Luis de Mérida.

En el año 1973 ingresa a la Arquidiócesis de Mérida, en la cual queda definitivamente incardinado como integrante del clero de la Arquidiócesis y comienza la actividad pastoral de Parroquia como Cura Teniente de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de El Vigía.

En el mes de septiembre de 1974 es nombrado párroco de la Parroquia San Antonio de Padua de Mucutuy y encargado de Mucuchachí y San José. En esta parte del Sur merideño desarrolla un sinnúmero de obras religiosas y civiles como: más de 150 Cursillos de Cristiandad en Mucutuy y La Providencia; fundación de la Cofradía del Santísimo en Mucutuy; nuevas Casas Parroquiales en Mucutuy y Mucuchachí; Capilla en la aldea La Veguilla; inicio de la carretera a la Capilla de Mijará; ampliación de la carretera San José-Mucutuy; electrificación de las comunidades de Mucutuy y Mucuchachí y una Medicatura Rural en Mucutuy.

En 1980 es nombrado párroco de la Parroquia San Antonio de Padua de Tabay y Asesor de la Arquidiócesis merideña del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Durante los cinco años de asesoría se efectuaron Cursillos de Cristiandad casi todos los meses del año, con grupos superiores a 50 cursillistas. Con respecto a la pastoral parroquia en Tabay se pueden mencionar el impulso y mayor desarrollo de la Cofradía del Santísimo; grupos Juveniles Eucarísticos e Hijas de María; de la parroquia fueron a participar en los Cursillos de Cristiandad más de doscientas personas; organizó el grupo de Catequistas Parroquiales; organizó el Viacrucis Viviente para Semana Santa; asignó una advocación de la Virgen María para cada aldea y la solemne coronación para el mes de mayo.    

El 20 de octubre de 1991 es nombrado párroco de la Parroquia Santísima Trinidad de Pueblo Llano, desde un primer momento se integró en las actividades religiosas, culturales y civiles de la comunidad. Su entusiasmo, su espíritu salesiano, su vocación de servicio y de buen pastor y gerente, conquistó de inmediato los corazones de los pueblollaneros. En este pueblo, junto con sus familiares, amigos y feligreses comenzó la celebración de sus Bodas de Plata Sacerdotales, con eucaristía el 08 de diciembre de 1995 y luego en otros sitios donde también fue párroco o realizó una labor pastoral. Para tan memorable evento se editó un folleto con el título Bodas de Plata Sacerdotales del cual hemos tomado gran parte de la información para la redacción del presente artículo.

Última concelebración en el Santuario de Pueblo Llano

En Pueblo Llano el Padre Bejarano desarrolló una invalorable labor pastoral como las que había realizado en otras parroquias, potenció los Cursillos de Cristiandad, la devoción Mariana, el incremento de los grupos de Apostolado, el apoyo incondicional a los grupos folclóricos Vasallos o Giros de San Benito, Locaina de Pueblo Llano, celebración de San Isidro, entre otros. Pero, sin lugar a dudas, por la obra que más se le recuerda, fue por el empeño que le puso, con el apoyo de las autoridades locales y la comunidad en general, en la ampliación del templo, para lo cual hubo que derrumbar casi completamente el anterior. El liderazgo, en forma personal, al frente de los trabajos de la obra, no había sido conocido por estos lares: sumó voluntarios, colaboradores, entusiasmo y el nuevo templo estuvo listo el 27 de diciembre de 1997, fecha en que fue inaugurado y consagrado por el Cardenal Baltazar Porras Cardozo, junto a autoridades, locales, estadales y nacionales. La belleza, amplitud y recogimiento que evoca el nuevo templo, hicieron posible que el mismo fuese elevado a la categoría de Santuario Diocesano el 27 de diciembre de 2022 con motivo de cumplirse 250 años de la creación de la Parroquia Eclesiástica Santísima Trinidad de Pueblo Llano.    

La fructífera labor pastoral del Pbro. Luis Enrique Bejarano Rodríguez culminó en Pueblo Llano el 22 de agosto de 1999 con un acto donde bendijo una nueva imagen de bulto de la Santísima Trinidad adquirida por un costo de tres millones de bolívares para colocarla en el altar de la iglesia inaugurada en 1997, pues la que se encontraba allí hasta ese momento era la escultura donada en 1960 por un grupo de pueblollaneros residentes en Caracas, la cual siempre había permanecido en la Capilla que está levantada en su honor en la parte norte del pueblo.

 El nuevo destino de nuestro sacerdote fue la Parroquia San Antonio de Padua de Chiguará, donde continuó con su labor admirable pastoral.

Las amistades que dejó en Pueblo Llano, la empatía con la comunidad y el aprecio mutuo, le permitieron continuar en contacto con los habitantes de este pueblo hasta sus últimos días, pues, hace menos de un mes pasó una semana en el municipio donde recibió grandes muestras de afecto, gratitud y reconocimiento. En varios momentos había manifestado que cuando llegara el inexorable momento de su muerte, su última voluntad era que su cuerpo fuese sepultado en este templo que ayudó a levantar. Rogamos que Dios lo reciba en sus brazos y que su cuerpo quede sembrado entre nosotros para que los frutos, producto de su ejemplo, sean abundantes.   

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

 

(02/09/26)