lunes, 27 de mayo de 2024

LOCAINA DEL NIÑO JESUS ES DECLARADA PATRIMONIO CULTURAL INTANGIBLE EN EL ESTADO MÉRIDA

 

A Través de decreto Número 084

LOCAINA DEL NIÑO JESUS ES DECLARADA PATRIMONIO CULTURAL INTANGIBLE EN EL ESTADO MÉRIDA

 

***Con un toque de trompeta por parte de sus integrantes, la agrupación folclórica recibió el merecido reconocimiento a su ardua labor cultural a lo largo de todos sus años de existencia.

En un sencillo pero significativo acto, la mañana del domingo 26 de mayo de 2.024, la agrupación folclórica Locaina del Niño Jesús, del municipio Pueblo Llano, del estado bolivariano de Mérida, recibe el decreto que la declara como “Patrimonio Cultural Intangible en todo el territorio merideño”, tal como reza el decreto número 084, publicado en la Gaceta Oficial de la entidad número 5510, de fecha 22 de marzo del corriente año.

El acto, celebrado en la “Capillita de la Santísima Trinidad”, ubicada en el sector “La Placita” de Pueblo Llano, comenzó a las 9:30 de la mañana y contó con la presencia de Sandra Lobo, Secretaria para el desarrollo territorial de los pueblos del páramo, en representación del gobernador del estado; la legisladora Maurian Zamudia, en representación del Consejo Legislativo; Yuri Ramírez, enlace político del gobernador, los señores Ricardo Santiago Zerpa y José Luis Villamizar, primer y segundo capitán de la Locaina, respectivamente, además de todos los miembros de la referida agrupación cultural y folclórica del municipio.

En la actividad también se notó la presencia de distintas personalidades, tales como el edil Fredis Rondón, el director del Hospital “Dr. Carlos Edmundo Salas”, Dr. Eugenio Quintero; El Cronista Parroquial, Francisco Quintero; El prioste de la Festividad a la Santísima Trinidad, Emilio Paredes; el cantautor Rubén Rondón y todo un pueblo que se volcó a acompañar tan magna celebración.

Luego de oír los primeros compases del “Gloria al Bravo Pueblo”, entonados por la banda “Los Amigos del Antaño”, del municipio Libertador; Sandra Lobo, en representación del Gobernador Jehyson Guzmán, dio sus palabras de salutación resaltando la importancia del reconocimiento a la cultura y al patrimonio a través de una agrupación llena de esperanza y de fe. Manifestó el compromiso del ciudadano gobernador por impulsar estos valores que hablan en esencia de la merideñidad y que deben tener todo el respaldo para su protección y promoción en otras esferas.

Por su parte, la legisladora Zamudia, dio lectura al decreto 084 donde reza: Artículo primero: “Se declara Patrimonio Cultural Intangible, en todo el territorio merideño, a la Agrupación Folclórica ‘Locaina del Niño Jesús’; siendo una festividad católica que representa la fe, la esperanza y la Purificación del Niño Dios”.

“Estamos cumpliendo un compromiso adquirido por nuestro compañero gobernador, a través de la solicitud que hicieran los interesados sobre la declaratoria de patrimonio de La Locaina del Niño Jesús. Hacemos el reconocimiento a la larga trayectoria de hombres, mujeres y niños que año tras años resaltan esta actividad folclórica que enaltece al combativo y luchador pueblo de Pueblo Llano”, dijo Zamudia.

Agregó la representante del Consejo Legislativo del estado Mérida, que se debe brindar un reconocimiento a las personas que trabajaron en conjunto con el legislador Armando Lobo y los demás miembros del ente legislador y que culmina con este decreto emanado por la gobernación merideña.

Por su parte, Yuri Ramírez, prometió seguir acompañando el trabajo por la cultura, las tradiciones y folclor en Pueblo Llano, dijo estar muy contenta con la declaratoria patrimonial y enfatizo en el deseo del ciudadano gobernador alcanzar la justicia que en este sentido merecen los pueblos de Mérida.

Jorge Paredes, como promotor de la propuesta, fue invitado a dirigir sus palabras a los presentes y brevemente expuso el agradecimiento a las personas que respaldaron la solicitud desde el trabajo en conjunto, mencionando especialmente al legislador Armando Lobo, al cronista de Pueblo Llano, Licenciado Rafael Ramón Santiago; al segundo capitán de la Locaina, José Luis Villamizar; al cultor José Vicente Paredes y al edil Fredis Rondón, quien también tuvo alguna participación en la construcción del objetivo hoy logrado.

“Hoy, como Pueblollaneros, debemos sentirnos orgullosos. La Locaina del niño Jesús nos transmite un mensaje de fe, de esperanza, pero también de lucha y de sobrevivencia”, dijo Jorge Paredes y enfatizó que se debe seguir luchando para lograr que esa agrupación folclórica, hoy homenajeada, llegue a ser declarada Patrimonio de la Nación, puntualizó.

Para el capitán del grupo homenajeado, Sr. Ricardo Santiago Zerpa, es un acto de alegría, de emoción y de agradecimiento a quienes aportaron su granito de arena para alcanzar la declaratoria en cuestión. Dijo que la agrupación que representa lleva el nombre de Pueblo Llano a donde quiera que van y que espera que a nivel nacional también se reconozca esa labor. Al cierre de su intervención ordenó un toque de cacho (trompeta) para recibir con júbilo el decreto que los declara Patrimonio Cultural intangible del Estado.

