Agricultura y gastronomía prehispánica local
LA PAPA, ORIGENES
Antes
de que el hombre americano comenzara a domesticar la papa, ésta se encontraba
silvestre, en múltiples variedades, protegidas en las montañas húmedas, confundidas
con otras malezas. Pues, como lo expresa el botánico inglés John Gregory Hawkes, la
biodiversidad de la papa no está restringida a especies cultivadas, al
contrario, éstas están relacionadas con muchos grupos complejos de especies
silvestres, de los cuales, unas pocas originaron papas cultivadas. El hecho
real es que la papa tiene más especies silvestres afines que cualquier otro
cultivo, por lo tanto, de las 235 especies de papa reconocidas hasta el
presente, hay siete cultivadas y 228 silvestres. Las especies silvestres están
ampliamente distribuidas, desde la región suroeste de los Estados Unidos
(Nebraska y Colorado) hasta el extremo sur de los Andes. Según el autor citado,
existieron dos centros de biodiversidad de especies silvestres, uno en la
región central de México y otro en la región alta Andina, desde Perú hasta el
noroeste argentino1.
La
bibliografía consultada nos indica que las evidencias arqueológicas dan cuenta
hasta ahora de dos regiones independientes en la domesticación de la
papa, ellas son el sur de Chile y los Andes bolivianos y peruanos; sin embargo,
la profundidad cronológica —antigüedad— de su manejo, por parte de los pueblos
originarios sudamericanos, todavía es un tema muy debatido, dada la fragilidad
de las evidencias arqueológicas que se han obtenido hasta la fecha2.
Ahora bien, la discusión contemporánea nos lleva a pensar que es probable que los
procesos antropogénicos asociados con la domesticación de la papa, se dieron a
partir de la especie Solanum stenotomum, en el norte de Bolivia, en una
fecha que se remonta posiblemente hacia los 10.000 años antes del presente,
para luego, después de un proceso múltiple de cruces genéticos, en el territorio
del Perú actual, dar origen a la Solanum tuberosum ssp. andigenum 3.
Otras
fuentes indican que los comienzos de la domesticación del tubérculo se dieron
en épocas más recientes, en las orillas del lago Titicaca, que hoy comparten Perú
y Bolivia, durante los periodos de la cultura Tiahuanaco-Wari, aproximadamente
entre 200 d.C. y 1000 d.C. Posteriormente, los incas heredaron las prácticas del cultivo de
este inestimable producto y, debido a su insuperable organización, entre ella
la agropecuaria, lo difundieron por todos sus pueblos conquistados.
Aunque, difícilmente podrá determinarse la
verdadera antigüedad de la domesticación de la papa, la polinización natural y
la presión selectiva de los aymaras, en la formación de especies cultivadas
dentro de su territorio, son hechos incontrovertibles, por eso, según, Hawkes,
definitivamente, el centro de origen de la papa cultivada está en el área
comprendida entre los lagos Titicaca y Poopó, en los Departamentos de La Paz y
Oruro al Oeste de Bolivia4.
No hay duda entonces que, la papa, que en lengua quechua
significa tubérculo, lleva el sello de origen de nuestros laboriosos indígenas
americanos, que, gracias a su domesticación y utilización como alimento básico,
permitió el crecimiento de la población en la Cordillera de los Andes,
extendiéndose el cultivo, posteriormente, a toda América, Europa y al resto del
mundo. La papa es el cuarto producto alimenticio en orden de importancia a
escala mundial, luego del trigo, el arroz y el maíz. Se siembra en 130 de los
167 países del mundo, llegando a más de mil millones de personas en todo el
globo terráqueo, de los cuales, aproximadamente 500 millones pertenecen a los
llamados países en vías de desarrollo5.
Las impresiones que tuvieron los europeos al observar el cultivo y el consumo masivo de este tubérculo por parte de los indígenas de casi toda América quedaron escritas por los primeros memorialistas denominados Cronistas de Indias, relatos que compartiremos en la próxima entrega.
Rafael Ramón Santiago
Cronista oficial del municipio Pueblo Llano.
(30/08/26).
Notas:
(1) HAWKES, J.G. The Potato:
Evolution, Biodiversity and Genetic Resources. Smithsonian Institution
Press. Washington D.C. 1990.
(2) Gordones
Rojas, Gladys; González, Lourdes; Osorio Martha y Meneses Pacheco, Lino. Papas negras, papas de color y sin nombres
en los Andes de Mérida. Reconocimiento genético. Boletín
Antropológico. Año 41. Enero-junio 2023, N° 105. ISSN: 2542-3304. Universidad
de Los Andes, Museo Arqueológico, Mérida, Venezuela. pp. 129-169.
(3) Ídem.
(4) HAWKES, J.G. The Potato:
Evolution, Biodiversity and Genetic Resources. Smithsonian Institution
Press. Washington D.C. 1990.
(5) Masson,
1991; FAO-CIP, 1995. Citado por Romero, Liccia; Monasterio, Maximina. Papas negras, papas de páramo Un pasivo
socioambiental de la modernización agrícola en Los Andes de Venezuela. ¿Es
posible recuperarlas? Boletín Antropológico, vol. 23, núm. 64, mayo-agosto,
2005, pp. 107-138. Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela.


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