Acto Seguido se dio entrega a los capitanes de la Locaina del Niño Jesús de las carpetas contentivas de una copia de la Gaceta Oficial del Estado, en la que se publica el decreto y, de esa manera, se dio por concluida la ceremonia, concatenándose la actividad con los demás actos religiosos que, en el día de la Santísima Trinidad, patrono de Pueblo Llano, se tenían organizados, tal como la celebración de la eucaristía central.

Jorge Paredes /CNP 22173

26/05/24.







lunes, 13 de mayo de 2024

XXX AÑOS DEL HOSPITAL "CARLOS EDMUNDO SALAS" DE PUEBLO LLANO




XXX AÑOS DEL HOSPITAL “CARLOS EDMUNDO SALAS” DE PUEBLO LLANO


El próximo 21 de mayo de 2024, el Hospital “Carlos Edmundo Salas” de Pueblo Llano arriba a treinta años de haber sido inaugurado. Sea propicia la ocasión para hacer un breve recuento de los diferentes eventos que han ocurrido en el campo de la medicina local hasta llegar al punto donde nos encontramos hoy.

Los inicios de la medicina moderna en Pueblo Llano se ubican a partir del 15 de febrero de 1946, cuando, siendo presidente del estado Mérida el doctor Alberto Carnevali y secretario general de gobierno el doctor Rigoberto Henríquez Vera, se decretó formalmente la Medicatura Rural de Santo Domingo, a la cual asignaron los dispensarios de las poblaciones de Las Piedras y Pueblo Llano. El primer médico designado para esta medicatura fue el doctor José Luis Vetancourt, y como Practicante del Dispensario de Pueblo Llano fue nombrado el señor Manuel Gutiérrez a quien posteriormente le siguieron Melecio Suárez, Jesús Cadenas y Pablo de la Cruz Vergara, este último oriundo de Pueblo Llano, trabajador incansable, noble y sagaz, que supo cumplir a cabalidad con su deber, para pasar luego a trabajar como inspector en la Unidad Sanitaria del estado Mérida, donde desarrolló una notable labor. Otro personaje importante en la historia del Dispensario de Pueblo Llano fue la señora Oliva Molina de Salcedo, quien se desempeñó como enfermera y partera del centro asistencial durante más de 30 años, cumpliendo igualmente una labor inolvidable.

Médicos eminentes que pasaron por la Medicatura de Santo Domingo fueron los doctores Lesme Volcanes, Berti, Barboza, Pirela y Rafael Enrique Porto; este último solicitó que se construyera una Medicatura en Las Piedras y un dispensario en la zona rural de Pueblo Llano, propuestas que fueron atendidas con éxito, siendo gobernador el doctor Edilberto Moreno Peña.

El Dispensario de Pueblo Llano funcionó en casas particulares acondicionadas para tal efecto, como la de la señora Vicenta Padilla de Paredes, en el cruce de la avenida Sucre con la calle Páez, posteriormente en casa del señor Ítalo Santiago, calle Independencia, frente a la Plaza Bolívar, más tarde en casa del señor Delfín Paredes, en la calle Chimborazo, entre avenidas Bolívar y Miranda, años después en la del señor Jesús Manuel Santiago, en la calle Ayacucho, entre avenidas Miranda y Bolívar y finalmente fue construido en el sitio que hoy ocupa el Hospital “Carlos Edmundo Salas” (avenida Miranda con calle Chimborazo).

            Para la década de los años 80 del siglo XX, comienzan a venir desde la ciudad de Mérida estudiantes de medicina de la Universidad de Los Andes, correspondiente al último año de la carrera, con el fin de realizar sus prácticas rurales en este municipio. No obstante, había una gran inquietud entre los pobladores de solicitar ante las autoridades respectivas un Centro Materno Infantil que viniera a cubrir las necesidades que se incrementaban con el aumento de la población. Para tal fin se creó una comisión con el propósito de hacer tal solicitud, integrada, entre otras personas, por los señores Emilio Antonio Paredes, Emiliano Salcedo, Nicolás de Tolentino Paredes, Osman Paredes y el doctor José Ramón López Gómez.

Se adquirió un terreno en la calle Chimborazo con avenida Miranda y allí se construyó el ansiado Centro Materno Infantil que funcionó como Ambulatorio Rural

Tipo II; luego se realizaron las gestiones para ampliarlo y convertirlo en Hospital Tipo I.

En noviembre de 1992 llegó a este centro de salud el Dr. Roberto Arreaza Vaz, quien venía de trabajar durante 35 años en Caracas ocupando diferentes cargos y desempeñándose, específicamente, en medicina de último nivel. Al ser jubilado por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social quiso continuar su labor al servicio de la salud de los venezolanos. Escogió para tal fin a Pueblo Llano y se propuso como objetivo fundamental demostrar cómo debe hacerse la medicina primaria en Venezuela, contó con especialistas voluntarios de todo el país quienes participaron en forma voluntaria en una cantidad considerable de jornadas médica, de igual manera recibió el apoyo de las autoridades locales y de la comunidad en general logando con creces los objetivos propuestos.

Para 1994 la edificación ya estaba lista para ser decretada como Hospital Tipo I y era un clamor de la comunidad que así ocurriera para poder recibir la asignación respectiva. Después de varias solicitudes al ejecutivo estadal, finalmente, el 21 de mayo de 1994, el gobernador Jesús Rondón Nucete se trasladó al municipio para dejar inaugurado el hospital, acto que contó con la presencia del arzobispo de Mérida monseñor Baltazar Porras Cardozo, quien bendijo las instalaciones.

El Hospital de Pueblo Llano, por disposición expresa del gobernador Rondón Nucete llevaría el nombre del Dr. Carlos Edmundo Salas, farmacéutico de estas tierras, universitario a carta cabal y hombre de bien, destacado por su labor como fundador de la Facultad de Farmacia y de la Escuela de Bioanálisis de la Universidad de Los Andes.

Es importante acotar que varios profesionales de la medicina, nacidos o radicados en Pueblo Llano, han ejercido eficientemente su profesión en el Hospital Tipo I “Carlos Edmundo Salas”, entre ellos los médicos María Yaura Santiago, Felipe García, Elizabeth Becerra, Edgar Villamizar y Eugenio Quintero Rendón (quien ha fungido como director por varias décadas); la odontólogo Julia Rondón y la bioanalista Ninfa Molina. Todos ellos verdaderos héroes durante la pandemia del COVID 19 y en la mayoría de los eventos que les ha tocado actuar, en vista de los escasos recursos con que cuenta este centro de salud.

Un nuevo edificio para el Hospital “Carlos Edmundo Salas” se ha intentado culminar al final de la avenida Campo Elías, parte norte, pero los trabajos llevan paralizados varios años.

Con estas cortas líneas queremos hacer llegar nuestro reconocimiento y gratitud, en este aniversario tan importante, a todo el personal que allí labora con profesionalismo, voluntad y una gran vocación.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.




 

jueves, 11 de abril de 2024

EMBAJADOR JORGE RONDON UZCATEGUI




EMBAJADOR JORGE JOSE RONDÓN UZCÁTEGUI

 

                El Embajador Jorge José Rondón Uzcátegui nació en Pueblo Llano, estado Mérida, Venezuela, el 11 de abril de 1948, fue bautizado en la iglesia Santísima Trinidad de este pueblo por el Pbro. Rigoberto Moncada Vidal el 27 de mayo del mismo año. Sus padres fueron Francisco Javier Rondón Rondón e Irene Uzcátegui. Desde niño se formó con sus tías paternas, primero con la señora Felipa en el pueblo de Timotes y después con doña Justiniana en la ciudad de Mérida.

    Estudió parte de la educación primaria en la población de Timotes y en el Seminario Arquidiocesano de la ciudad serrana desde quinto grado hasta segundo año de bachillerato. y luego se trasladó a la capital de la República.

            En la ciudad de Caracas contrajo matrimonio el 25 de agosto de 1973 con la señorita Eugenia Emperatriz Cañas, de cuyo enlace tienen dos hijos.

El Licenciado Jorge Rondón Uzcátegui es egresado de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela, en 1971; cursó un postgrado en 1979 en Economía y Administración de Hidrocarburos en la misma universidad.

Ha realizado varios cursos, entre ellos Diplomacia y Medios de Comunicación, en 1985, y Alta Negociación Internacional en 1986, ambos facilitados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela y otro de Comercio Exterior, Especialización en Promoción de Exportaciones, auspiciado por el CEPAL y UNCTA/GATT en Ginebra y Santiago de Chile, en 1971.

Gracias a su constante formación profesional, además del español, habla inglés, francés e italiano; con amplio conocimiento del árabe y el holandés.

En su prolongada carrera en el Ministerio de Relaciones Exteriores ha obtenido las siguientes promociones: Tercer Secretario en 1973, Primer Secretario en 1979, Consejero en 1985, Ministro Consejero en 1986 y Embajador en 1993.

Su trayectoria profesional está enmarcada dentro del siguiente periodo:

    En 1973 aprobó el Concurso de Oposición para ingresar al Servicio Exterior de Venezuela; en 1974 es designado Tercer Secretario de la Dirección Política Internacional, Departamento de Asia, África y Medio Oriente; en 1985 Jefe del Departamento de Asia, África y Medio Oriente; en 1986 Asistente del Ministro de Relaciones Exteriores; en 1993 Director de la Dirección de Personal Diplomático y Consular; en 1994 Director de Asia, África y Oceanía, Dirección General de Política internacional; en 2004 Asesor de la Dirección General de Recursos Humanos;  en 2005 Miembro de la Comisión de Reorganización de la Dirección de Protocolo y 2020 Asesor del Despacho del Viceministro para Asia, Medio Oriente y Oceanía.

            Entre los diferentes lugares donde ha tenido que desarrollar sus actividades diplomáticas o consulares están: Embajada de Irak (1979-1981); Embajada de Holanda (1981-1983); Embajada de Irak (1983-1985); Consulado General en Nápoles, Italia (1989-1992); Embajada en Kenia (1992-1993); Embajada en Bélgica (1993-1994); Embajada en Nigeria (Embajador Extraordinario y Plenipotenciario) (1997- 2000); Embajada en Iraq y Jordania (Embajador Extraordinario y Plenipotenciario)(2000-2004); Embajada en la República Socialista de Vietnam (Embajador en Misión Especial) (2006 – 2007); Embajada en la República Socialista de Vietnam (Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, con acreditación ante la República Democrática Popular de Laos, el Reino de Camboya y la República de la Unión de Myanmar) (2007-2019). 

            Por otra parte, ha participado en las siguientes Misiones Especiales:

            En 1987, jefe de Delegación Venezolana en la Primera Reunión del "Las Potencias Medias”, Lagos, Nigeria; 1987, Jefe de la Misión de Buena Voluntad de Venezuela en Nigeria, Kenia y Zimbabue; 1988 Miembro de la Misión de Cooperación Política Venezolana a Surinam; 1988 Delegado de Venezuela al Seminario "Las Relaciones Latinoamericanas y africanas” realizado en México; 1992–1993. Representante de Venezuela ante el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y Hábitat, en Nairobi, Kenia; 1992. Jefe de la Delegación de Venezuela para la Discusión Final del Acuerdo de Biodiversidad, en Nairobi, Kenia; 1992 Miembro del Grupo de Trabajo Asesor del Directo Ejecutivo de la UMEP sobre el Acuerdo de Brasilia sobre Sustancias Tóxica; 2000, Asesor Principal de la Presidencia del Comité Organizador de la II Conferencia Cumbre de la OPEP, 2005; Agregado Civil de la Ministra de Cultura y Educación de Namibia, en ocasión del I Festival Cultural con el pueblo de África, Venezuela.

            Además, en su dilatada carrera diplomática ha tenido las siguientes participaciones: en 1972 Asesor de Asuntos Internacionales en la Asociación Venezolana de Exportadores; 1973 Coordinador de Asuntos Internacionales y Medio Oriente, Ministerio de Energía y Minas; 1976-1979. Coordinador de Asuntos Internacionales para las áreas de América Latina y Medio Oriente, Instituto de Comercio Exterior; 1988-1989 director general del Gabinete del ministro, Ministerio de Relaciones Interiores.

            En el campo pedagógico también se ha destacado nuestro biografiado, pues ha sido profesor de Política Petrolera Venezolana y de países de Medio Oriente y África en las siguientes Universidades e Institutos Educativos: Universidad Central de Venezuela, Universidad Simón Bolívar, Universidad de Carabobo, Universidad del Zulia, Universidad de los Andes, Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Instituto Internacional de Estudios Superiores del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, Universidad “Erasmus" Rotterdam, Holanda, Universidad de Nápoles, Instituto de Asuntos del Este y Académico Aeronáutico, Italia. Profesor de Geografía Económica Internacional y Comercialización Internacional del Petróleo. Instituto de Nuevas Promociones, Caracas. Profesor de Economía Petrolera, Universidad Central de Venezuela.              Además, profesor-coordinador de los siguientes seminarios de Estudios de Maestría en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela: "Aspectos diplomáticos sobre la política internacional", "Petróleo y política internacional", "Religión y política internacional", "Nuevo orden mundial".

            Fue también profesor en la Academia Diplomática "Pedro Gual", Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, en las siguientes materias: "Nuevo orden mundial" y "Diplomacia y Protocolo",

            Pertenece a los siguientes Cuerpos Colegiados: Asociación Internacionalista de Venezuela; Asociación Internacional de Economistas de la Energía; Asociación Latinoamericana de Energía y Asociación Latinoamericana de Estudios Afroasiáticos.

            Por su larga y destacada labor Diplomática ha sido acreedor a los siguientes reconocimientos:

“Orden Azteca”, Grado Caballero, México. 1988

“Orden de Rio Branco”, Grado de Caballero, Brasil, 1988.

"Mérito de la República", Grado de Caballero, Indonesia, 1988.

"Francisco de Miranda", Grado de Caballero, Venezuela, 1993.

“Pedro Gual”, El Consejo, estado Aragua, Venezuela, 1996.

"Diploma de Reconocimiento por la importante contribución a la paz, la solidaridad y la amistad con Vietnam en 2011 de la Unión de Asociaciones de Amistad de Vietnam (VUFO), Hanoi, Vietnam, 2011.

Insignia de Honor y Medalla de la Asociación Vietnamita de Víctimas del Agente Naranja, Vietnam, por su solidaridad y cooperación, 2015.

Insignia de Honor y Medalla “Por la paz y la amistad entre los pueblos”, otorgada por la Unión de Asociaciones de Amistad de Vietnam (VUFO), 2019.

Insignia de Honor y Medalla “De la amistad”, otorgada por el Gobierno de la República Socialista de Vietnam –la más alta condecoración vietnamita a un ciudadano extranjero-, 2019.

 

Insignia de Honor y Medalla “Por la causa de formación y capacitación sobre teoría política”, la distinción más alta concedida por la Academia Nacional de Política “Ho Chi Minh”, 2019.

Insignia de Honor y Medalla “Por la causa de la Cultura, el Deporte y el Turismo”, otorgada por el Ministerio de Cultura, Deporte y Turismo de la República Socialista de Vietnam, 2019.

Recibiendo un reconocimiento en el Ateneo de Pueblo Llano, 02 de noviembre de 1996.

 

            El destacado paisano siempre ha estado preocupado por el desarrollo de su pueblo, mantiene un contacto permanente con las instituciones locales para ofrecerles su experiencia y conocimientos. Es cofundador del Ateneo de Pueblo Llano, en esta institución recibió un homenaje el 02 de noviembre de 1996 donde, en una hermosa velada, se le hizo entrega de una placa de reconocimiento, se presentaron varios artistas locales, la Estudiantina del Ateneo, el conjunto de los Hermanos Valero, entre otros virtuosos de la música. Para aquel momento se despedía de su terruño y del país, debido a que había sino designado como Embajador de Venezuela en Nigeria. 

                                                                    

            Desde septiembre del 2020, está jubilado por el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, reside en la ciudad de Caracas y ocupa su tiempo libre, entre otras cosas, en el cultivo del cuento y la poesía.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial de Pueblo Llano.

 

(11/04/2024).


domingo, 24 de marzo de 2024

SAN JOSE EN PUEBLO LLANO



 

SAN JOSE EN PUEBLO LLANO

 

            Cuando el escribano Rodrigo Zapata, por mandato del visitador oficial Alonso Vásquez de Cisneros, llega a la iglesia de Pueblo Llano el viernes 20 de septiembre de 16191, en horas de la mañana, es recibido por el cura doctrinero Juan de Monsalve, quien le expresa su afecto y gratitud por la visita. El sacerdote le manifestó que él tenía una edad de treinta y tres años y que desde hacía unos cinco años se encontraba al frente de la doctrina de Santo Domingo que comprendía las encomiendas de Aracay, Las Piedras, Santo Domingo y Pueblo Llano. Luego de celebrar una misa de acción de gracias pasaron a elaborar el inventario de los bienes de esta humilde iglesia, una de las tres que integraba la doctrina; había una en Aracay donde el patrono era San Juan Bautista y una más en Santo Domingo, teniendo como advocación a San Jerónimo. Entre los bienes de esta iglesia de Pueblo Llano se encontraba “…una imagen de San José al óleo en lienzo guarnecida de madero y dorado…”2. Además, el prelado le refiere que el patrono de esta iglesia era San José.  

            No hay otra información anterior cercana a esta fecha sobre cuándo llega el cuadro aludido al templo, ni cuándo es construido el mismo; pero, sabemos que en el año 1586 estuvo por este valle el visitador Bartolomé Gil Naranjo, juez poblador, quien se encargó en ordenar las primeras agrupaciones de indígenas bajo la traza española, construir iglesias y asignar el santo patrón, entre otras disposiciones3. Por lo que podemos deducir que a partir de aquel año comenzó la construcción de la iglesia y la devoción a San José en este pueblo.

            Los indígenas de las encomiendas anteriores fueron agrupados nuevamente, el 19 de octubre de 1619, ahora en un solo pueblo ubicado en la mesa de El Esfafiche4, allí se construye un nuevo templo, pero los documentos hasta ahora consultados no dan noticias del patrono de la nueva iglesia, aunque el pueblo se conoce en algunos escritos con el nombre de Santo Domingo de El Esfafiche, suponemos que pudo haber sido este fraile su patrono.

            En 1678 ocurrió un nuevo agrupamiento de indígenas, en esta oportunidad con los de Aracay y Pueblo Llano, fueron llevados al pequeño valle donde se encuentra hoy el poblado y le asignaron el nombre de Santísima Trinidad de Pueblo Llano, de allí en adelante la advocación de la iglesia nueva comenzó a estar bajo Dios Uno y Trino, desplazando a San José.

            En 1895 el Pbro. Francisco Higuera hizo un inventario de los bienes que tenía la iglesia para ese momento y entre ellos figura: “…una imagen de bulto del Señor San José con su Niño, valorada en doscientos bolívares…”5.

            En las investigaciones realizadas hasta ahora no se ha encontrado información sobre alguna cofradía dedicada a San José, pero, es posible que su celebración haya sido una de las principales durante los siglos XIX y comienzos del XX ya que el acompañamiento a la misa por parte de la Locaina del Niño Jesús ha estado presente desde muchos años atrás y eso le ha dado una mayor solemnidad. En el año 2005, el señor Ricardo Santiago, capitán de la Locaina, creó el grupo denominado Locos de San José, a partir de aquel año las dos agrupaciones acompañan la procesión del 19 de marzo con la imagen del santo.

            Para las décadas de los años 60 y 70 del siglo XX la señora María Olegaria Santiago de Montilla, tía del que esto escribe, junto con la señorita Rosa Amelia Paredes, eran las encargadas de “vestir al santo”, como se decía en aquella época. El día anterior iban hasta la iglesia, colocaba cuatro sábanas o cortinas, denominadas faldones, en los cuatro lados de la mesa que servía de pedestal a San José, sobre ella disponían varios floreros de porcelana, asegurados con círculos de clavos para que no se cayeran durante la procesión y llenaban los recipientes con varias flores naturales de la región. Los rostros de San José y el Niño eran limpiados con clara de huevo. Aquellas actividades dejaron de hacerlas cuando se hizo cargo de la parroquia el sacerdote Gabriel Gómez López, en 1978, quien dispuso de nuevas normas y procedimientos impuestos a su manera.

Sobre la mayordomía de la fiesta sabemos que estuvo al frente de la misma, durante gran parte del siglo XX, el señor José Lisandro Paredes Rondón, gran benefactor de la iglesia de Pueblo Llano, nombrado, además, Mayordomo de Fábrica por el presidente del estado Mérida José R. Dávila, el 09 de octubre de 1930.

            Al morir don Lisandro, el 21 de febrero de 1982, la mayordomía de la fiesta pasó a manos de su hijo el señor Emiliano Salcedo.

            Cuando en 1984 se comienza a celebrar oficialmente el avistamiento del pueblo de los indios chinoes y el bautizo de éste con el nombre de Pueblo Llano, ocurrido el 19 de marzo de 1559, por Juan Maldonado y un grupo de hombres que lo acompañaban, la fiesta de San José comienza a tener un mayor auge con una asistencia masiva a la eucaristía, además de vistosos desfiles por las principales calles del pueblo.

Para aquel momento,1984, era prioste de la fiesta el señor Emiliano Salcedo que igualmente llevó con dedicación, eficiencia y fe tal compromiso hasta el momento de su fallecimiento el 24 de noviembre del 2006. A partir de allí la mayordomía pasó a manos de la familia del señor Emiliano que, de la misma manera, ha seguido al frente de la celebración con mucha devoción, responsabilidad y entusiasmo, reivindicando de esta manera la figura de San José por haber sido el primer patrón que tuvo la iglesia de Pueblo Llano.

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

jueves, 7 de marzo de 2024

MAESTRO VICENTE DE JESUS PAREDES PAREDES



MAESTRO VICENTE DE JESUS PAREDES PAREDES

 

            El Maestro Vicente de Jesús Paredes Paredes formó parte de aquella pléyade de hombres y mujeres que abrazaron con mística y vocación la carrera docente durante la primera mitad del siglo XX. Formándose con una gran disciplina y novedosos recursos pedagógicos en centros educativos de calidad como las denominadas Escuelas Normales que marcaron pauta en el país en su momento.   

El biografiado nació en Pueblo Llano el 20 de junio de 1928, sus padres fueron Francisco Antonio Paredes Rondón y María Claudia Paredes Paredes. Un hogar de agricultores, con bastantes estrecheces económicas, como el de la mayoría de los habitantes de aquella época.

            Su padre murió cuando contaba con apenas ocho años, dejando al hogar en una situación aún más difícil. Fue inscrito en la Escuela de Varones que funcionaba en una casa particular, propiedad del maestro Ramón Jerez Jerez, ubicada en la actual avenida Bolívar de esta población, siendo sus maestros los señores Misael Rivas y Ramón Gilberto Quintero Monsalve.

            De aquella época, lo recuerda con mucho cariño uno de sus condiscípulos, don Mario de Jesús Santiago Valero: “…Éramos como de igual tamaño, el normal entre nosotros, propios de niños entre 8 y 9 años, de contextura delgada, pero fuerte. De color morenito claro. Mirada serena y viva. Parco en el hablar. Muy bien educado, decente, respetuoso. Alejado de grupos bullangueros, ruidosos. Pacífico, tranquilo, de buenos modales. Durante los tres años de escolaridad que compartimos nunca le llamaron la atención por algún motivo ni oí queja alguna contra él…”1.

En 1940 se trasladó a Timotes para continuar sus estudió, a partir del tercer grado hasta culminar la Educación Primaria. Allí fungió como representante suyo la señora Dolores de Candales, quien era de profesión enfermera en el hospital “Rafael Rangel” de esa localidad y tenía una casa alquilada frente al mismo2. De ella recibió un gran apoyo, pues además de hospedarlo en su casa le consiguió un trabajo en aquella institución mientras culminaba sus estudios y lo estimuló para que continuara formándose.

            Por otra parte, desde que quedó huérfano de padre siempre contó con el apoyo de su padrino y tutor el señor Camilo García, carpintero de profesión y dentista de ocasión, quien, una vez culminado el sexto grado, le ayudó a conseguir una beca para estudiar en la Escuela Normal “Gervasio Rubio” de la ciudad de Rubio, estado Táchira en 1945. Esta institución fue fundada el 15 de octubre de 1940 y el 9 de julio de 1949 egresó la primera promoción de Maestros Normalistas conformada por 25 mujeres y tres hombres3. Vicente de Jesús egresó de ella como Maestro Normalista en 1951.

 

            Una vez graduado viajó al estado Zulia en búsqueda de una plaza para ejercer el cargo de educador, pero en la ciudad de Cabimas es enganchado en la Seguridad Nacional, en el Departamento de Criminalística, donde podía percibir un mejor sueldo. Allí permaneció desde 1953 hasta 1958 cuando cayó el gobierno del coronel Marcos Pérez Jiménez4.

            En 1960 fija su residencia en la ciudad de Barinas y comienza a trabajar en el Grupo Escolar “Estado Guárico”, en Educación Primaria durante el turno diurno y con Educación de Adultos en el nocturno, hasta 1963. A medida que también estudiaba simultáneamente el bachillerato en el Liceo Nocturno O’Leary, obteniendo el título de Bachiller en Humanidades en 1963. Fue cofundador de la Educación de Adultos en el Grupo Escolar “Estado Guárico”, junto a destacados Maestros, entre ellos el exgobernador Hugo de los Reyes Chávez, laborando en esta institución nocturna hasta 1974.

El 28 de mayo de 1960 se casó en la ciudad de Barinas con La señorita Edicta Ramona Sánchez Ruiz, de cuyo enlace nacieron sus hijos Gladys Josefina y Vicente de Jesús Paredes Sánchez5.

El Maestro Vicente de Jesús Paredes con su esposa e hijo.

En 1963 vuelve nuevamente al estado Zulia para ejercer el cargo de Maestro en un Colegio de Fe y Alegría de la ciudad de Maracaibo hasta 1966. Aquí se matriculó en la Universidad del Zulia para continuar su formación, pero, por razones de fuerza mayor no pudo culminar su carrera.

El 06 de abril de 1966, cuando iba en un viaje de asueto con su familia y unos paisanos desde Maracaibo hasta Pueblo Llano, tuvo un terrible accidente en la carretera, entre Acarigua y Araure del estado Portuguesa, donde casi pierden la vida él y sus ocupantes, quienes fueron llevados con urgencia al Hospital de Guanare, luego al de Acarigua hasta ser trasladados definitivamente al Hospital Coromoto de Maracaibo, donde el Maestro estuvo convaleciendo durante varios meses y quedó con alguna afectación en una pierna.

Una vez que salió del estado de recuperación regresa nuevamente a la ciudad de Barinas en 1967 para retomar el cargo en el mismo grupo Escolar “Estado Guárico” donde había ejercido anteriormente, allí estuvo hasta 1975, cuando se alejó de la ciudad para fungir como director por corto tiempo de la Escuela Básica “Alejo Fortique” de San Silvestre, estado Barinas, hasta 1976. 

Finalmente, desde 1976 hasta 1986 desempeña el cargo de director, en su casa de siempre, el Grupo Escolar “Estado Guárico” de la ciudad de Barinas hasta obtener la jubilación en 1986.

Fue condecorado con la Orden “27 de junio” en su Segunda Clase, distinción otorgada a los educadores más destacados del país.

El Maestro Vicente de Jesús, a pesar de sus diferentes ocupaciones, siempre estuvo al tanto del progreso de su pueblo y el bienestar de sus paisanos pueblollaneros. Quería estar cerca de su madre y el resto de la familia que residía en Pueblo Llano y otros tantos en la ciudad de Barinas, varios de sus paisanos trabajaban como empleados en la capital llanera, pero no sabían leer ni escribir; para lo cual constituyó un grupo de alfabetización, en el barrio Caja de Agua, utilizando el texto “Abajo Cadenas”. Entre los facilitadores se encontraba su hermano Hermes Ramón Paredes, quien recuerda que lograron buenos resultados en esta experiencia. El Maestro Paredes Paredes también formó parte de la junta promotora de bienes y mejoras para Pueblo Llano, integrada por paisanos residentes en Barinas e igualmente de la junta promotora del primer reencuentro de pueblollaneros, sección Barinas, celebrado en Pueblo Llano el 22 de diciembre de 1984.

            Don Vicente de Jesús Paredes Paredes, murió en Barinas el 08 de julio de 1996 a los 68 años de edad. 

            Sirva esta apretada biografía para reconocer, recordar y agradecer la labor de un paisano que supo poner muy en alto su gentilicio y contribuir, a través de su apostolado docente, a sembrar los valores morales y alumbrar el camino de la sabiduría y la formación a tantos hombres y mujeres de este país.

 

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

 

Notas:

1)    Informante: Mario de Jesús Santiago Valero, 95 años, condiscípulo del biografiado, Caracas, 29 de octubre de 2023.

2)    Informante: Eduardo Villarreal, 85 años, historiador de la ciudad de Timotes. Valencia, Venezuela, 03 de marzo de 2024.

3)    José Pascual MORA GARCÍA. La historia de la Educación Rural en Venezuela. Caso: Centro Interamericano de Educación Rural (CIER). Información disponible en internet.

4)    Informante: Hermes Ramón Paredes Paredes, 80 años, hermano del biografiado. Pueblo Llano, 23 de octubre de 2023.

Informante: Vicente de Jesús Paredes Sánchez, 69 años, hijo del biografiado. Maracaibo, 04 de marzo de 2024.


viernes, 9 de febrero de 2024

EL LLAMADOR





“EL LLAMADOR”

 

            Los que tuvimos la suerte de haber crecido en la Venezuela rural de mediados el siglo XX acumulamos recuerdos de una época que, a pesar de las carencias, dejaron gratos momentos dignos de referir en un país que se iba transformando aceleradamente gracias al incremento de la producción petrolera, bonanza que trajo el progreso a algunas zonas muy apartadas y abandonadas del país, traducida en la apertura de vías de comunicación, servicios de agua potable, electricidad, gas, educación y salud.

            Nuestros pueblos eran pequeños, donde casi todos nos conocíamos, más bien parecía una gran familia que disfrutaba y padecía junta, a diferencia de los compartimientos estancos que representaban los apartamentos y urbanizaciones de las grandes ciudades.

            De esta época, nos viene a la memoria las fiestas patronales, los matrimonios, bautizos y otros acontecimientos donde los párvulos acudían en masa sin ninguna invitación previa. El principal atractivo de la fiesta era la comida que allí se servía. Las celebraciones familiares se hacían en las propias viviendas, que eran amplias, con extenso patio, largos corredores, cómoda cocina y un adecuado comedor donde había una mesa grande, con unas seis sillas colocadas alrededor. Cuando venía la hora de servir la comida, los invitados, por orden de categoría, se sentaban allí por tandas a degustar los platos. Pero, antes, el dueño del banquete designaba a una persona denominada “EL Llamador” que se caracterizaba por ser un hombre conocido de todos, respetado, neutral, versado en el oficio, el cual iba llamando, por orden, a los principales invitados para que se sentaran en el primer turno del ágape. Si entre los presentes se encontraba el sacerdote, el jefe civil, el juez, el maestro de escuela o un vecino distinguido, ellos serían los primeros en tomar asiento junto con el dueño de la fiesta, los recién casados o los homenajeados; para las siguientes tandas pasaban los familiares más cercanos, los padrinos, compadres, entre otros, dejando a los niños de último.

            Los niños, desesperados observaban cómo “El Llamador” se movía de un lado a otro buscando a los adultos elegidos, nunca un niño se sentaba durante las primeras tandas, esa angustia generaba malestar en los muchachos, que se asomaban, se inquietaban, se empujaban y hacían todo tipo de ademanes para que los tomaran en cuenta. “EL Llamador” a veces los ponía en fila para mantener una espera ordenada, pero el tiempo iba pasando, el hambre arreciaba y se les hacía agua la boca cuando pasaban las viandas humeantes por encima de sus cabezas. Entonces, la fila se desorganizaba, los empujones volvían y “El Llamador” repetía una y otra vez la misma frase: “El que esté haciendo desorden no come”, enseguida regresaba, por poco tiempo, la calma.

            En las Paradura de Niño el caso era similar, el alboroto comenzaba cuando en la casa donde iba a ocurrir la celebración lanzaban varios cohetes o voladores anunciando que pronto se acercaban los rezos al Niño; entonces, los chavales, que siempre estaban atentos a este tipo de señal durante los meses de enero y febrero, se arrojaban como una jauría rumbo a la vivienda, estuviera a la distancia que fuese, y comenzaba el merodeo por los alrededores hasta que llegaba el momento del “brindis”, el cual consistía en una mantecada, un pan, un cigarrillo, un vaso de vino, chicha y en algunas oportunidades miche o aguardiente para los adultos no muy aficionados al vino, que representaban un gran número.

 Aquí volvía a aparecer el famoso personaje para contener a los niños desesperados por recibir su brindis que en esta oportunidad se servía en la entrada de la cocina, allí se atravesaba una mesa para colocar los obsequios, mientras que adentro, varias mujeres, ajetreadas, moviéndose de un sitio a otro, iban renovando los faltantes en la mesa. En esta ocasión los comensales no se sentaban, tomaban el licor allí mismo y salían con el resto del brindis en la mano para degustarlo en el corredor, el patio o en cualquier rincón de la casa, mientras los músicos tocaban en la sala sus instrumentos de cuerda. Hay que acotar que los músicos, en esta celebración, eran los mejores atendidos en cuanto a la comida y la bebida se refiere; es por eso que ahora viene a mi memoria uno de estos jovencitos, ansioso por pasar entre los primeros a recibir el brindis: se le ocurrió la idea de recortar  dos trozos de un palo de escoba, llevarlos a la celebración y golpearlos entre sí para sacarle un sonido característico, acompañando de esta manera las melodías que se interpretaban en las paraduras de Niño; logrando, de esta manera, el objetivo de poder pasar a la mesa como un integrante más del grupo de músicos.

Mientras tanto, aquí también volvían a colocar a los niños en fila para evitar el desorden, pero, enseguida venían las disputas para ubicarse de primero, pues en los hogares donde no se hacían muy bien los cálculos de la “parada” o “paradura”, los últimos apenas recibían un pedazo pequeño de mantecada o un solitario pan, y en algunos casos simplemente el brindis no alcanzaba para todos.

            De nuestros años mozos recordamos a don Amador Paredes Tapia, uno de los “Llamadores” más solicitados, por el respeto que le tenían los niños. Don Amador era el propietario de una bodega situada frente a la plaza Bolívar donde su oferta preferida era el famoso guarapo fuerte, hecho con conchas de piña fermentadas que tenía el valor de una locha por vaso. Mano Amado, como le decían cariñosamente, cuando asistía a estas celebraciones se montaba un sombrero pelo é guama, un sobretodo o romantón negro que imponía elegancia y respeto y contribuía a ejercer su oficio con gran eficacia. Por otro lado, el profesor Albino nos comentó que en el caserío Mutús el “Llamador” era el señor Nicolás Alarcón, por lo que suponemos que en cada comunidad del municipio había un personaje similar.  

            Pasaron varios años para que se impusiera la sana costumbre de atender primero a los niños; según nos cuenta nuestro amigo el Licenciado Jorge Luis Paredes Arias, su madre, la recordada Maestra Pina, fue una de las que abogó para que se cambiara esta costumbre discriminatoria, de esta manera se evitaba el relajo durante las fiestas y además se hacía justicia con los más vulnerables, que, por causa de aquella vieja costumbre, en algunos casos, dejaban traumas posteriores por no haber recibido bocado alguno en estas celebraciones pueblerinas.  

Rafael Ramón Santiago

Cronista Oficial del municipio Pueblo Llano.

(02/02/2024)